Siempre sentí curiosidad por el Puntal de la Misa (1.796 m) al verlo comentado entre senderistas, y consideré que sería más que interesante hacer una de sus rutas teniendo en cuenta su magnífica situación dentro de la Sierra de Segura, que ya iremos viendo al comentar el entorno desde su cumbre.
Se puede acceder desde la aldea de Las Gorgollitas, pero yo escogí hacer la subida desde la Cañada del Saucar para así rememorar viejos tiempos al tener que pasar por el valle del río Madera y Los Anchos.
Ya merecía la pena transitar por aquellos parajes segureños, antes de iniciar la ruta propiamente dicha mientras podía avistar cuervos (Corvus corax), buitres leonados (Gyps fulvus) y el primer ejemplar de águila real (Aquila chrysaetos) de la jornada.
También se veían numerosas especies de aves forestales como piquituertos, trepadores azules o pitos reales en esta etapa de la ruta con muy buenas vistas hacia el norte de la Sierra de Segura y sus montes tan bien conocidos por mí durante mi anterior curso en Siles de hace dos años.
| Peñalta |
| Navalperal y Nava del Espino |
| El Yelmo |
| Almorchón |
| Banderillas |
| Calar del Mundo |
| Cerrico de las Mentiras |
Ya en el Puntal de la Misa propiamente dicho con su caseta de vigilancia tuve fabulosas vistas al valle del Madera, los Dientes de la Vieja y el valle del Segura con lugares que visité en otras excursiones como el Puntal de los Canteros y el embalse de Anchuricas.
Por allí volaban las joviales chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax), se asoleaba alguna lagartija verdosa (Podarcis virescens) y apareció un cuarto y último ejemplar de águila real.
Después de pasar largo rato allí y comer algo, empecé a recorrer el Calar del Cobo desde aquel lado que da al valle del Segura, mientras la luz al fin iba siendo más favorable y dejaba de tener a contraluz aquellas magníficas vistas.
Acompañado por cabras montesas (Capra pyrenaica) y el vuelo bajo mi posición de los buitres entrando a los cortados rocosos, iba reconociendo el Calar de la Pililla con su caseta, el Calar de Cabeza la Mora y las aldeas de Las Gorgollitas y Peguera del Madroño.
| Un barrio de Las Gorgollitas |
| Peguera del Madroño |
Eso había sido ni más ni menos que un quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) que, si bien me la jugó al llegar por mi espalda, luego tuvo al menos el detalle de trazar una curva y permitirme sacar unas fotografías antes de que se perdiera de vista.
Tener por fin avistamientos de esta rapaz después de tanto tiempo deseándolo es algo indescriptible, cuando ves un ave tan grandísima volar con esa ligereza de la que carecen los buitres leonados, y es que el quebrantahuesos me parece tan diferente de los buitres como de las águilas reales por poner un ejemplo.
La entrada la voy a terminar hoy con árboles, porque el pino laricio (Pinus nigra) me encanta y considero un buen broche final hacer un pequeño homenaje a nuestros pinares autóctonos.
Muy buena iniciativa la de este blog y que decir de estas magnificas fotos de mi tierra y su fauna espero que no sea el unico reportaje de nuestra sierra enhorabuena José Morcillo un santiagueño que vive en Taradell Barceloa y que solo puede disfrutar de su tierra en vacaciones oh en reportajes como este
ResponderEliminarMuchas gracias por pasarte por aquí y dedicar un rato de tu tiempo a escribirme unas líneas. Por supuesto que habrá más reportajes sobre tu tierra porque me encanta y suelo ir mucho.
Eliminar¡Un saludo!
Como decimos en Cantabria, vaya envidiuca que me da esto, jejeje. Últimamente te estás poniendo las botas a Quebrantas... Un fuerte abrazo Carlos.
ResponderEliminarPues en la entrada de hoy sale otro quebrantahuesos y no será el último, jajaja. Me alegra mucho que te guste, este medio es sin duda el que más gusta bichear.
Eliminar¡Un abrazo!