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viernes, 13 de septiembre de 2024

La clásica de Despeñaperros


 



Otro plan clásico que tengo a mano para una salida breve es subir al Desfiladero de Despeñaperros, ese pequeño pero muy abrupto rincón de Sierra Morena en el que la maldición del vallado cinegético es menor que en el resto de la cordillera.
Una mañana de agosto usé este comodín, no sin ver antes al salir del pueblo un águila calzada volando a baja altura sobre las fábricas de cerámica.



Águila calzada (Hieraaetus pennatus)


Águila calzada (Hieraaetus pennatus)


Una vez en el rocoso entorno cuarcítico del Monumento Natural Los Órganos, los buitres leonados adquieren mucho protagonismo por su frecuente vuelo cerca del mirador que hay a pie de la vieja carretera que servía como entrada y salida de Andalucía antes de la construcción de la autovía.



Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)


Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)


Se pueden ver otras aves como roqueros solitarios, halcones peregrinos, águilas calzadas, culebreras, aviones roqueros o incluso con más suerte alguna de las tres grandes águilas (real, imperial y perdicera).
De mamíferos es más frecuente la ardilla, aunque suelen trepar rápidamente por el follaje en cuanto se sienten descubiertas.


Ardilla (Sciurus vulgaris)


Ardilla (Sciurus vulgaris)


Vuelan por allí los vencejos reales con sus rápidas y chillonas persecuciones, pero hay una especie de vencejo más singular si prestamos atención por donde vuelen las golondrinas dáuricas, porque el vencejo cafre parasita sus nidos y suele andar cerca.
Esta especie de origen africano que continúa colonizando la Península Ibérica nos está diciendo de manera muy clara algo que los politicuchos de turno niegan, eso que a estas alturas todos sabemos sobre el clima.



Vencejo cafre (Apus caffer)


No vamos a descuidar las buenas costumbres de la foto final, que esta vez corresponde a una de las tartas de queso más ricas que he tomado este año.






miércoles, 4 de septiembre de 2024

Un sábado por la Sierra de Cazorla

 




Poco se puede hacer en verano en cuanto a aventuras camperas se refiere, el horrendo calor del sur ibérico limita mucho las posibilidades de pasar un día de campo completo al cesar casi toda la actividad durante unas largas horas centrales.

Hay, sin embargo, algunos comodines de moderada efectividad a los que podemos recurrir. Uno de ellos es acudir a las grandes sierras, en las que también se nota el calor estival, pero siempre de manera menos infernal que en esa sartén que es la Depresión del Guadalquivir. 
El sábado 20 de julio lo llevamos a cabo yendo por la Sierra de Cazorla, en la que la espléndida floración de los cardos atrae numerosas mariposas (con sus depredadores incluidos) a diferencia de las campiñas circundantes.



Pandora (Argynnis pandora)

Medioluto ibérica (Melanargia lachesis)

Araña cangrejo (Thomisus onustus)

Chupaleche (Iphiclides feisthamelii)

La Pandora se la jugó (mirad bien la flor)

Cleopatra (Gonepteryx cleopatra)

Mediolutos


Los lepidópteros no eran los únicos polinizadores y también acudían abejas y avispas diversas, además de otros insectos como la libélula que escogió mi pierna como posadero.



Cordulegaster boltonii

Megachile sp.

Avispa alfarera



Para pasar los momentos de mayor calor hay pocas cosas como el frescor de un arroyo con su vegetación de ribera. Allí montamos nuestro picnic en compañía de un lagarto ocelado que mirada con ojos golosos las gruesas rodajas de salami de nuestro almuerzo.



Ardilla (Sciurus vulgaris)

Frigánea

Lagarto ocelado (Timon lepidus)

Opiliones


Otras variedades de cardos eran igualmente eficaces a la hora de atraer himenópteros y lepidópteros ansiosos por libar su néctar. Aunque la avispa excavadora (Sphex) iba más bien en busca de una desdichada presa, que acabará paralizada por su picadura y enterrada viva para ser posteriormente devorada por la larva de la avispa.



Chupaleche (Iphiclides feisthamelii)

Sphex sp.

Scolia sp.

Hylaeus variegatus

Himenóptero sin identificar


Llegamos hasta la inmensa planicie de los Campos de Hernán Perea, ya en la Sierra de Segura, en donde la altitud y la llegada de la tarde aliviaron las temperaturas y pudimos disfrutar también de aves y mamíferos.
Fue una pena que no nos cruzáramos con ningún quebrantahuesos, pero es algo que más adelante veremos resarcido...



Collalba rubia (Oenanthe oenanthe)

Gamos (Dama dama)


Escribano soteño (Emberiza cirlus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)


Alcaudón común (Lanius senator)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Todos los días son lunes para este pino

Abubilla (Upupa epops)

Ratoneros (Buteo buteo)


Buitre leonado (Gyps fulvus)

Ciervo (Cervus elaphus)


Cabe reseñar que en el trayecto de ida por la mañana vimos un águila imperial adulta por la campiña olivarera, lugar que además es por lo visto el idóneo para arrojar el Anillo Único. Mirad este cartel si no lo creéis...





jueves, 1 de febrero de 2024

El siempre fascinante vuelo del quebrantahuesos

 




El quebrantahuesos fue borrado sistemáticamente de nuestras sierras de las maneras más injustas. En primer lugar se exterminó a un animal inocente bajo la etiqueta de alimaña pese a ser un inofensivo carroñero que se especializó en consumir huesos, siendo perseguido deliberadamente al mismo tiempo que caía víctima de los cebos envenenados puestos para zorros y otros carnívoros.
Pero, por si no fuera suficiente, también los naturalistas de épocas pasadas hicieron estragos con sus reprochables métodos de escopeta, pájaros disecados y coleccionismo de huevos. Así fue como se fueron esquilmando poco a poco, conjuntamente, las poblaciones de Sierra Nevada o Serranía de Ronda en Andalucía hasta quedar los quebrantahuesos del rincón de las Prebéticas sobreviviendo con discreción.

En los años 50 llamaron la atención de José Antonio Valverde y se dirigió a las agrestes montañas pertenecientes a Segura y Cazorla para comprobar que la población era aún saludable. Cosa que se truncó al llegar el infame Coto Nacional sembrando estricnina y tiroteando hasta que el último ejemplar murió en soledad en los 80.



Ardilla (Sciurus vulgaris)


Hoy día la historia es muy diferente. Aún se ciernen peligros como cuando algún quebrantahuesos muerte abatido o, más frecuentemente, envenenado, pero el caso es que el proyecto de reintroducción en los parques naturales Sierra de Castril y Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas da sus frutos y contamos actualmente con una cuantiosa cantidad de ejemplares adultos que cualquier año nos da la sorpresa de que empiecen a nacer numerosos pollos salvajes.

Aquí está la hembra Estela, nacida en 2013 y actualmente incubando en su tercer intento de reproducción. En uno de sus vuelos cercanos, durante una gélida salida de diciembre, nos alegró la tarde llegando con la carga de unos despojos encontrados durante sus largas patrullas.
Por muchas veces que los vea, nunca deja de maravillarme ese vuelo espectacular y de sorprendente fluidez en un ave de tan enorme tamaño.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


La sierra puede ser poco generosa en invierno, ese frío paréntesis en el que todo parece quedar en suspensión y letargo. Nada que ver con la ebullición de la primavera, que tarda en llegar a esas serranías pero explota de vida cuando lo hace.



El bicho que salió bajo la leña

Ciervos y muflones

Ciervas (Cervus elaphus)


De no ser por los cielos despejados habría nevado, pues el abundante hielo indicaba que las precipitaciones hubieran sido de nieve en caso de haber llegado.










Los buitres leonados no muestran la misma agilidad para el vuelo que el quebrantahuesos, pero igualmente son maestros planeadores y es un placer su contemplación cercana cuando acuden en nutridas bandadas.



Buitre sin cola

Escuadrón

Buitre leonado (Gyps fulvus)


Un buen fuego de leña puso rápido remedio al frío helador en las noches de las infinitas altiplanicies que brindaban hermosísimos cielos nocturnos cuajados de estrellas sin la menor contaminación lumínica. Para otra vez hay que entrenar la disciplina de la fotografía nocturna, apuntado queda.