jueves, 30 de marzo de 2023

FIO 2023

 




Corría el infame 2020 la última vez que estuve en la feria ornitológica de Monfragüe, momento en el que disfrutaba inocentemente sin saber que me esperaría después un largo y desesperante confinamiento. Tres años después he vuelto a la FIO, que se celebró el último fin de semana de febrero como suele suceder.

Allí no es que vaya a ver especies de aves poco habituales para mí, que soy un hijo de Sierra Morena como me dijo un amigo hace años. Buitres negros, águilas imperiales y compañía son especies que tengo cerca de casa, el monte mediterráneo no es ajeno a mí, pero me apetecía mucho ir por el ambiente que supone un evento de tal magnitud.

Extremadura es una tierra generosa y ya estuve viendo una bandada de grullas, milanos reales, cigüeñas blancas y buitres desde el pueblo de Torrejón el Rubio en mi complicada misión de encontrar una gasolinera yendo con el depósito en reserva.



Grullas (Grus grus)


Buitres negros (Aegypius monachus)


Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)


Son muchos los aficionados y profesionales que acuden allí, de manera que no tardé en echar unos ratos de pajareo con buenos compañeros antes de ir a Villarreal de San Carlos, el epicentro de la feria.
Allí pude reunirme con más amigos y empezar a disfrutar del festival con sus exposiciones fotográficas y charlas.




Buitre leonado (Gyps fulvus)


Buitre negro (Aegypius monachus)

Brezo

Ciervos (Cervus elaphus)

Narcissus coronatus


El primer día completo de la FIO no lo dediqué casi nada al bicheo, me quedé entre amigos y saludando a gente con la que me reencontraba después de mucho tiempo sin verla. Fue por ejemplo un momento muy especial tener a dos amigos como José Carlos Sires y Jero Milán compartiendo entrevista radiofónica, así como la charla sobre fotografía de naturaleza de este último.

Impagable e inevitable el paseo por todos los puestos dedicados al turismo de naturaleza, y muy recomendable la carpa con artistas que basan su obra en las aves y la naturaleza en general.
Al caer la noche nos reunimos en el castillo de Monfragüe para asistir a un taller de sonidos nocturnos de Carlos de Hita que por igual nos llevaba a Doñana como a los Pirineos o incluso África.




No sé cómo lo hacen para volar en este estado


Buitrerío


Justamente por la noche, no obstante, sí que me permití un pequeño capricho bichero yendo a buscar algunos anfibios. Solamente estas dos especies de tritones se dejaron trincar, aunque también vi un par de gallipatos y se escuchaba croar una solitaria ranita meridional.



Tritón ibérico (Lissotriton boscai)

Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus), hembra

Tritones ibéricos (Lissotriton boscai)

Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus)


El último día tocaba marcharse pronto, no sin esperar a que José Carlos terminara su taller de sonidos de aves para irme con Esperanza y él a comer al Salto del Gitano antes de marcharnos cada cual para su casa. Fue la oportunidad para ver alimoches, cigüeñas negras y un águila imperial como despedida, que aunque no sean especies raras para mí siempre gusta verlas (y mucho).




Buitre negro (Aegypius monachus)

Cigüeña negra (Ciconia nigra)

Alimoche (Neophron percnopterus)

Cuando estás viendo una joven águila imperial y se te cruza un alimoche

Golondrina común (Hirundo rustica)


El destino es muy burlón y me hizo tener magníficas observaciones cercanas de grullas, milanos reales y un águila imperial adulta mientras conducía sin poder pararme a gozar mejor de esos momentos... cosas de la vida.
Al menos me marchaba bien contento y con estos autorregalos de una camiseta de quebrantahuesos (increíblemente no tenía ninguna aún) y esa maravilla de los productos extremeños que es la patatera.







lunes, 27 de marzo de 2023

El flamenco enano de la Laguna de Navaseca

 




El flamenco enano, aunque tiene una pequeña parte de su distribución en Asia, es una especie típicamente africana que habréis visto mucho en los documentales cuando muestran lagos del África subsahariana.
Sus primeras observaciones en España se dieron como de aves escapadas de cautividad, pero ya se admite que hayan podido llegar infiltrados en los viajes migratorios de los flamencos comunes. En la malagueña laguna de Fuente de Piedra se suelen ver actualmente unos pocos ejemplares que incluso crían allí, aunque las inmensas distancias te pueden provocar cirrosis de retina, así como los individuos que escogen la sevillana piscifactoría de Veta La Palma están en un espacio restringido al público.
Se citan otras veces en otros humedales, sobre todo de la Mancha Húmeda y siempre pensé que ya podría alguno darme el gusto de probar la laguna de Navaseca, que tantas veces he visitado con sumo gusto.
Pues así acabó siendo cuando en febrero, tras una estancia en Alcázar de San Juan se trasladó a Navaseca y supe que por fin llegaría mi momento con esta especie que aún no había tenido el gusto de ver.



Zorro (Vulpes vulpes)

Flamencos con ánsares comunes


Ánsares comunes (Anser anser)

Ruiseñor bastardo (Cettia cetti)


El día escogido de febrero allí estaba detectando su presencia en un primer vistazo en la lejanía porque ese brutal color rosa como de chuchería de fresa destacaba enormemente entre el de sus primos los flamencos comunes.
Tuve la suerte de que se estuviera moviendo para buscar comida junto a los demás y poder verlo de maravilla desde uno de los observatorios, cómodamente con sombra y asiento, totalmente a solas excepto cuando durante un breve rato llegó un jovial grupo de gente mayor que se divertía con el nombre "morrito" del panel de aves hasta caer en la cuenta de que realmente ponía "morito".




Destacando ese intenso color rosa

Cerceta común (Anas crecca)

Flamenco enano (Phoeniconaias minor)

Avoceta (Recurvirostra avosetta)

Flamenco enano (Phoeniconaias minor)

Tarro blanco (Tadorna tadorna)

Flamenco enano (Phoeniconaias minor)

Cuchara macho con una hembra de cerceta común

Flamenco enano (Phoeniconaias minor)


No siempre coincide que una especie rara, escasa o difícil de ver sea también un ave atractiva, pues son muchas las veces que se trata de aves marrones de insulsa apariencia. No es el caso con este exótico flamenco de tierras africanas con un plumaje tan rosa que parece salido de una bolsa de dulces con tantos colorantes y conservantes que podrían matar a un rinoceronte.
La laguna, pese a estar con un nivel de agua bastante penoso y haciendo triste honor al "seca" de su nombre, estuvo entretenida con el resto de especies y hasta tres grullas se pasaron a saludar.



Grullas (Grus grus)

Flamenco anillado

Ánsar común (Anser anser)

Cuchara (Spatula clypeata)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)


No me pude resistir a acercarme a las Tablas de Daimiel por si caían los bigotudos, cosa complicada. Vi poca cosa, en efecto, y ya iba siendo hora de cambiar de ambiente.




Bisbita alpino (Anthus spinoletta)



Lavandera boyera (Motacilla flava)


Dejé los humedales por las tierras de cultivo, pues en la ZEPA de Campo de Calatrava aún sobreviven poblaciones de las muy amenazadas aves esteparias y conseguí ver las especies más señeras con avutardas, sisones, gangas ibéricas y ortegas, aparte de otras aves como chorlitos dorados o un bonito macho de esmerejón.
Es triste pensar que cualquier día se vuelve más raro ver un sisón que un flamenco enano, al ritmo que va esa discreta especie que está desapareciendo sin que se haga nada para evitar su extinción.




Sisones (Tetrax tetrax)

Gangas ibéricas (Pterocles alchata)

Ortegas (Pterocles orientalis)



La avutarda gaviotera

Avutardas (Otis tarda)



Volviendo a casa no pude dejar de maravillarme con la rotonda de Viso del Marqués en referencia a su famoso cocodrilo. Ojalá hubiera más rotondas así de épicas.