domingo, 29 de enero de 2023

Sierra Morena Oriental






Habrá que hacerle honor al nombre del blog, escogido cuando Sierra Morena era mi escenario de campeo más habitual. Ahora las cosas han cambiado, pero uno no olvida el lugar del que viene y no he dejado de ir cuando puedo.
En diciembre hice un par de salidas navideñas bastante interesantes por este sector oriental de la cordillera, tanto por zonas populares y concurridas como por otras más desconocidas y remotas. Las rapaces son uno de los más visibles iconos de estas sierras y disfruté especialmente de las águilas imperiales cuando una pareja adulta estuvo defendiendo su territorio con sonoros reclamos y vuelos más cercanos de lo habitual. 




Águila imperial (Aquila adalberti), juvenil

Buitre negro (Aegypius monachus)

Águila imperial (Aquila adalberti), adulta

Águilas imperiales (Aquila adalberti), pareja adulta

La pareja de antes atosigando a un buitre negro

Martín pescador (Alcedo atthis)




Hubiera estado bien añadir un lince al repertorio con los mamíferos, pero no se dio esa suerte y tampoco es que yo estuviera muy por la labor de hacer esperas porque Andújar cada vez se masifica más y se me hace muy pesado. Lo que sí pude ver fue una nutria nadando en la distancia, que momentos antes de mi llegada unos amigos pudieron ver más cerca y mejor.



Ciervos (Cervus elaphus)

Nutria (Lutra lutra)

Gamos (Dama dama)


El apartado de los anfibios se ha saldado muy bien para mi gusto, viendo especies variadas e interesantes muy cerca de casa. Es tremendo que ya en Navidad ya estuvieran muy encelados los sapillos moteados y los sapos de espuelas con los machos acudiendo a las charcas ardorosamente, mientras que los tritones pigmeos que vi iban un poco tarde estando aún en fase terrestre.



Sapo corredor (Epidalea calamita)

Sapillo moteado (Pelodytes ibericus)

Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)

Gallipato (Pleurodeles waltl)

Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus)


No es la única sierra importante para mí que he visitado en Navidad, la siguiente traerá de vuelta algo que en años recientes llegó a ser casi el pan de cada día por el blog.






jueves, 26 de enero de 2023

La Sierra de Cádiz reverdecida tras las lluvias

 




La Sierra de Grazalema estuvo penosamente seca y amarilla durante todo octubre y noviembre, sufrió mucho la sequía a diferencia de otras sierras andaluzas que sí se empezaron a vestir de verde mientras tanto.
Con las abundantes lluvias de diciembre cambió por fin el asunto y comenzó a lucir un aspecto más fresco y lozano como correspondía al otoño que por aún entonces aún corría.
Lo mismo se aplicó a otros lugares exteriores al macizo calizo pero igualmente pertenecientes a la comarca de la Sierra de Cádiz. En el embalse de Bornos y las lagunas de Espera el ambiente tuvo el añadido extra de haber subido los niveles de agua, aunque en el complejo endorreico de Espera únicamente la laguna salada de Zorrilla ha logrado llenarse mientras que el resto permanecen secas aún a día de hoy.
Como especies estrella diría que sobresalieron las observaciones de cuatro porrones pardos en Espera y un águila perdicera en Bornos.



Mandrágora

Alcaraván (Burhinus oedicnemus)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia)


Porrones pardos (Aythya nyroca) junto a dos azulones

Águila perdicera (Aquila fasciata)


Narcissus papyraceus


Retomando la Sierra de Grazalema, ya sí se podían ver los invernantes acentores alpinos en un contexto más adecuado con el verde de los praditos de montaña mientras que algunas mariposas se animaban a tomar el sol con la temperatura tan agradable que hacía por entonces, nada que ver con el actual frío helador.
Ver al buitre negro ascender en las térmicas junto a los buitres leonados es siempre un gustazo, como también lo fue ver dos collalbas igualmente negras desde la misma carretera de las afueras del pueblo de Grazalema, aunque con un posadero nada atractivo entre baldosas, tejas y cajas de quesos.
Grata sorpresa fue también la de encontrar una culebrilla ciega en Ubrique, junto a la buitrera que tanto frecuentaba hace cuatro años.



Acentor alpino (Prunella collaris)


Almirante rojo (Vanessa atalanta)


Buitre leonado (Gyps fulvus)


Buitre negro (Aegypius monachus)


Cabra montés (Capra pyrenaica)


Collalba negra (Oenanthe leucura)

Lirio de invierno

Culebrilla ciega (Blanus cinereus)

Candilicos


Ya habéis visto que aquellos días en las sierras sureñas tenían ese adelanto primaveral que es la floración de mandrágoras, narcisos blancos, lirios y candilicos. 
Otro aspecto muy característico y relacionado es el celo de los sapillos moteados cantando como descosidos y con las callosidades nupciales (que les ayudan a aferrarse a las hembras durante el amplexo) muy notorias.
Una charca estacional utilizada por los gallipatos también se llenó con las abundantes precipitaciones y la encontré repleta de ellos junto a una enorme y grávida salamandra que acudió a dejar allí sus larvas.



Salamandra (Salamandra salamandra longirostris)

Sapillo moteado (Pelodytes ibericus)

Gallipato (Pleurodeles waltl)


Cada vez más amigos son aficionados a las pintadas que encuentro, como las de este caso en un observatorio de aves de la laguna de Zorrilla con estas sesudas muestras de filosofía y ortografía. 







lunes, 23 de enero de 2023

Domingo doñanero

 




En diciembre de 2021 disfruté enormemente la experiencia de un recorrido pajarero tan completo como lo puede ser comenzando por el Brazo del Este y acabando en la llamada Doñana visitable, tanto que este pasado 18 de diciembre decidí repetir la idea con el mismo itinerario.

El inicio en el Brazo del Este ya fue fantástico al poder observar muy bien a una de mis especies predilectas, la cigüeña negra, junto a otras aves como una confiada garcilla cangrejera que reposaba tranquilamente junto a un canal.



Moritos (Plegadis falcinellus)

Cigüeña negra (Ciconia nigra)

Milano real (Milvus milvus)

Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)




No podía demorarme mucho si quería que me diera tiempo a hacer todo el trayecto, así que me puse en marcha junto al Guadalquivir hasta cruzarlo con la barcaza de Coria del Río y llegar a Doñana, donde entre patos colorados me esperaba un buen número de las amenazadas cercetas pardillas.



Halcón peregrino (Falco peregrinus)


Águila calzada (Hieraaetus pennatus)


Cercetas pardillas (Marmaronetta angustirostris)


Las garzas de los arrozales de Isla Mayor se mostraron bastante colaboradoras, teniendo distintos ejemplares de garceta grande y garcilla cangrejera que se dejaban ver de maravilla.



Garceta grande (Ardea alba)

Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)

Para el DNI de la garceta grande



Las grullas fueron algo muy esperado como siempre, que por algo son un icono de nuestros inviernos.
Entre un grupo de buitres leonados que iban tomando altura en las corrientes térmicas se elevaba la distinta silueta del buitre negro mientras que me iba acercando yo al final de la parte que se puede recorrer libremente hasta llegar al área restringida de parque nacional.



Aguilucho pálido (Circus cyaneus)

Chorlitos dorados (Pluvialis apricaria)

Grullas (Grus grus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Grulla (Grus grus)

Calandrias comunes (Melanocorypha calandra)

Moritos (Plegadis falcinellus)


Al atardecer tuve la gran suerte de encontrar posado cerca del camino un búho campestre, que luego estuvo sobrevolando los campos a baja altura en busca de roedores. Es lamentable encontrar uno solo cuando hace años eran más frecuentes, hasta que se hartaron de los pelmazos que los hostigaban e incluso se metían en su dormidero con tal de conseguir una foto espectacular.




Búho campestre (Asio flammeus)

Cernícalo primilla (Falco naumanni)




Aún me quedan críticas para terminar, peores incluso, pues me tuve que topar con el gran problema de los gatos domésticos en el campo (eso que una gran cantidad de gente no quiere reconocer) y con la evidencia de los arroceros que prenden fuego a los cañaverales en su guerra contra los calamones.