viernes, 29 de julio de 2022

Dónde salir a observar la naturaleza en la Sierra de Cádiz

 




En los últimos años se han editado, mediante la editorial Tundra, unos interesantes libros sobre dónde y cuándo ver aves en las distintas comunidades autónomas de España. No todas, claro, que está la cosa aún empezando, pero lo que quiero compartir aquí es que la idea es muy buena, así como a veces en otros blogs he visto a la gente comentar buenos sitios sitios de observación en sus zonas locales.

En estos años recientes me picaba a veces el gusanillo de comentar brevemente los mejores sitios de bicheo de una zona tan querida para mí como lo es la comarca de la Sierra de Cádiz, con una variedad de hábitats que incluye la parte gaditana del Parque Natural Sierra de Grazalema, lagunas endorreicas, campiña y los humedales artificiales de los embalses.
Esto lo vamos a resumir en los 4 puntos principales que he marcado en el mapa de la comarca del inicio.





1. Sierra de Grazalema

Naturalmente tengo que empezar por la sierra propiamente dicha, pues hablamos de un núcleo montañoso que no se ha visto tan devastado como otras Sierras Béticas y aún conserva buena parte de sus valores naturales pese a las extinciones que nunca debieron suceder (quebrantahuesos y lince ibérico entre otros).

Hogar aún de saludables poblaciones de águila perdicera y alimoche, es una buena sierra caliza para calzarse las botas y combinar el senderismo con la observación de aves y otros animales, además de endemismos vegetales como la amapola de Grazalema y el muy amplio surtido de orquídeas que incluye la escasa Ophrys atlantica. Mención especial para la estupenda comunidad de anfibios capitaneados por la subespecie longirostris de la salamandra común.
Pero si quiere ir a tiro fijo hay sitios interesantes como:

- Puerto del Boyar. En primavera ya de por sí es un sitio estupendo para conseguir de un plumazo varias especies de orquídeas, por no hablar de las vistas hacia el emblemático Salto del Cabrero, pero lo atractivo es realizar la subida desde aquí al Puerto de las Presillas y donde uno quiera continuar por ese reino de roca caliza que es El Endrinal. 

- Cortados de Ubrique. Ya sea accediendo por el área recreativa El Cintillo o saliendo de Ubrique por la carreterita en dirección a Cortes de la Frontera, estos grandes farallones son garantía de poder ver aves rupícolas en sus grandes buitreras y la posibilidad del acentor alpino en invierno.

- Sendero del río Majaceite. Esta ruta entre El Bosque y Benamahoma puede brindar buenos avistamientos de mirlo acuático y otras especies asociadas a los cursos fluviales, nuevamente junto con un buen abanico de orquídeas.

- Puerto de las Palomas. Ya de por sí es un buen sitio para ver collalbas negras, acentores alpinos, mirlos capiblancos o aves rapaces, pero la experiencia puede mejorar notablemente animándose a ascender por el Cerro Coros.

- Río Guadares. También conocido como Campobuche, su entorno difiere del resto de la sierra al tener alcornoques por el tipo de suelo presente y es hogar de reptiles complicados de ver por el sur como el galápago europeo y la culebra de collar, siendo también un sitio donde encontrar orquídeas poco frecuentes y sapos de espuelas.

- Llanos del Republicano. Este gran poljé cercano a Villaluenga del Rosario alberga una buena comunidad de anfibios y reptiles y sus cielos son surcados por rapaces como el alimoche.

No termina la cosa solamente con esos ejemplos y también estarían el Salto del Cabrero accediendo desde Benaocaz, el cerro Albarracín o los senderos en torno al área recreativa Llanos del Campo entre otros. 
La larga lista de especies de fauna a anotar incluye: águila perdicera, buitre leonado, alimoche, halcón peregrino, collalba negra, acentor alpino, mirlo capiblanco, collalba rubia, chotacabras cuellirrojo, lúgano, zorzal alirrojo, águila real, buitre negro, vencejo real, culebrera, águila calzada, mirlo acuático, torcecuello, curruca mirlona, roquero rojo, mosquitero ibérico, cabra montés, sapillo moteado, galápago europeo, culebra de collar, culebra de cogulla, víbora hocicuda, culebrilla ciega, sapillo pintojo, ranita meridional, gallipato, salamandra, sapo de espuelas, araña negra de los alcornocales, mariposa del madroño.









2. Embalse de Bornos


Estando tan malacostumbrado como estoy a que los embalses de mi Jaén natal no tengan mucha enjundia, me sorprendió el juego que llega a dar el de Bornos, tan cercano a la sierra con la seria posibilidad que conlleva de cambiar de aires entre ambos ambientes con suma facilidad.

De entrada puede bastar con parar en su cola, declarada paraje natural con su buen hábitat de tarajales que albergan nutridas colonias de cría de numerosas especies de aves. Sus alrededores añaden también otras especies como la tórtola, el elanio o el cernícalo primilla para sumarlas a las aves acuáticas que también podemos ver buscando otras orillas del embalse o yendo a su presa.
Otros añadidos de lo más interesantes son el vencejo cafre y el águila perdicera que, si bien no aparecen a menudo, pueden hacer que una visita merezca ya la pena de por sí.

Entre las especies de aves a observar podemos citar: garza imperial, garceta grande, espátula, garza real, morito, pato colorado, cerceta común, pato cuchara, águila pescadora, somormujo lavanco, pagaza piquirroja, charrancito, elanio, cernícalo primilla, tórtola común, aguilucho cenizo, zarcero bereber, águila perdicera, vencejo cafre.









3. Lagunas de Espera


Este conjunto de lagunas endorreicas cercanas al límite con Sevilla también son algo a tener muy en cuenta cuando se quiere una alternativa a la sierra.
Las lagunas salada y dulce de Zorrilla en especial proveen una vez más de aves acuáticas junto a otras especies propias de la campiña y espacios abiertos, con el extra de que resulta ser una zona de dispersión de ejemplares juveniles de las tres especies de grandes águilas (real, imperial y perdicera). 
También pueden deparar encuentros con mamíferos esquivos como la comadreja o el meloncillo, además de ser un buen sitio donde tomarle el puso a la migración viendo currucas zarceras, lavanderas boyeras o aguiluchos cenizos. Hay un modesto pero bonito registro de orquídeas del género Ophrys y se puede disfrutar mucho de los invertebrados con mariposas como la arlequín o arácnidos como la araña negra de los alcornocales.

Especies de aves que se pueden registrar: flamenco, elanio, vencejo cafre, alcaraván, pato colorado, malvasía, calamón, garza imperial, aguilucho lagunero, perdiz roja, zampullín chico, cerceta común, ánade friso, pato cuchara, porrón común, águila imperial, águila real, águila perdicera.










4. Embalse de Guadalcacín


Desde la localidad  de Algar se puede acceder al norte de este embalse y buscar puentes u otros puntos de observación fija. Esto lo hace algo más aburrido que los otros sitios propuestos, pero de mayo a octubre no es difícil dar con el vencejo cafre y crían varias parejas de águila pescadora, lo cual hace que no esté de más acercarse a probar suerte. Durante los movimientos migratorios es posible ver bandadas de aves como la cigüeña negra.
Forma parte ya de otro parque natural, el de Los Alcornocales, por lo que se puede aprovechar para ver allí algunas de sus especialidades como el corzo o la planta carnívora Drosophyllum lusitanicum.

Especies de aves que se pueden encontrar: vencejo cafre, águila pescadora, halcón peregrino, águila perdicera, garceta grande, garza imperial, martín pescador, garza real, cigüeña blanca, fumarel cariblanco, buitre leonado, vencejo real, culebrera, águila calzada.








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