Llegamos a la última entrega del viaje a Brasil que hice con José Márquez durante agosto, sin ser para nada peor que las demás por ser lo último porque nos esperaban unos broches finales muy espectaculares.
El
16 de agosto por la mañana salimos desde Porto Jofre hacia Río Clarinho, donde pasaríamos las dos últimas jornadas de bicheo.
El recorrido en sí nos brindó magníficas oportunidades al volver a contar con nosotros con el conductor apodado como Maranhao junto a nuestro guía Braulio, por lo que los dos pajareros holandeses y nosotros pudimos ir parando a nuestro antojo para observar todas las especies interesantes que fuimos encontrando.
Además, Braulio paró en algunos puntos especialmente buenos para enseñarnos aves que aún no habíamos visto, así como otras que no eran nuevas pero también nos apetecía mucho ver. Un buen ejemplo de esto último es el búho de Virginia con una pareja cantando de la que aquí dejo un audio.
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| Hormiguero mayor (Taraba major) |
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| Tucán toco (Ramphastos toco) |
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| Aracarí castaño (Pteroglossus castanotis) |
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| Búhos de Virginia (Bubo virginianus) |
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| Aura cabecirroja (Cathartes aura) |
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| Cuco rayado (Tapera naevia) |
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| Mochuelo caburé (Glaucidium brasilianum) |
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| Diamante gargantiverde (Amazilia fimbriata) |
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| Mosquero terrestre sureño (Corythopis delalandi) |
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| Carpintero marcial (Campephilus melanoleucos) |
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| Federal (Amblyramphus holosericeus) |
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| Garza capirotada (Pilherodius pileatus) |
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| Ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus) |
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| Carpintero blanco (Melanerpes candidus) |
Llegamos a nuestro nuevo alojamiento, al fin uno limpio y agradable tras el inmundo barco hotel de las dos noches anteriores. Tras una buena comida dimos una vuelta en embarcación donde buscaríamos la garza agamí, que no habían visto nuestros compañeros holandeses aún. No hubo suerte con la garza, pero allí también se encontraba la especie que nos faltaba de martín pescador e incluso llegamos a ver en la misma salida las cinco especies presentes en El Pantanal.
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| Martín pescador enano (Chloroceryle aenea) |
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| Martín pescador verdirrufo (Chloroceryle inda) |
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| Batará pizarroso del Planalto (Tamnophilus pelzeni) |
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| Garcita estriada (Butorides striata) |
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| Ave tigre (Tigrisoma lineatum) |
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| Carpintero amarillo (Celeus flavus) |
Regresamos ya de noche con un zorro cangrejero y una rana sin identificar dando la bienvenida. No fue lo único nocturno porque nos esperaba un espectacular safari nocturno que empezó maravillosamente con varias especies de aves y mamíferos en el mismo entorno del alojamiento.
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| Zorro cangrejero (Cerdocyon thous) |
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| Anfibio sin identificar |
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| Autillo chóliba (Megascops choliba) |
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| Nictibio urutaú (Nyctibius griseus) |
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| Mapache cangrejero (Procyon cancrivorus) |
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| Nictibio grande (Nyctibius grandis) |
Aquí llegó un momento estelar del viaje. Salimos por la Transpantaneira para ver espacios más abiertos y fue cuando vimos a lo lejos una figura que sólo podía pertenecer a un oso hormiguero gigante. Lamentablemente se adentró en los matorrales y decidimos esperar por si volvía a dejarse ver, momento en el que nos dimos cuenta de que teníamos al lado a otra especie de oso hormiguero (el tamandúa) comiendo de un termitero.
Esta otra especie también se dedicó a deambular por la vegetación espesa, pero acabó por cruzar un camino dejándonos disfrutarlo de maravilla.
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| Tamandúa (Tamandua tetradactyla) |
Al volver vimos huellas de tapir muy recientes, por lo que Braulio propuso salir una hora antes del amanecer para intentar verlos. José y yo ya habíamos disfrutado de un tapir a plena luz del día cuando llegamos al Pantanal, por lo que no nos interesaba demasiado darnos el madrugón, pero finalmente fuimos porque sabíamos que yendo con este guía íbamos a ver muchas cosas y no nos las queríamos perder.
Así fue en efecto, no hubo suerte con los tapires pero el
17 de agosto a primera hora de la mañana tuvimos buenas observaciones de momotos, del esquivo tinamú (ave que se oye a menudo pero no se deja ver), loros, agutíes...
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| Momoto amazónico (Momotus momota) |
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| Tinamú ondulado (Crypturellus undulatus) |
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| Agutí de Azara (Dasyprocta azarae) |
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| Vireón cejirrufo (Cyclarhis gujanensis) |
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| Guacamayo de cuello dorado (Primolius auricollis) |
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| Jacamar colirrufo (Galbula ruficaudata) |
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| Mochuelo caburé (Glaucidium brasilianum) |
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| Brasita de fuego (Coryphospingus cucullatus) |
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| Loro de Maximilian (Pionus maximiliani) |
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| Hormiguero de lomo rojo (Formicivora rufa) |
Volvimos para desayunar y después tocaba de nuevo salida en embarcación. La verdad es que esta salida se nos hizo pesada porque pasamos mucho calor y a mí me entró un sueño mortal tras el madrugón, pero no dejamos de ver cosas interesantes.
Fue curioso que José Márquez y yo nos planteamos ir a pie hasta una zona donde podríamos ver una psitácida que aún no habíamos visto, la arantiga ñanday, pero resultó que en nuestro mismo alojamiento había varios ejemplares.
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| Calamoncillo americano (Porphyrio martinica) |
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| Tortolita escamosa (Columbina squammata) |
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| Aratinga ñanday (Aratinga nenday) |
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| Coatí de cola anillada (Nasua nasua) |
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| Caracara chimachima (Milvago chimachima) |
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| Martín pescador enano (Chloroceryle aenea) |
Después de comer nos tocó despedirnos de nuestro guía, nuestro conductor y nuestros compañeros holandeses para ir a Cuiabá. Nos recogió un coche que no hizo ninguna parada, aunque tuve tiempo de ver un armadillo, dejándonos en el aeropuerto de Cuiabá para coger el avión a Sao Paulo.
Pasamos la noche en Sao Paulo y nuestro avión a Madrid tardaría bastantes horas en salir, por lo que aprovechamos el tiempo en los jardines del aeropuerto al igual que en el viaje de ida, viendo otra vez al colibrí golondrina con muy buenas observaciones y otras aves como el zopilote negro o el sinsonte.
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| Colibrí golondrina (Eupetomena macroura) |
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| Zopilote negro (Coragpys atratus) |
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| Colibrí golondrina (Eupetomena macroura) |
Llegamos a España muy cansados pero sumamente satisfechos con todo lo que habíamos vivido. Es impresionante estar en un país donde casi todas las especies son nuevas, pero además con una biodiversidad brutal que incluye numerosísimas especies muy espectaculares y atractivas que se comportan con tranquilidad y confianza.
Echaré también de menos su rica gastronomía, porque debo decir que comí realmente bien durante nuestra estancia y aún me acuerdo mucho de los panes de queso.
En el aeropuerto vimos un avión de Sudáfrica que nos dio ideas para el viaje del año que viene... quién sabe, mientras tanto aceptamos nuevos compañeros de viaje por si os interesa a quienes me leáis ahora.