domingo, 29 de octubre de 2023

Cerca de casa

 




Hay muchas veces en las que no tengo que alejarme de casa para poder bichear satisfactoriamente, de hecho hasta puedo decir que en estos dos últimos meses he pasado grandes ratos de esta manera.

El 20 de septiembre mis alumnos me avisaron de que encontraron una polilla en el patio, que resultó ser el imago (ejemplar adulto) de la famosa procesionaria del pino. Me llamó la atención esa especie de cojinete de escamas al final del abdomen, que ya me contaron que sirve para proteger la puesta porque era una hembra.
Ya puestos, aproveché fuera del horario de trabajo para ver qué más podía haber por los alrededores y seguí viendo insectos.




Thaumetopoea pityocampa

Retrato de la anterior

Trithemis annulata, hembra

Avispa

Nomeolvides (Utetheisa pulchella)

Oruga de la anterior

Brachythemis impartita

Trithemis annulata, macho

Gamón


Pero no todo fueron insectos y decidí terminar la tarde en el río Guadalete para ver aves con las pagazas piquirrojas como grandes protagonistas.




Pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia)

Garceta común (Egretta garzetta)




El 21 de septiembre tuve un poco de esta modalidad de "migración desde el balcón" que tantos buenos ratos me ha dado, viendo por ejemplo una culebrera y una gran bandada de cigüeñas blancas.
La tarde, muy nublada y oscura, no daba mucho de sí y di un tranquilo paseo fluvial por un tramo del Guadalete que aún no había fisgado, viendo lo que buenamente encontrara.




Culebrera (Circaetus gallicus)

Cigüeñas blancas (Ciconia ciconia)


Andarríos chico (Actitis hypoleucos)

Morito (Plegadis falcinellus)

Golondrinas comunes (Hirundo rustica)


El sábado 23 de septiembre pasé la mañana en el sevillano paraje del Brazo del Este, pero al volver a casa no me resistí a dar a última hora un paseo justo al lado de casa, lo que me dio la oportunidad de seguir viendo aves en paso migratorio como el papamoscas gris o la curruca mosquitera.
Había oído a los mochuelos desde casa alguna vez, pero aquella tarde conseguí ver a uno de ellos cuando la luz ya era muy escasa.



Papamoscas gris (Muscicapa striata)

El bravucón que me ladraba a distancia

Curruca mosquitera (Sylvia borin)

Mochuelo (Athene noctua)


Le he cogido el gusto a estas salidas y van a salir mucho por el blog, aunque no dejo para nada de lado aquellas en parajes más alejados de casa. De todo habrá.





jueves, 26 de octubre de 2023

Las arañas blaugranas y el buitre dorsiblanco africano



Montera del Torero


La entrada que relaté anteriormente tuvo su magnífica continuación con la salida que José Márquez y yo hicimos al día siguiente, el domingo 10 de septiembre.
Aquel día nos fuimos para Los Alcornocales en busca de uno de sus mayores tesoros, la araña Phlegra blaugrana y lo que surgiera por la zona.

Ese "y lo que surgiera" no era tan al azar cuando empezamos directamente viendo las plantas insectívoras Drosophyllum lusitanicum, endemismo del sur de la Península Ibérica y del norte de Marruecos.
Hay una población excelente cerca del Estrecho que tiene ejemplares de gran porte que están siendo estudiados, porque lo era chistoso estar fotografiando esas plantas junto a etiquetas de plástico que incluso tenían forma de flamencos.




Drosophyllum lusitanicum

Esta mosca tuvo la mala suerte de caer en sus gotas pegajosas

Detalle de su "pegamento"

Varias de estas plantas con su porte completo


Allí es donde empezamos a ver los primeros artrópodos interesantes, aunque las arañas estaban por llegar aún.




Orthetrum chrysostigma

Mutílido


Estando por entonces en pleno paso migratorio nos encontramos volando sobre nosotros a numerosas aves rapaces y una bandada de cigüeñas negras. Se dieron los típicos momentos en los que ya no se sabía si mirar al suelo o al cielo.




Cigüeñas negras (Ciconia nigra)

Alimoche (Neophron percnopterus)

Abejero (Pernis apivorus)


Las aves residentes también se dejaron ver, como cuando un águila perdicera adulta apareció siendo hostigada por un águila calzada.




Águila calzada dando caña a la perdicera

Águila perdicera (Aquila fasciata)


El mejor momento con las aves rapaces fue totalmente inesperado. Un caballo muerto atrajo una cantidad ingente de buitres leonados y estuvimos muy pendientes por si entre ellos hubiera un buitre de Ruppell, cosa que sería de esperar en esa fecha y lugar.
Efectivamente vimos un buitre de menor tamaño salir volando, aunque lamentablemente no pude fotografiarlo hasta que ya estaba muy alejado y a contraluz. Sin embargo, estas modestas fotos bastaron para que Andrés Rojas (quien además contó la opinión de otros como Javier Elorriaga) me comentara que estábamos ante algo mucho mejor porque se trataba de un buitre dorsiblanco africano, especie mucho más rara que el buitre de Ruppell.



Buitre dorsiblanco africano (Gyps africanus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre dorsiblanco junto a un leonado


Esto no le robó el protagonismo al objetivo del día, cuando pudimos ver varios machos de la espectacular Phlegra blaugrana, saltícido de peculiar coloración que ya se ha demostrado que realiza danzas de cortejo similares a las de las arañas pavo real.
Resaltemos una vez que se trata de una especie de reciente descubrimiento que nos recuerda que aún quedan cosas muy interesantes por conocer. 
De momento esta arañita solamente se conoce en Cádiz, de donde parece ser endémica.



Phlegra blaugrana


Phlegra blaugrana


Phlegra blaugrana


Los buitres leonados, aunque sean especies habituales, bien merecen ser disfrutados cuando se tienen a cortas distancias. Y es que nosotros, antes de conocer la identidad del buitre misterioso y pensar que era de Ruppell, estuvimos esperándolo por si volvía a la carroña como sí hacían los leonados y poder disfrutarlo con esta misma calidad. Ojalá hubiera sido así...



Buitre leonado (Gyps fulvus)

Sacando el tren de aterrizaje

Carroñada

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Disfrutando del menú equino

Buitre leonado (Gyps fulvus)

A punto de aterrizar


Después estuvimos comiendo en el observatorio de Cazalla y vimos algo del paso migratorio del Estrecho, antes de marcharnos con una interesante parada de camino para ver los ibis eremitas del proyecto de reintroducción.
Es realmente fascinante ver un ave en gran peligro de extinción comiendo junto a gallineros y cuadras con no poca inmundicia.
Aprovecho para comentar, por cierto, que el proyecto de Austria y Alemania ha enseñado recientemente a que sus ibis jóvenes migren hasta Cádiz como alternativa a su establecida migración a Italia, conectándose así los ejemplares de ambos proyectos. El tiempo dirá.



Posado en su cable junto a gallineros puercos

Ibis eremita (Geronticus eremita)


He de terminar con esta maravilla. No es que quiera hacer publicidad a este restaurante, pero el nombre me ha cautivado irremediablemente.