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| Narcissus bugei |
El 28 de febrero, Día de Andalucía, quedé con el salvaje de Jesús Jiménez en la Subbética Cordobesa para ver algunas especialidades de flora local y, ya de paso, bichear un buen rato.
Primero me enseñó un enorme ejemplar de la orquídea Barlia robertiana, que este año ha desarrollado seis pies, y mis primeras Anacamptis collina de este año junto a muchísimos Narcissus baeticus.
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| Barlia robertiana |
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| Iris planifolia |
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| Narcissus baeticus |
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| Anacamptis collina |
Lo más interesante del bicheo, para mi gusto, fue ver la tarántula Ischnocolus valentinus.
Sí, habéis leído bien eso de tarántula, pues pertenece a la familia de los terafósidos y es por lo tanto una tarántula en toda regla de nuestra fauna. En mi tierra sólo he sido capaz de verlas en la Sierra Sur de Jaén y llevaba, como quien no quiere la cosa, sin verlas desde que vivía en Ubrique durante el curso 18/19.
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| Castillo de Carcabuey |
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| Larva de luciérnaga |
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| Creo que la larva de alguna Cicindela |
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| Ischnocolus valentinus |
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| Culebra viperina (Natrix maura) |
Un objetivo principal de la jornada era ver los endémicos Narcissus bugei, parientes de los Narcissus longispathus que veo por mi Sierra de Segura y, por lo tanto, realmente similares. Era un espectáculo digno de verse el de su intenso tono amarillo tapizando el extenso rodal que cubrían.
Ahora viene la segunda parte de la jornada con el protagonismo de un bichejo que llevaba mucho tiempo queriendo ver.
La mariposa del madroño (Charaxes jasius) es uno de los lepidópteros más bonitos que tenemos y su oruga no se queda atrás, también en fase larvaria posee un gran atractivo con su cabeza coronada por esa especie de cuernos que le da aspecto de dragoncito.
Para ello nos fuimos a la ciudad de Córdoba, donde resulta que prosperan en unos madroños urbanos junto a una transitada y bulliciosa avenida por la que he pasado muchísimas veces. Tanto buscarlas en el campo para acabar viéndolas en un sitio en el que he buscado aparcamiento en tantas ocasiones, si esto no es una mofa del destino...
Al caer la noche, tras unas observaciones rápidas de un coloradísimo macho de camachuelo, nos fuimos a buscar anfibios. Muchas charcas presentaban un aspecto lamentable por la alarmante falta de lluvias que hubo estos meses atrás, aunque eso no detenía el celo de estos animales tan fogosos allí donde conseguían un nivel aceptable para sus ardientes noches de amor.
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| Sapo común (Bufo spinosus) |
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| Ranita meridional (Hyla meridionalis) |
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| Escorpiones acuáticos (Nepa cinerea) |
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| Aceitera |
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| Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus) |
Con el canto de una pareja de cárabos y la observación muy cercana de una gineta terminamos nuestro día de campo, que también tuvo su buena dosis de buen papeo con estas croquetas y esta empanada.