Mostrando entradas con la etiqueta Halcón tagarote. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Halcón tagarote. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de septiembre de 2023

Gran Canaria

 

Roque nublo


El lunes 14 de agosto proseguimos José Márquez y yo el pequeño viaje canario pasando de Tenerife a Gran Canaria mediante el ferry que comunica las dos islas.
No es que un trayecto de este tipo sea muy indicado para observar animales, pero al menos pudimos ver peces voladores (primera vez que los veo, por cierto) y numerosas pardelas cenicientas.



Peces voladores

Pardela cenicienta (Calonectris borealis)


Fuimos directamente a los pinares montanos en busca de la otra especie de pinzón azul allí presente, parando por el camino a contemplar unos cuervos que compartían térmicas con un ratonero muy blanquito y un joven halcón tagarote.
Las Canarias no destacan por su repertorio de aves planeando en el cielo, por lo que un rato así fue muy de agradecer.



Halcón tagarote (Falco pelegrinoides)

Cuervo (Corvus corax canariensis)

Ratonero (Buteo buteo insularum)


Pasando por los áridos parajes dominantes en la isla, producto de la intensa deforestación sufrida en el pasado, llegamos a una de sus pocas masas forestales sin conseguir ver los pinzones azules.
La subespecie local de pico picapinos resultó tan descarada como la de Tenerife y conseguí la única foto aceptable de bisbita caminero, especie endémica de la Macaronesia, del viaje en contraste con lo frecuentes y confiados que eran en el anterior viaje del año pasado a Fuerteventura.




Pico picapinos (Dendrocopos major thanneri)

Bisbita caminero (Anthus berthelotii)




Después de comprobar que los domingueros son implacables incluso en plena ola de calor, la sufrimos nosotros de lleno al ir a nuestro alojamiento en Maspalomas, donde el calor era tan intenso que ni los lagartos salían de su refugio.
Más tarde sí hicimos un nuevo intento y logramos ver a los enormes y endémicos lagartos gigantes de Gran Canaria. En el pasado existieron también en Tenerife, donde fueron extinguidos por los aborígenes, pero ahora mismo solamente quedan en Gran Canaria y alguna otra localización donde fueron introducidos artificialmente.
Resultaba de lo más grotesco ver a estas bestias pardas, con muy diferenciables machos de gruesa cabeza anaranjada junto a las hembras de menor tamaño, asoleándose en unas ruinas al lado de los turistas guiris de rigor.



Lagarto gigante de Gran Canaria (Gallotia stehlini)

Con el mar de fondo

Lagarto gigante de Gran Canaria (Gallotia stehlini)


Lagarto gigante de Gran Canaria (Gallotia stehlini)

Gran ejemplar macho

Evidente dimorfismo sexual


Tras disfrutar de esos bicharracos semejantes a iguanas fuimos a otra ubicación boscosa en la que, nuevamente, fallamos el pinzón azul. 
Nos llamó la atención lo escaso que era el pinar en aves con apenas unos canarios, bisbitas camineros y vencejos unicolor. De hecho, el atardecer fue de los más silenciosos que he contemplado.
A la vuelta eran particularmente numerosos los grandes saltamontes narigudos y otro reptil endémico se sumó al repertorio cuando se nos cruzó por la carretera un perenquén.




Truxalis nasuta


Perenquén de Boettger (Tarentola boettgeri)


La estancia en Gran Canaria fue más breve que la de Tenerife y sólo nos quedaba la mañana del 15 de agosto para intentar por última vez el pinzón azul de Gran Canaria, oportunidad que se saldó con éxito al lograr encontrar un punto de agua al que acudían a beber junto a mosquiteros canarios, herrerillos canarios, pinzones vulgares, canarios y picos picapinos.
Este pajarillo se consideraba anteriormente subespecie hasta que se separó como taxón diferente al que existe en Tenerife, pasando a ser una especie en peligro de extinción dada la pérdida de hábitat de pinar que sufrió. Los machos adultos se llegan a distinguir sobre todo por su vientre más claro y las franjas alares como muestra el ejemplar que se dejó fotografiar decentemente (no eran tan confiados como sus primos tinerfeños).
Cuentan con un programa de cría en cautividad y comprobamos el seguimiento que se les hace al ver varios individuos anillados.




Pinzón azul de Gran Canaria (Fringilla polatzeki)


Pinzón azul de Gran Canaria (Fringilla polatzeki)


Por la tarde salía nuestro avión de regreso a la Península, no sin antes darnos un pequeño homenaje de gastronomía local con chorizo criollo y, sobre todo, las famosas papas arrugadas con mojo picón.
Fue un viaje breve, pero lleno de novedades y un sinfín de risas y anécdotas como siempre que nos juntamos para estas escapadas.
Nunca olvidaremos la extrema sordidez sufrida en el alojamiento de Maspalomas con su olor a cuadra y calor de microondas, Kadiatu siempre será a partir de ahora un referente de cochambre.






domingo, 29 de mayo de 2022

Fuerteventura: 1ª parte

 




Tenía unas ganas brutales de publicar esto por fin. Este año acordamos que los viajes tendrían más alcance que las habituales escapaditas a Doñana y alrededores, de manera que José Márquez me propuso que en el puente de mayo iríamos a las Islas Canarias, concretamente a Fuerteventura junto a Jesús Jiménez para compartir un viaje espectacular los tres cafres juntos.

Esto supuso que el 29 de abril me bajara desde Santiago de la Espada al aeropuerto de Granada, tomar un vuelo hasta Gran Canaria, pasar allí la noche y madrugar de manera prohibitiva para llegar a Fuerteventura por la mañana temprano y empezar las salidas desérticas junto a mis dos compañeros.

Teníamos claro el plato fuerte del viaje y nos dirigimos directamente al lugar indicado, viendo de camino a este alcaraván muchísimo más confiado que los de la península, un halcón peregrino de la subespecie conocida como tagarote y vencejos unicolor.



Alcaraván (Burhinus oedicnemus)

Halcón peregrino (Falco peregrinus)


Mereció la pena ese madrugón del 30 de abril en cuanto empezaron a pasar los rabijuncos por delante del acantilado en el que nos apostamos.
Estas aves tropicales han colonizado en años recientes la zona y pudimos contar hasta siete ejemplares juntos, disfrutando enormemente de su indudable belleza, de la elegancia que poseen tanto su plumaje como su vuelo y de sus curiosos reclamos que tan extraños sonaron a nuestros oídos poco acostumbrados a especies así.








Rabijunco etéreo (Phaeton aethereus)


No eran los únicos presentes en la zona, en aquellos cantiles también crían halcones, alimoches y pardelas, amenizando la mañana más todavía.



Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Pardela cenicienta (Calonectris diomedea)


Al avanzar la mañana, y con ella el calor, fuimos a un feísimo embalse en el que unos camachuelos trompeteros fueron vistos y no vistos. Los tarros canelos abundaban y encontramos varios perenquenes, la salamanquesas endémicas de las Canarias orientales, dentro de un observatorio ornitológico.




Ortega (Pterocles orientalis)

Tarro canelo expulsando la gaviota que quería depredar sus pollos

Perenquén majorero (Tarentola angustimentalis)

Tarros canelos (Tadorna ferruginea)

Tindaya


Nos tomamos la tarde tranquilamente yendo por el entorno del pueblo de Betancuria, que ya de por sí es bonito, pero nos gustó especialmente por la cantidad de canarios que en sus afueras cantaban mientras buscábamos sin éxito lisnejas (una especie endémica de eslizón).
Esto podrá parecer un farol naturalista, pero sinceramente me gustó su canto más que el de los canarios de jaula.
En un mirador tuvimos unos ratos muy cómicos con la fauna acostumbrada a los turistas, acercándose con descaro cuervos y bisbitas camineros como si nada, no tanto como las (introducidas) ardillas morunas que guardaron más las distancias.




Canario (Serinus canaria)

Cuervo (Corvus corax)

Alimoche (Neophron percnopterus)

Bisbita caminero (Anthus berthelotii)


Ardilla moruna (Atlantoxerus getulus)

Tórtola senegalesa (Streptopelia senegalensis)

Herrerillo canario (Cyanistes teneriffae)




Si la primera parte de la mañana fue lo mejor del día con los rabijuncos, el último momento de la tarde no quedó atrás cuando logramos ver hubaras al carrilear por los áridos espacios abiertos que habitan. De entre las especies de este tipo eran las que más ganas tenía de ver y quedé de lo más satisfecho al dejarse ver, una vez más, con más facilidad que las asustadizas aves peninsulares que viven con el constante miedo a ser tiroteadas.




Hubara (Chlamydotis undulata)


Con los deberes muy bien hechos fuimos a la casa surfera que teníamos reservada y disfrutamos de una buena cena de celebración en un restaurante italiano.
Al día siguiente nos esperaba otra salida igual de buena con muchas cabras muertas en extrañas circunstancias (misterio que nunca aclaramos) y especies endémicas que no han aparecido en esta publicación.