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jueves, 5 de diciembre de 2024

Primeros de noviembre

 



El pasado mes de noviembre comenzó tranquilo y sin sorpresas. Todas las especies que tuvimos alrededor de casa eran las esperables, aunque no está nada mal poder fotografiar el bonito plumaje del estornino pinto infiltrado entre estorninos negros.


El comedero más feo del mundo

Alcaudón real (Lanius meridionalis)

Cogujada común (Galerida cristata)

Perdiz roja (Alectoris rufa)

Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)

Abubilla (Upupa epops)

Estornino pinto (Sturnus vulgaris)

Mirlo común (Turdus merula)

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala)

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)


Entre los artrópodos tenemos una mantis africana (Sphodromantis viridis) que durante una buena temporada ha escogido los romeros en flor para ocultarse y acechar a sus posibles presas.
Cerca de la leña siempre están los himenópteros bracónidos Iphiaulax impostor, pues son parasitoides que ponen sus huevos en las larvas de escarabajos que viven en la madera.


Sphodromantis viridis

Saltamontes recién mudado

Parasola sp.

Polilla pluma

Iphiaulax impostor


Ir al supermercado o a recoger algo en Correos puede deparar algunas observaciones pajareras por el camino. Las garcillas bueyeras en un sucio solar junto a la oficina de Correos aportan la dosis de sordidez, mientras que las águilas calzadas del contingente invernante se han ido dejando ver mejor conforme les he ido tomando el pulso (cosa que se irá viendo en futuras publicaciones).



Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Mosquitero común (Phylloscopus collybita)


Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)

Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)


Y, para terminar, pocas cosas hay mejores para un domingo que un buen gazpacho manchego casero hecho en la lumbre.





viernes, 4 de diciembre de 2020

Domingo de pajareo puro y duro

 




Tras la anterior jornada más bien senderista, quise dedicar el primer día de noviembre a la observación de aves puramente yendo a tiro fijo a los mejores sitios donde poder encontrar con ciertas garantías las especies más apetecibles.
Primero probé sin éxito buscando pajarillos invernantes en el nacimiento del río Segura, donde no hubo la gran irrupción de lúganos del año pasado porque las temporadas no son iguales. 
El siguiente objetivo era ir en búsqueda de quebrantahuesos, algo que se adelantó inesperadamente al encontrar ya desde un carril una pareja adulta volando a baja altura en busca de corrientes ascendentes. Es indescriptible la emoción que se siente al reconocer esas características siluetas y saber que vas a tener un cercano encuentro que permita disfrutar de ese diseño que no ha repetido ninguna otra vez en la naturaleza.







Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)



A pesar de haber saldado excelentemente el avistamiento de quebrantahuesos continué con el recorrido previsto, volviendo a encontrar a uno de los miembros de la pareja en un entorno muy animado por los páridos que tanta vida dan a los pinares montanos.
Después de tomar unas buenas viandas deshice el camino encontrando mientras tanto un águila real muy hostil con los buitres leonados, dedicándoles buenas arremetidas para  recordarles que estaban en su territorio.


Jilguero (Carduelis carduelis)

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)

Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Carbonero garrapinos (Periparus ater)

Ciervas (Cervus elaphus)

Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Carbonero garrapinos (Periparus ater)

Estornino pinto (Sturnus vulgaris)

Águila real hostigando a un buitre leonado

Águila real (Aquila chrysaetos)


Otra especie concreta que quería ver en condiciones era el mirlo capiblanco. A estos huidizos túrdidos ya los encuentro realmente en muchas de mis salidas habituales durante el otoño-invierno, pero su naturaleza desconfiada hace que las observaciones sean siempre muy modestas o directamente espantosas, por lo que si se los quiere ver en condiciones y sin depender de golpes de suerte hay que dedicarles algo de tiempo y esfuerzo.
Ni siquiera encontrar un punto de agua al que acudan a beber lo garantiza, pero suele funcionar bien y aquel día volví a pasarlo en grande viéndolos mejor que de costumbre e incluso pudiendo fotografiarlos.






Mirlos capiblancos (Turdus torquatus)


Otro quebrantahuesos inesperado mientras yo conducía por los carriles llegó al atardecer jadeando por el peso de la comida que portaba, se ve que alguien consiguió aprovechar la tarde encontrando algo con lo que llenar el buche antes de volver a su cortado a pasar la noche.
Se trata de un ejemplar distinto a los otros dos mostrados, creo que el macho de otra pareja que conozco bien.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Aunque me hubiera quedado con las ganas de ver más pájaros invernantes, ya solamente con los quebrantahuesos y los mirlos capiblancos acompañados del repertorio mostrado fueron todo un disfrute... y aún me quedaba otro día así por delante al haber sido un puente.




viernes, 22 de noviembre de 2019

Fin de semana generoso en lúganos y quebrantahuesos






Ha llegado al fin el momento de relatar uno de los fines de semana más entretenidos e interesantes que he tenido durante estos últimos meses por la Sierra de Segura.
Mi amigo José Márquez tenía muchas ganas de venir por aquí en otoño cuando el fulgor de choperas y otras caducifolias estuviera en su apogeo. Le recomendé que viniera el fin de semana del 25-27 de octubre en vez de esperar al puente, pues la previsión meteorológica para éste era irregular y era preferible aprovechar un fin de semana más corto pero bien luminoso.

Fue sin duda una gran elección porque le sacamos un gran partido a esos días y vimos prácticamente todo lo que nos propusimos como objetivo. La tarde del 25 de octubre a su llegada sólo nos dio tiempo a una breve salida en la que vimos un quebrantahuesos muy favorecido reflejando la luz del atardecer en su plumaje de tonos igualmente cálidos, cosa que no se correspondía con el frío que hacía.

La mañana siguiente, el día 26, salimos por el Calar de Pinar del Risco hasta el Mirador de Juan León, oyendo los primeros zorzales alirrojos del otoño y viendo numerosos mirlos capiblancos en los majuelos. Ambas especies fueron sumamente ariscas como siempre, pero disfrutamos mucho con su abundante cantidad.



Sierra Nevada

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Arce

Carbonero garrapinos (Periparus ater)

Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)

Trepador azul (Sitta europaea)



Al pasar por el nacimiento del Segura escuchamos reclamos de lúganos y nos acercamos a intentar verlos porque las observaciones que llevábamos hasta el momento eral realmente malas. Celebramos muchísimo la idea porque nos encontramos con unos grupos muy nutridos en los que los podíamos contar por decenas y con tantísimos ejemplares acabamos por tener observaciones de gran calidad.
El mejor momento llegó cuando un gran bando bajaba a comer a unos cardos a la manera de sus primos los jilgueros. Fue una gran suerte porque desde entonces, a pesar de los he seguido oyendo y viendo con frecuencia, ya no se han visto más en tales concentraciones ni mostrándose tan estupendamente.






Lúganos (Spinus spinus)



Todavía teníamos tiempo de adentrarnos en los Campos de Hernán Perea y disfrutamos enormemente del avistamiento de dos quebrantahuesos adultos volando bajísimo mientras peinaban unas laderas en busca de restos óseos. Observarlos volar así, casi como si flotaran, deja bien claro lo muy diferentes que son de los buitres en aspecto, movimientos y costumbres.
También pudimos ver una lejana águila real y dos quebrantahuesos juveniles, Vainilla y Hans, siendo este último uno de los que han nacido libres este año.
El día tan soleado animó a algunos insectos a volar también, como el caso de la mariposa sofía, contrastando con la aparición nocturna de amantes de la humedad al ver varios sapos corredores en el carril.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Sofía (Issoria lathonia)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)



El domingo 27 de octubre lo empezamos saliendo por la vega de Santiago de la Espada llevándonos una esperada sorpresa al oír el reclamo de un pinzón real en unos chopos. Viendo la masiva llegada de lúganos huyendo del frío que se avecina en el norte pensábamos que habría posibilidades de que también aparecieran pinzones reales y así fue.



Pico picapinos (Dendrocops major)

Arrendajo (Garrulus glandarius)

Escribano soteño (Emberiza cirlus)



Nuevamente nos introdujimos en la extensa altiplanicie de los Campos de Hernán Perea, esta vez desde la aldea de Don Domingo para atravesarla entera y que José viera sus desolados paisajes que no dejan indiferente a quien los ve por primera vez.
Allí nos llamó la atención un grupo de estorninos pintos con un moteado blanco tan marcado que parecían pintados a mano y varios mirlos capiblancos, pero los invernantes más destacados fueron un par de pinzones reales mezclados junto a otros fringílidos más numerosos. La distancia con los pinzones reales era considerable y me he ahorrado la fotografía tan horrenda que tomé, pero más adelante al volver a Don Domingo nos encontramos otros dos comiendo junto a varios pinzones vulgares que pudieron verse algo mejor.



Milano real (Milvus milvus)

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Estornino pinto (Sturnus vulgaris)

Lavandera blanca (Motacilla alba)

Pinzones reales (Fringilla montifringilla)

El Patronato

Para terminar bien la tarde pensé en bajar al Valle del Segura por Despiernacaballos, no sin antes tener otro avistamiento del joven quebrantahuesos Vainilla y dos lejanísimos ejemplares adultos. Antes de bajar a la aldea de La Toba paramos largo rato al ver mucho movimiento de buitres leonados, un acierto porque aparecieron también un joven y enfadado halcón peregrino, un águila real y un ejemplar inmaduro de quebrantahuesos que para el año que viene ya lucirá un plumaje más dorado y negro que se aproxime al de los adultos.

Precisamente aquel quebrantahuesos protagonizó un momento estelar del fin de semana cuando un pajizo de águila imperial se puso a perseguirlo y hostigarlo (ignorando totalmente a los buitres, se ve que le llamó más la atención), siendo la primera vez que veo y fotografío las dos especies juntas... algo que en muy pocos sitios se podrá conseguir.
Esta observación la tuvimos ya desde abajo, en La Toba, donde un par de mirlos acuáticos se esfumaron tan rápido que ni tuve tiempo de disfrutarlos.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Halcón peregrino (Falco peregrinus)


Manto bicolor (Lycaena phlaeas)

Águila real (Aquila chrysaetos)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)




Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) y águila imperial (Aquila adalberti)

Mantis enana (Ameles spallanzania)



Para nuestro gusto el fin de semana salió redondo entre las numerosas observaciones de quebrantahuesos, llegada de aves invernantes, paisajes espectaculares y colorido otoñal. Sin olvidar las risas y anécdotas junto a buenas comilonas como la tremenda cena que nos pegamos en Pontones a base de cordero segureño y un buen plato serrano con huevos, chorizo, costilla, morcilla, butifarra y lomo de orza.