Hay veces en que los cambios de planes improvisados salen muy bien, tal fue el caso cuando el día 10 tuve que dejar de lado mi idea inicial de subir a la Peña del Cambrón por distintos motivos que no vienen al caso, y escogí sobre la marcha ir a Villarrodrigo por cercanía, haciendo un recorrido hasta Torres de Albanchez para rememorar aquellos días en aquella zona era mi habitual lugar de pajareo hace tres años.
En la fotografía inicial tenéis unas buenas vistas de Villarrodrigo, en un medio distinto al que os suelo enseñar de las zonas más boscosas y montañosas cercanas a Siles, predominando los olivares y llanas tierras de labor entre montes de pinos. Como curiosidad, lo que se ve al fondo es la Sierra del Relumbrar, un trocito de Sierra Morena en tierras albaceteñas que alberga muy interesante fauna... ya llegará el momento de ir allí.
Pero retomemos Villarrodrigo, donde el entorno también ofrece algunas especies animales diferentes a las que suelo ver, como por ejemplo el alcaudón real (Lanius meridionalis) y la cogujada montesina (Galerida theklae), propias de espacios abiertos, además de otras como perdices rojas, rabilargos, gorriones morunos e incluso alguna cita de invernantes como el esmerejón y el aguilucho pálido.
Otros que se dejaron captar por la cámara fueron habituales de la zona como el ratonero (Buteo buteo), la curruca capirotada (Sylvia atricapilla) y el cuervo (Corvus corax).
Me gusta sentarme en lugares elevados con buenas vistas despejadas del entorno por si aparece algún gavilán por ejemplo, y ese día quiso darme la sorpresa un magnífico ejemplar adulto de águila real (Aquila chrysaetos) que estuvo bastante rato remontando una térmica.
Mientras el águila aún podía avistarse entró en escena un halcón peregrino (Falco peregrinus), visiblemente incómodo con la presencia de la enorme águila real, a quien dirigía miradas desconfiando de que le pudiera caer encima esa bestia de enormes garras y fuerza brutal.
El descenso y retorno a casa estuvo amenizado por los siempre presentes pájaros forestales como reyezuelos listados, trepadores azules, agateadores, herrerillos capuchinos, carboneros garrapinos, zorzales, mirlos, pinzones vulgares, currucas, etc...
Al final me salió un domingo muy relajante y entretenido en las tierras de estos dos pueblos que por algo tanto me gustaron como "local patch" hace tres años.
Como imágenes finales me decanto por dos de las aldeas de Torres de Albanchez: Fuente Mujer y Fuente Carrasca, teniendo esta última un interesante sendero que ya iré bicheando.