viernes, 28 de septiembre de 2018

Alrededor de Ubrique y el embalse de Bornos


Ubrique

Va tocando repasar otro poco de lo visto por la comarca de la Sierra de Cádiz a primeros de septiembre, empezando con el embalse de Bornos por ser un sitio al que tenía ganas de ir después de los magníficos ratos que me hizo pasar la primavera pasada.

Os recuerdo que allí pude ver pagazas piquirrojas, fumareles cariblancos, moritos, patos colorados, espátulas, garzas imperiales, águilas perdiceras, elanios, aguiluchos cenizos y vencejos cafres entre otras especies, por lo que las expectativas eran buenas.

Me encontré con que la cola del embalse estaba muy seca, cosa previsible, pero allí estaban los cernícalos primillas y grupos migratorios de aviones, golondrinas y vencejos reales, de hecho estos últimos fueron tan abundantes que me quedé maravillado viéndolos. Después me acerqué a la presa y allí pude ver un par de pagazas piquirrojas volando hacia el sur, un águila pescadora y un vencejo cafre entre otras especies.



Cernícalo primilla (Falco naumanni)

Avión común (Delichon urbicum)

Vencejo real (Apus melba)

Pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Vencejo cafre (Apus caffer)

Vencejo cafre (Apus caffer)

Papamoscas gris (Muscicapa striata)

Barbos andaluces (Luciobarbus sclateri)


Desde mi casa he seguido viendo a los buitres leonados de la colonia que tengo a poca distancia, recibiendo por la noche en mi salón la visita de algunos lepidópteros nocturnos a los que no soy capaz de poner nombre (tarea complicada). Dando alguna vueltecilla cerca de mi casa he visto por primera vez un gran himenóptero del género Eumenes, una de las distintas especies de avispas alfareras para entendernos mejor, y otras cosillas como ranas comunes o abejarucos migrando masivamente.


Buitre leonado (Gyps fulvus)

Geométrido sin identificar

Avispa alfarera (Eumenes sp.)

Rana común (Pelophylax perezi)

Abejaruco (Merops apiaster)

Durante las salidas más serranas he tenido algunos encuentros con las cabras monteses como no podía ser de otro modo, encontrándome también con distintas especies de aves rapaces. Con estas últimas me pareció muy destacado ver un lejano grupo de abejeros entre los cuales había tres siluetas distintas que, ya estando en casa, pude comprobar que pertenecían a dos águilas perdiceras con su juvenil de este año. Con las demás especies no faltaron los buitres leonados ni las culebreras, dándome una de ellas mucho entretenimiento con sus vuelos en busca de presas casi al mismo tiempo que un juvenil de águila calzada piaba con gran insistencia (y para desesperación de sus pacientes progenitores).



Cabra montés (Capra pyrenaica)

Cabra montés (Capra pyrenaica)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Abejeros (Pernis apivorus)

Águilas perdiceras (Hieraaetus fasciatus) con un abejero abajo

Águilas perdiceras (Hieraaetus fasciatus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Culebrera (Circaetus gallicus) junto a un buitre leonado (Gyps fulvus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Y esto es todo de momento, pero ya habrá más porque sigo teniendo sitios que visitar y hay especies a las que ya tengo muchas ganas de volver a ver.





martes, 25 de septiembre de 2018

Una tarde de sábado por el Brazo del Este


Moritos (Plegadis falcinellus)

El 1 de septiembre estrené mes saliendo por uno de mis sitios preferidos para ver aves. La verdad es que el Brazo del Este me dejó huella desde que lo conocí hace cinco años y siempre me encanta volver allí. 
En esos momentos del verano, cuando muchos sitios están totalmente secos y el calor no permite gran cosa, allí el panorama es distinto con el agua y el verdor de los arrozales que atraen a numerosas especies de aves, tanto reproductoras en la zona como migradoras que tienen allí una excelente parada para reponer fuerzas antes de dar el salto a África.


Garza real (Ardea cinerea)

Carricero común (Acrocephalus scirpaceus)

Abubilla (Upupa epops)

A los fumareles que crían en la vegetación palustre del antiguo brazo del Guadalquivir les queda ya poco para marcharse, se ven pocos ejemplares que todavía tienen que esperar un poco más para que sus jovenzuelos estén preparados, Mientras tanto les siguen llevando la comida que piden casi sin parar.
Fue un buen momento para encontrar martinetes a la luz del día, si bien al atardecer se vieron muchos más ejemplares, y los calamones aún se dejaban ver bastante bien antes de que los agricultores empiecen a perseguirlos y los vuelvan más desconfiados.

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida) juvenil

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida) adulto

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida) adulto con ceba

Martinete (Nycticorax nycticorax) adulto

Martinete (Nycticorax nycticorax) subadulto

Martinete (Nycticorax nycticorax) juvenil

Calamones (Porphyrio porphyrio)

Calamón (Porphyrio porphyrio)

Calamón (Porphyrio porphyrio)

Como decía al principio, era buen momento para ver migradoras que recalan en estos arrozales y cinturones de vegetación palustre, como por ejemplo las garcillas cangrejeras (Ardeola ralloides) al aparecer literalmente por todos sitios durante aquella tarde, incluso viéndolas volar en bandadas (yo al menos no acostumbro a ver muchas juntas al mismo tiempo).
Las garzas imperiales (Ardea purpurea), en cambio, sí me tienen acostumbrado a verlas volar en numerosos bandos cuando migran. Siempre me llama la atención ver la manera en que las que están ocultas en el carrizal echan a volar para unirse a los vociferantes grupos, como si se llamaran entre ellas.










Justamente con la imagen de estas bandadas de garzas imperiales escojo acabar la entrada, con muchas ganas de encontrarme un año más con invernantes como la cigüeña negra o el pechiazul.