Mostrando entradas con la etiqueta Vencejo real. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vencejo real. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de septiembre de 2024

El día y la noche en la Sierra de Crevillent

 




Ir viendo sitios nuevos es algo que siempre me encanta, nada nuevo para quienes me conocen, y más todavía cuando se trata de sierras.
Una tarde de agosto hicimos una breve visita a unos cortados llenos del graznido de las chovas piquirrojas y del trino de los vencejos reales, en los que no vimos ninguna gran rapaz, pero fue un paseo de lo más agradable viendo por el camino abubillas o mochuelos entre otras aves.



Abubilla (Upupa epops)


Vencejo real (Tachymarptis melba)


Mochuelo (Athene noctua)



El resto del tiempo lo dedico a buscar lo que tenemos más a mano, directamente en las flores de casa con su diversidad artrópoda de polinizadores, predadores y parásitos de nidos.



Leucopsis sp.

Trithemis annulata

Rhynchium oculatum

Thyreus sp.

Orthetrum trinacria

Meria sp.


No dejo de lado la fauna vertebrada, no tan fácil de ver, pero igualmente presente con el descanso del viaje migratorio del papamoscas gris junto a los vecinos locales.



Papamoscas gris (Muscicapa striata)

Curruca carrasqueña (Sylvia cantillans)


Abejarucos (Merops apiaster)

Lagartija ibérica (Podarcis hispanica)


Cae la noche y son muchos los ojillos que brillan en la oscuridad. Las arañas lobo son tremendamente abundantes, al igual que también nos agradó la abundancia de salamanquesas rosadas.
Precisamente un depredador típico de las salamanquesas, la culebra lisa meridional, nos gustó especialmente al encontrar un ejemplar que merodeaba para capturar a una de ellas o a alguna lagartija adormecida.




Sapo corredor (Epidalea calamita)

Hemipepsis mauritanica

Lycosa fasciiventris

Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Culebra lisa meridional (Coronella girondica)

Nidos de Hersiliola sp.

La dueña de los nidos de arriba




Habrá mucho más que enseñar, tanto de humedales como sierras con el sello típico del blog para no perder las buenas costumbres.






sábado, 7 de septiembre de 2024

Desde el frescor fluvial a los barrancos resecos

 




Cerca de la recta final de julio decidimos volver a nuestra amada Sierra de Segura, que en la salida anterior sólo visitamos brevemente recorriendo los Campos de Hernán Perea.
Río Madera es de nuestras zonas favoritas porque, entre otras cosas, es un refugio climático excelente para bichear sin sufrir los calores estivales. Allí ambos descubrimos que eso con forma de concha en las hojas resultó ser la puesta de huevos de un tábano, siempre se conocen cosas nuevas.



Nido de avispa alfarera

Calopteryx virgo

Puesta de tábano

Tal vez Lagria hirta

Saltamontes con eritrismo

Este sírfido tuvo un mal día


Algunas moscas estarían en desacuerdo con eso de que sea su sitio favorito, pues no tomaron una buena decisión al posarse en las hojas pegajosas de la planta insectívora Pinguicula vallisneriifolia.




Insecto palo



La amplia variedad de especies de libélulas y caballitos del diablo es una de sus mejores bazas, aunque hay muchas más que las que aquí mostradas como ejemplos en fotografías.


Calopteryx virgo junto a Onychogomphus uncatus

Pyrrhosoma nymphula

Onychogomphus uncatus

Platycnemis latipes

Retrato de Onychogomphus uncatus

Orthetrum brunneum

Onychogomphus uncatus

Calopteryx xanthostoma


Cerca del clásico cartel tiroteado, que nunca falta en todo pareja natural que se precie, se oía entre el chirriar cansino de las cigarras un sonido más extraño. Una rana emitía unos sonidos que nada tienen que ver con su catálogo habitual y, siguiendo de dónde venía, descubrimos que una culebra viperina tenía una rana común bien apresada y comenzaba a ir engulléndola viva desde sus patas traseras. 



Cigarra desconocida

Cicada sp.


Oruga desconocida

Culebra viperina (Natrix maura) empezando a engullir una rana

Zapateros celebrando el verano

Renacuajo de rana común



En esos bosques de ribera rodeados de pinos laricios hay pocas oportunidades para la observación de aves, si bien fue interesantísima la presencia de lúganos en una fecha tan sospechosa como lo fue el 23 de julio. De hecho, en la vecina Cazorla ya se ha registrado también la presencia de pollos del año.

Subiendo a cotas más altas de la sierra, allí donde los barrancos profundos y pedregosos resuenan con el eco de la chova piquirroja al atardecer, nos apostamos en los peñones que tanto he frecuentado años atrás.
Esperábamos tener buenos avistamientos de la pareja de quebrantahuesos local, aves impresionantes que nos dieron la alegría del día al ver que también les acompañaba la hija que han tenido este año, la primera de esta pareja cuya hembra llevo largos años siguiendo con atención hasta que llegase este mágico momento de verla siendo madre.




Culebrera (Circaetus gallicus)

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), pollo de este año

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), pareja adulta

Vencejo real (Tachymarptis melba)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), macho adulto

Gavilán (Accipiter nisus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), hembra adulta

Corneja (Corvus corone)


Mereció la pena el largo rato de espera en la ladera de rocas abrasadas por el sol veraniego, sobre todo con la preciosa noticia de su primera cría.
Aunque también mereció la pena parar durante el camino de vuelta a disfrutar de unas buenas pizzas hechas en horno de leña.