viernes, 29 de octubre de 2021

La Sierra Morena más recóndita

 




En el pasado puente del 12 de octubre no tenía nada pensado, sin planes a la vista, pero hablé con el cafre de Jesús Jiménez y acordamos ir a Sierra Madrona y Cardeña el día 10 a echar una buena jornada de avistamientos de aves rapaces y posibles rescates de reptiles.
Pero, la tarde anterior, una breve salida por Sierra Morena tuvo como protagonista esta joven águila perdicera junto a otros avistamientos de azor y águila pescadora en migración con el ulular del búho real al anochecer.




Águila perdicera (Aquila fasciata)



El 10 de octubre estábamos bien temprano en Sierra Madrona buscando corzos sin resultados, solamente vimos ciervos y no éramos los únicos porque en los últimos tiempos se ha puesto de moda que la gente vaya a escuchar la berrea, cosa que no deja de sorprenderme porque le encanta a personas que por lo demás no tienen ni el más mínimo interés en la naturaleza.
Tal vez por eso los corzos, más tímidos que los ciervos, ni se asomaron.


Ciervo (Cervus elaphus)




Una vez que pasó el frío atroz del amanecer se iba acercando el momento en el que las aves rapaces fueran remontándose. Este trozo de Ciudad Real que linda con Córdoba es todo un tesoro para observar estas aves y no fallan, conseguimos ver seis águilas imperiales distintas y altos números de milanos reales y buitres negros, además de especies no fotografiadas como el gavilán y el águila real.



Águila imperial (Aquila adalberti), adulta

Milano real (Milvus milvus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Águila imperial (Aquila adalberti), juvenil


Un lugar tan remoto y solitario es territorio también del lince ibérico, del que vimos solamente sus rastros como suele ser habitual. Aunque dos amigos sí que han conseguido verlos allí y ya hubiera querido yo tener esa suerte aquel día.



Excremento de lince ibérico


Por la tarde íbamos a estar en Cardeña revisando pasos canadienses por si caían anfibios y reptiles, pero primero propuse parar un poco en el pueblo a degustar su afamado cochifrito (allí conocido como lechón), producto de calidad teniendo los cerdos ibéricos de sus dehesas.

No eran para menos las croquetas de la madre de Jesús, que últimamente están muy presentes en nuestras salidas para mi regocijo. Tras comernos el tupper entero en plena dehesa nos pusimos a buscar y recordé lo poco que me gusta el entorno de Cardeña, viví allí hace nueve años y tanta finca privada limita demasiado tus opciones, además de que personalmente no me parece que las dehesas sean para tanto pese a la buena prensa que se les da.






Pito real (Picus sharpei)



Estos pasos canadienses como el de la foto constituyen un grave problema para la fauna local, son un sumidero de pequeños vertebrados, sobre todo cuando llegan las lluvias y caen muchísimos anfibios.
Nosotros nos encontramos una gran culebra bastarda que debía llevar mucho tiempo atrapada porque estaba visiblemente débil y hasta había mudado la piel allí dentro. La serpiente tuvo una oportunidad de escapar a una horrible muerte por inanición, suerte que no tuvieron otros animales como un sapo de espuelas del que quedaban apenas unos restos identificables.



Retrato de nuestra "cobra"

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus)


Pero para problemas ambientales el de esta infame finca, gestionada al más puro estilo de los caciques que hacen y deshacen a su gusto. Vallados ilegales, amenazas, sobornos, delitos medioambientales, usurpaciones... la mafia de la caza en todo su apogeo.






martes, 26 de octubre de 2021

Naturaleza segureña surtida

 




Toca un repaso semanal a lo visto durante la primera semana de octubre en la Sierra de Segura, que ya por entonces empezaba a lucir los primeros tonos otoñales tan característicos de este mes en la sierra.
Hubo, como siempre, salidas entre semana por las tardes disfrutando por igual del vuelo de las aves rapaces o contemplando detalladamente los distintos diseños de criaturas mucho más pequeñas como los coleópteros.




Piquituerto (Loxia curvirostra)

Cassida viridis

Al águila real no le gustó el quebrantahuesos

Adalia decempunctata

Gavilán (Accipiter nisus)

Scymnus interruptus




En el colegio de la aldea de Marchena podemos tener también nuestras dosis de naturaleza, tanto en su entorno como incluso dentro del aula cuando, por ejemplo, esta araña saltarina permitió que el macro captara hasta las fibras de mi jersey.



Ninfa de Nezara viridula

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Saltícido en mi jersey


Es una época en la que se solapa el celo de los ciervos con el de los gamos. Con los venados no he tenido mucha suerte este año al intentar fotografiar algún ejemplar de poderoso e imponente porte, pero no todo puede ser igual anualmente.
No me fui con las manos vacías en todo caso, pues una de esas tardes, la del 2 de octubre, detecté mis primeros mirlos capiblancos del otoño con sus reconocibles y graciosos reclamos.



Castellón de los Mirabetes

Ciervo (Cervus elaphus)

Santateresa (Mantis religiosa)

Jabalíes (Sus scrofa)

La Sagra


La tarde más bonita pudo ser perfectamente la del 5 de octubre. El avistamiento de un buitre negro entre sus leonados parientes me puso en guardia y así tuve la oportunidad de ver llegar también un joven quebrantahuesos que descendió durante unos minutos a observarme con curiosidad antes de continuar con su recorrido. Gracias a las decoloraciones alares, que temporalmente tiene hasta que vaya mudando el plumaje, pude saber que es Leo, una hembra nacida el año pasado.
Otras observaciones destacables fueron un halcón peregrino y un gavilán.



El Yelmo tras las chovas piquirrojas

Buitre negro (Aegypius monachus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Muflones (Ovis orientalis)




Pero no estoy muy seguro de si fue mejor la observación del quebrantahuesos o este entrecot con la compañía y charla de Javier Broncano, me es difícil escoger.







sábado, 23 de octubre de 2021

Milanos reales y quebrantahuesos en Cazorla

 



El año pasado me sorprendió la noticia de que la Junta de Andalucía iba a empezar a hacer liberaciones de milanos reales para reforzar la ínfima población reproductora que tenemos en la comunidad, que se encuentra en peligro de extinción, empezando el proyecto en esta maravilla que es Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas.
Prácticamente ya sólo crían en Doñana y ni siquiera allí se libran del declive. Su invernada de ejemplares procedentes de otros lugares es más cuantiosa, pero no así en el oriente andaluz donde casi ni los vemos, de manera que me ha parecido estupendo que ahora vayamos a poder contar con ellos en esta olvidada parte de Andalucía.
El año pasado simplemente se liberaron tres ejemplares procedentes de recuperaciones, un gesto muy mínimo y leve, hasta que ya este año se han puesto en serio con un hacking que liberó recientemente 21 individuos. Me comentaron dos personas distintas que aún no se dispersaban y se quedaban en la zona de la suelta, como buenos milanos que son con su costumbre de hacer dormideros comunales, por lo que mi compañero de fatigas Carlos Herrera y yo quedamos el domingo 3 de octubre para verlos en la Sierra de Cazorla (esta vez es la Cazorla estrictamente, no cuando se llama así equivocadamente a todo el parque natural).

No fue nada difícil encontrar los milanos volando temprano, remontándose junto con los buitres que ya querían tomar altura. De camino no pude evitar encontrar distracciones que me hicieron llegar tarde junto a mi tocayo, pero a ver quién se resiste viendo todo esto al ir llegando.



Buitres leonados (Gyps fulvus)

Gamo (Dama dama)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Milano real (Milvus milvus)


No hay que olvidar que cerca del punto de liberación de milanos reales también se hacen las de quebrantahuesos, de manera que era realmente alta la probabilidad de ver a estas mucho más enormes aves.
Dos de los juveniles de las fotos son ejemplares liberados este año, mientras que el de la primera foto nació en libertad y precisamente el adulto que se ve más lejano es su padre, que en su momento formó parte de las primeras liberaciones del proyecto y lleva ya criando por su cuenta desde 2005.
Ampliando las fotos podréis ver las anillas de colores que mencioné en la anterior entrada, un acierto para poder identificarlos bien en años venideros cuando muden el plumaje y pierdan las decoloraciones alares.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) nacido en libertad


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), macho adulto


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quisimos aprovechar para comer en el bar El Cabrero, famoso por su buena y auténtica comida casera, aunque ese día dejó muchísimo que desear el servicio tal y como comentaré al acabar.
Se nos hizo más tarde de lo deseando por la lentitud en la comida y encima empezó a lloviznar, así que nos dimos más que satisfechos con lo visto durante la soleada mañana y nos despedimos, viendo yo durante mi regreso un zorro con su mullido pelaje invernal bien perlado de gotitas de lluvia. Destaco también entre los avistamientos un gavilán, un águila real y una de las últimas águilas calzadas de la temporada, que además era de genuino morfo oscuro.

Los milanos reales seguían a lo suyo al irme, aunque lloviera y, a diferencia de los quebrantahuesos con su lento desarrollo propio de aves tan grandes y longevas, si todo marcha bien será fácil que en muy pocos años tengamos parejas adultas criando. Pienso francamente que esta sierra tiene lo que necesitan con extensos pinares en los que anidar y buenas áreas despejadas en las que buscar presas y mucha carroña de la gran cabaña ganadera, además de la protección contra el veneno gracias al proyecto del quebrantahuesos.



Zorro (Vulpes vulpes)


Zorro (Vulpes vulpes)


Me gusta terminar con los detalles gastronómicos, mis ya famosas gordosidades cada vez ganan más adeptos. Todo estuvo muy rico pero los detalles negativos lo empañaron, porque cuando El Cabrero tiene muchos comensales se saturan la cocina y el servicio, demasiado informal y poco efectivo, teniendo que esperar hasta el juicio final para poder comer y que encima tardaran una eternidad hasta para cobrarte la cuenta. En fin.