Me propuse poner de vez en cuando alguna ruta interesante, y he escogido la de Valdeazores en pleno Parque Natural de Despeñaperros, un lugar excelente de Sierra Morena como habéis ido viendo en otras entradas.
Se accede desde la antigua carretera que une La Mancha con Jaén antes de que construyeran la autovía, cerca de Venta de Cárdenas y del mirador de Los Órganos. Entramos por una cancela verde y ya estamos en el recorrido que veis en el mapa (NOTA: este sendero conecta con el del
castillo de Castro Ferral).
No es una ruta pesada ni fatigosa de hacer, y la escojo también por los avistamientos tan buenos que podemos tener de aves y otros animales, además de tener unos valores botánicos importantes.
No tardaremos mucho en tener observaciones de sus habitantes más forestales, como los escandalosos arrendajos (Garrulus glandarius), esta ardilla (Sciurus vulgaris) con su piña y esta hembra de pico picapinos (Dendrocopos major) en un quejigo.



He mencionado la importancia de la flora en esta zona, porque los habituales pinares de repoblación dan paso aquí a una vegetación más a su estilo originario, con mucha presencia de quejigos, castaños, nogales, alcornoques, fresnos, madroños y arbustos como las jaras pringosa y blanca.
Una estrella botánica de estos días está siendo la peonía (Paeonia officinalis), que ya ha florecido y da ese toque de color y adorno a nuestros bosques.
Fijándonos en la flora también tomaremos nota de los lepidópteros como la colias común (
Colias crocea), la preciosa mariposa arlequín (
Zerynthia rumina) o la manto bicolor (
Lycaena phaleas).
Junto a los tranquilos cursos de agua se puede ver más fauna diminuta, como por ejemplo la efímera y estos otros dos artrópodos que desconozco, aunque a esas arañas se las ve en tremenda abundancia en la hojarasca de la ribera.
No se hace muy dura la subida, que nos lleva a través del Collado de la Aviación y nos deja en unas espectaculares vistas sobre el Monumento Natural de Los Órganos. En estas alturas moran las cabras montesas (
Capra pyrenaica) entre enebros y jaras, ajenas al trajín de vehículos que circulan por la transitada autovía de abajo.
Es en estas alturas donde mejor se disfruta del vuelo de las siempre hermosas aves rapaces, muy bien representadas en el parque con mucha variedad de especies, si bien es cierto que durante la subida también se dejan ver.
Destaco la presencia de los grupos migradores de abejeros (
Pernis apivorus) que se vieron el día 1 de este mes, arremolinándose en torno a las corrientes térmicas antes de enfilarse hacia sus destinos. Aunque no todos serán viajeros, porque hay reproducción de la especie en la provincia, algo siempre difícil de controlar con esta especie por las confusiones de identificación que presentan a distancia.
Tuve mala suerte con la luz como vais a ver en las fotos, con muy buena luz en las distancias lejanas, mientras que en los acercamientos tuve el sol en contra. Sea buena o mala la calidad, lo que no se puede negar es que sirve muy bien de ejemplo para ver los distintos plumajes que lucen estas aves tan variadas.
En estas peculiares formaciones rocosas hay una pequeña colonia de cría de buitres leonados (Gyps fulvus), que pueden regalarte momentazos cuando pasan volando cerca. La otra rapaz más fácil de ver es el águila calzada (Hieraaetus pennatus), abundante en la provincia de Jaén por lo que veo a raíz de mis muchos avistamientos en Despeñaperros, Segura y Cazorla e incluso en las campiñas.
En las dos veces que estado en Valdeazores he visto y fotografiado más rapaces, pero con resultados muy
poco satisfactorios, por lo que esta vez os ahorraré la serie de infra-fotos. Dichas especies fueron:
- Gavilán.
- Azor.
- Milano negro.
- Halcón peregrino.
- Cernícalo vulgar.
- Ratonero.
Además, por aquí tienen territorios y campean las tres especies de grandes águilas de nuestra fauna: la imperial, la real y la perdicera. Un atractivo indudable.
Otra observación realmente interesante y especial que podemos tener es la de la amenazada cigüeña negra (Ciconia nigra), que en el momento de la foto estaba cicleando en las térmicas, seguramente para dirigirse a sus zonas de alimentación.
Me permito acabar con esta foto que no fue hecha exactamente allí (fue en la cercana ruta del Molino del Batán) y no es nada buena, pero quisiera incluirla en la entrada por lo raro que es para mí ver aquí al alimoche (Neophron percnopterus). Veo que llevaba ramitas en el pico, lo que hace la observación aún más jugosa.