| El bonito y emblemático pueblo de Cazorla |
La semana pasada di una vuelta con mi hermano menor por la Sierra de Cazorla, por gusto de ir por aquellos parajes impresionantes que tanto me gustan y por si caía algún bicho interesante ya de paso.
Tenía ganas, por ejemplo, de ver alguno de esos ya famosos zorros (Vulpes vulpes) que se dejan ver con mucho descaro por todo el mundo menos yo, y esta vez por fin lo conseguí al aparecer junto a un camino este jovenzuelo. El motivo de tal confianza es el que pensáis, se acercan donde pasan los turistas porque saben que conseguirán comida, cosa que puede acarrear que algún día un mameluco se lleve un mordisco de estos cánidos que, pese a su simpático aspecto al acercarse a nosotros, no son perros ni animales domesticados, o que algún descerebrado le ofrezca a un ejemplar algún alimento nada apropiado para estos animales y lo haga enfermar.
El apartado de los mamíferos se completó con un par de gamos (Dama dama) que aguantaron un buen rato antes de perderse entre la espesura del bosque.
| El cazador cazado |
Cerca del nacimiento del Guadalquivir nos entretuvimos mucho con los odonatos, y hablo en plural porque mi hermano también se afanó mucho en fotografiar las especies aquí mostradas: Cordulegaster boltonii, Pyrrhosoma nymphula y Calopteryx virgo (buena indicadora de la calidad de las aguas).
También había algunos ejemplares de Boyeria irene y un pequeño anisóptero pálido sin identificar, junto al interesante dato de un desplumadero de paloma torcaz que indicaba la presencia del gavilán. Y, bueno, tal vez os preguntéis por qué no muestro una imagen con el nacimiento del Guadalquivir, pero os aseguro que no merece mucho la pena porque no es especialmente bello, lo más interesante de ir allí es saber que uno está ante el humilde inicio del gran río andaluz.
Con respecto a las aves, estuvieron representadas en la salida con especies como el águila real, el cuervo, el vencejo real, el buitre leonado, la chova piquirroja, el carbonero garrapinos, el herrerillo capuchino o el avión roquero.
Haciendo una parada en el mirador del puerto de Las Palomas tuve un avistamiento de un pájaro al que tenía ganas de pillar aquí en Jaén por fin: la collalba negra (Oenanthe leucura).
Unas laderas degradadas por un incendio que tuvo lugar en 2001 me hacían pensar mucho en esta collalba que gusta tanto de estos ambientes, y al final mi insistencia con el lugar me dio la razón y pude observar un buen rato al ejemplar de las fotos, además de disfrutar del tremendo paisaje del que dejo unas buenas muestras.
| Banderillas |
| El Yelmo |
| Buitre leonado (Gyps fulvus) |
| Arroyofrío |
| Cerrada del Utrero y Poyos de La Mesa |
Quisimos terminar la tarde visitando el Museo de Artes y Costumbres Populares del Alto Guadalquivir, situado en el castillo del pueblo de Cazorla, pero nos topamos con la absurda realidad... en horario de verano sólo abre por las mañanas, mientras que en invierno también se puede visitar por la tarde, chocante cuando se sabe que hay mayor afluencia de turistas en verano, en fin.
Pero no fue en balde porque siempre gusta pasear por esta villa coronada por su castillo de La Yedra y enmarcada por los relieves calizos que le merecieron en época romana el nombre de "mons argentarius" (monte de plata).