miércoles, 29 de mayo de 2024

Viendo de todo por Sierra Morena de Córdoba

 




Abril ha sido un mes de mucha intensidad bichera en el que la Sierra de Segura era sólo el principio (y qué pedazo de principio, por cierto).

Más adelante tocó una fructífera sesión por la Sierra Morena cordobesa que tuvo tranquilos paseos por la zona más cercana a la capital. No deja de parecerme maravilloso que a tan poca distancia de una ciudad haya semejantes vergeles y hasta rincones muy solitarios y apacibles en los que la cobertura del teléfono móvil desaparece.
Una de las estrellas de la zona es el pico menor, diminuto carpintero del tamaño de un gorrión con presencia bastante abundante en la zona y relativamente fácil de ver si se va en su busca. Así fue cuando nosotros, gracias a las salidas previas de Esperanza, pudimos ver con garantías de éxito un macho adulto en su territorio. 




Pico menor (Dryobates minor)


Curruca carrasqueña (Sylvia cantillans)


Vencejo pálido (Apus pallidus)


Agapanthia sp.


La morada alfombra de las viboreras en flor se extendía en torno la melancólica imagen de los cortijos en ruinas, teniendo el protagonismo bichero las arañas al ser los artrópodos que más pudimos ver y fotografiar, sobre todo con los siempre graciosos saltícidos y sus enormes ojos de dibujos animados japoneses.



Philaeus chrysops

Salticus scenicus

Saltícido sin determinar

Arctosa sp.



Otro día nos alejamos más para adentrarnos en unas dehesas que, por entonces, estaban que reventaban de tantísima floración y eran todo un regalo visual. Si a esto le añadimos la observación de águilas imperiales vociferando en vuelo y la recurrente presencia de buitres negros y otras rapaces junto al canto de cucos y demás aves cantoras, con más motivo puedo decir que aquello era un regalo.



Mochuelo (Athene noctua)


Buitre negro (Aegypius monachus)


Águila imperial (Aquila adalberti)


Cuco (Cuculus canorus)


Culebrera (Circaetus gallicus)


Estábamos en tierras de linces ibéricos, que no pudimos ver como casi siempre sucede con ellos, pero disfrutamos igualmente de la flora, la pequeña fauna invertebrada y algunos anfibios.
Mari Carmen y yo volvimos a comprobar que las ortigas son unas plantas a tener en cuenta a la hora de rebuscar, pues encontramos las orugas de la mariposa Vanessa atalanta.



Mogulones larvatus

Oruga de Vanessa atalanta

Adormidera (Papaver somniferum)

Hoplitis sp.

Ischnura graellsii

Peonías (Paeonia broteri)

Sapo común (Bufo spinosus)

Larvas de sapo de espuelas (Pelobates cultripes)

Sedum mucizonia


Hay que respetar las tradiciones y hoy será uno de esos frecuentes días en los que termino con viandas y manjares. En la última salida que relato disfrutamos de una buena morcilla achorizada de Carchelejo, así como al volver a casa nos esperaba un enorme flan de queso casero para terminar la jornada con mucha calidad.







domingo, 26 de mayo de 2024

La campiña de Jaén muy primaveral






A estas alturas ya sabemos bien que hemos tenido una primavera espléndida en muchos puntos de España, como bien muestra esta nueva entrada repleta de ebullición primaveral.

Un buen día de abril llevamos Mari Carmen y yo a nuestra amiga Beatriz a que conociera las orquídeas del distrito minero de Jaén. Yo, como ya había estado anteriormente, no me dediqué a fotografiar todas las especies y simplemente fui captando las que más me gustaron mientras que iba en busca de insectos y otros artrópodos.




Sofía (Issoria lathonia)

Ophrys tenthredinifera

Thyene imperialis

Orchis collina

Coleóptero sin determinar

Orchis papilionacea

Lasiocampa trifolii

Orchis italica

Cópula de Eucera sp.

Arlequín (Zerynthia rumina)


Tras unos días previos de lluvia (y hasta de nieve en las sierras) estaba el campo bien empapado con nuestras pisadas marcando un casi constante chof-chof y los insectos y arañas agradecieron mucho poder salir al sol finalmente, como si se desperezaran después de haber estado bajo refugio durante las frías y húmedas jornadas. Precisamente las arañas destacaron bastante viendo un interesante abanico de especies que incluyó el enorme tamaño de una Lycosa hispanica y el siempre precioso verdor de las Micrommata.



Lycósido

Macaón (Papilio machaon)

Melolontha baetica

Ophrys bombyliflora

Agalenatea redii con presa

Macaón (Papilio machaon)

Tulipa sylvestris

Lycosa hispanica

Micrommata sp.


En las cercanas campiñas pudimos Mari Carmen y yo, tras terminar un recado, ver que las aves también estaban muy activas. Alcaudones, trigueros y abejarucos adornaban vallas y cables en las floridas dehesas bajo el vuelo de milanos, buitres y vencejos.
Echamos en falta que allí hubiera más presencia de insectos con tantísima floración como había, pero los sitios cercanos a los cultivos resultan hoy día preocupantemente escasos en ese sentido, algo se hace mal y sabemos lo que es...



Alcaudón común (Lanius senator)


Triguero (Emberiza calandra)


Abejaruco (Merops apiaster)


Milano real (Milvus milvus)

Guadalén


De camino vimos las ruinas del castillo de Giribaile, antigua fortaleza del señor feudal Gil Baile, de quien dice la leyenda que, en su arrogancia, afirmó que nunca moriría de sed ni hambre debido a sus riquezas... hasta que quedó atrapado en un accidente de caza y murió, en efecto, de sed y hambre.



Castillo de Giribaile