Estando a punto de acabar mayo yo sigo por esta ventana virtual repasando vivencias de hace un mes.
Con esta publicación recopilaré lo último que fui viendo cerca de mi actual entorno en Prado del Rey (Cádiz) durante los últimos días de abril, que estuvieron bastante entretenidos pese a que la única salida que hice fue la de la tarde del día 25 por la cola del embalse de Bornos.
Fue una tarde de agradable ambiente primaveral como se puede apreciar en la fotografía de cabecera con olivares alfombrados de flores amarillas y otras como los gladiolos y las orquídeas Serapias parviflora (también había una Ophrys lutea cerca de la orilla). Entre los herbazales se escondían los conejos (Oryctolagus cuniculus) y el espacio aéreo era patrullado por rapaces como el elanio (Elanus caeruleus) y un ejemplar melánico de aguilucho cenizo (Circus pygargus).
Las garcillas bueyeras (Bubulcus ibis) iban de un lado a otro al tener colonia de cría, al igual que las pocas parejas de espátulas (Platalea leucorodia) que anidan en la zona junto a garzas y cormoranes, mientras que en la lámina de agua se veían de cuando en cuando los somormujos lavancos (Podiceps cristatus).
Lo que me resultó más grato de todo fue ver dos ejemplares de pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia) dejándose ver bastante cerca al hacer sus patrullas de pesca, tanto que se puede leer la anilla de un ejemplar y su código UYF me ha revelado que nació en Suecia hace dos años. Ya son varias las veces que las he visto por aquí y es todo un gustazo poder verlas tan cerca de donde vivo ahora mismo, antes tenía que irme a las Salinas de Bonanza y no siempre eran tan buenas las observaciones.
Para ver un listado más completo de las aves observadas aquella tarde sólo tenéis que pinchar aquí:
Una de las mejores sorpresas de estas fechas es encontrarse con un gran pavón nocturno (Saturnia pyri), que en este caso estaba en el patio del recreo de mi colegio y lo pude ver gracias a los niños que vinieron a avisarme. Ya de paso viene de perlas para hacer un poco de educación ambiental y contarles curiosidades, como por ejemplo la función de los ocelos de sus alas para intimidar a posibles depredadores.
Por si no fuera bastante, lo acabo de redondear con unas imágenes del pueblo de Olvera antes de anunciar que las dos próximas entradas serán sobre un lugar especial para mí y se avecina algo espectacular...