viernes, 25 de junio de 2021

Objetivos segureños

 




El penúltimo fin de semana tuve visita en la Sierra de Segura al venir José Márquez y Jesús Jiménez en busca de los grandes tesoros de uno de los últimos rincones salvajes que nos quedan.
Siendo solamente un fin de semana querían ir directamente a por las especies de fauna y flora propias de esta parte de las montañas béticas, sobre todo las orquídeas siendo el leitmotiv de su viaje porque estos dos individuos se han puesto muy asfixias este año queriendo ver todas las especies posibles de orquídeas andaluzas.

El sábado 22 de mayo sería el único día despejado y soleado al tener una previsión más desagradable para el domingo, por lo que planeé que el sábado fuera una jornada centrada casi exclusivamente en la fauna con especies concretas de aves y un reptil en el punto de mira.
Digo casi exclusivamente porque de camino a nuestro primer destino había unos pies de la orquídea Cephalanthera damasonium de buen porte y con generosos ramilletes de inflorescencias.

Querer ver verderones serranos no salió bien, aunque es realmente lo esperable en esos fringílidos que en Madrid se muestran muy confiados mientras que los de aquí son unos malditos ariscos que te vacilan sin piedad. 
Lo que no falló fue encontrar algunas lagartijas de Valverde, reptil que ya sabéis que es un endemismo de esta parte de la Prebética. Menos mal, porque las vimos cuando nos estábamos marchando y ya casi podíamos escuchar la melodía de la película de Titanic sonando en el horizonte.



Cephalanthera Damasonium

Escribano montesino (Emberiza cia)


Lagarto ocelado (Timon lepidus)

Pintura rupestre

Lagartija de Valverde (Algyroides marchi)


Un buen recorrido por la vasta altiplanicie de los Campos de Hernán Perea era una opción más que apetecible... aunque no sé si igual de apetecible que el tupper de croquetas y flamenquines que nos pulimos Jesús y yo cuando llegó el mediodía con su parada de rigor para descansar y comer. Si es que estas cosas son las que dan la calidad a la película.




Culebrera (Circaetus gallicus)


Brezo enrejado (Chiasma clathrata)


Collalba rubia (Oenanthe hispanica)

Así es como se reponen fuerzas



Por la tarde llegaba una petición especial que me había hecho el ansias del Márquez, que quería ver quebrantahuesos en un sitio que le entusiasma desde que lo conoció el año pasado. Y no me extraña en absoluto porque es también uno de mis lugares favoritos, un verdadero escenario natural en el que no faltaron sus actores protagonistas al ver en distintas ocasiones dos quebrantahuesos adultos.

No pudimos quedarnos todo el tiempo que nos hubiera gustado porque llegó el tiempo horrendo que hace que Mordor parezca un anuncio de chocolate Milka. Con todo, la tarde fue muy agradable con nuestras charlas y anécdotas viendo buitres, vencejos reales, chovas piquirrojas o los dos quebrantahuesos. 
Y, por supuesto, con las gordosidades finales dándonos un buen homenaje cenando en Pontones.




Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)



El domingo 23 llegó el tiempo nublado y lluvioso que nos hacía tener unas expectativas muy altas que digamos.
Pese a ello pudimos ver un prado llenísimo de Orchis coriophora en nuestro itinerario desde Río Madera hasta Siles.




Ophrys apifera

Doncella tímida (Melitaea didyma)

Orchis coriophora

Cópula de gitanillas rojas (Zygaena hilaris)


José y Jesús habían visto el resto de sus orquídeas objetivo cuando llegaron dos días antes, pues estos dos impacientes llegaron por Siles y fueron parando de camino viéndolas. Esto no impidió que quisieran repetir al enseñarles otra población de la extraña Neottia nidus-avis con su aspecto de jopo y unos pies de Ophrys castellana que pasaron por alto.



Aguileña (Aquilegia vulgaris)

Listera ovata

Neottia nidus-avis

Ophrys castellana

Creo que Geranium sylvaticum



Tampoco habían visto las famosas y endémicas violetas de Cazorla durante su viaje de ida, así que nos acercamos a ver una población muy accesible que conocí hace cuatro años. Intentamos ver unas Cephalanthera rubra muy cercanas a las violetas, pero no era aún su momento de floración tal y como yo temía comparando con el año pasado.
La lluvia llegó con ganas y ya poco podíamos hacer así durante el resto de la mañana mientras íbamos por el término de Siles. Justamente en las cercanías del pueblo de Siles acabamos guarecidos bajo un antiguo pozo de nieve que aparece en una publicación anterior, lugar en el que comimos antes de separarnos.


Viola cazorlensis

Limodorum abortivum

Orchis cazorlensis


En Siles nos despedimos, no sin tramar unos también interesantes planes en ciernes que posiblemente se cumplan pronto al estar ya en las fechas óptimas. Pronto veremos si los llevamos a buen término.







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