jueves, 7 de julio de 2022

Fuera la mala racha

 




El lunes 30 de mayo salí aún con el sabor agridulce del fin de semana que no salió como yo esperaba, algo que causa mucha sensación de bochorno justo cuando tienes visitas y, como si del gafe se tratara, justo al salir ese lunes en solitario empezaron a salir mejor las cosas...

Me fui a unos ya bien conocidos llanos cerca de Huéscar (en Granada pero compartiendo macizo montañoso con Segura) para ver carracas y, nada más llegar, me topé con un ejemplar tranquilamente posado al mismito lado de la carretera que se dejó observar y fotografiar a las mil maravillas.
Dando después un pequeño paseo añadí un mochuelo, especie que veía allí por primera vez pese a mis numerosas visitas al paraje, y una culebra lisa meridional.




Carraca (Coracias garrulus)

Mochuelo (Athene noctua)


Culebra lisa meridional (Coronella girondica)

Ácaros rojos




El miércoles tocó salir de nuevo, en aquella ocasión probando al fin algo que llevaba tiempo queriendo hacer. Pero primero hice de camino una paradita para ver orquídeas y disfrutar sobre la marcha de un rodal de flores que atraía una nada desdeñable cantidad de interesantes insectos polinizadores.



Himantoglossum hircinum

Anacamptis pyramidalis

Zygaena sp.

Orchis coriophora


Brezo enrejado (Chiasmia clathrata)

Doncella de ondas rojas (Euphydryas aurinia)

Esfinge abejorro de orla ancha (Hemaris fuciformis)

Blanca del majuelo (Aporia crataegi)


Después de tan genial inicio seguí con mi idea original, que era utilizar la Cañada de Huéscar, en plena altiplanicie de los Campos de Hernán Perea (Jaén) para llegar al Peñón del Toro (Granada).
Entre unos nuevos y atractivos paisajes fui observando aves típicas de esos terrenos desarbolados como la collalba rubia, la alondra, el bisbita campestre o la curruca tomillera con el gran protagonismo de la repentina llegada de un quebrantahuesos adulto que resultó toda una revelación.
A ese quebrantahuesos ya lo había visto dos veces en otoño sin conocer qué ejemplar era concretamente, asunto que ya sí quedó solucionado al verle la anilla con su código. Reveló ser un macho "perdido" del que no se tenía avistamientos reconocidos desde hacía un año atrás, con la consecuente alegría que me dio volver a saber de él.



Ciervo (Cervus elaphus)


Collalba rubia (Oenanthe hispanica)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Alondra común (Alauda arvensis)

Refugio Prados del Conde

Bisbita campestre (Anthus pratensis)


Culebrera (Circaetus gallicus)


Al volver a casa me encontré dos culebras lisas meridionales que, junto a otra más que vi dando un paseo al día siguiente, suman 4 distintas durante la misma semana.


Culebra lisa meridional (Coronella girondica)

Retrato de otro ejemplar

Otro individuo más


Y con esto termina esa transición de mayo a junio que mejoró sustancialmente las salidas de semanas anteriores.






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