Esta primavera ha sido bien conocida la noticia de que la Doñana sevillana se llenó bastante de agua y merecía mucho la pena ir a ver la marisma tan llena de vida.
No pierdo de vista que esto no salva al mítico espacio natural, que sigue muy amenazado por las malas prácticas agrarias que le roban continuamente el agua con pozos ilegales (ahora legalizados trapaceramente). Pero no dejaba por ello de ser una visita bonita al no verla así todas las primaveras, pues hoy día la dinámica mareal está perdida y la marisma depende de las lluvias.
Así fue como Mari Carmen, José Carlos y yo pasamos un estupendo día recibiéndonos los nidos sobre acebuches de las descaradas cigüeñas blancas de la Dehesa de Abajo, que se dejan ver de cerca como si nada mientras que los milanos negros vuelan y reclaman alrededor.
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| Cigüeña blanca (Ciconia ciconia) |
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| Milano negro (Milvus migrans) |
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| Patos colorados (Netta rufina) |
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| Pato colorado (Netta rufina) |
Cerca de la laguna de la Dehesa de Abajo casi sufrimos ataques de garrapatas en la altísima vegetación, por lo que nos pusimos en marcha por los canales frecuentados por zancudas y anátidas.
Allí se ocultaba una gran cantidad de garzas imperiales, todas las que no pudimos ver previamente en el Brazo del Este (de esto ya hablaremos en otra entrada) y nadaban algunas parejas de patos cucharas que serán de los que se reproducen aquí en lugar de migrar más al norte.
Un grupo de pagazas piconegras volaba cerca de una nutrida colonia de cernícalos primillas en vecindad con un gran nido de cigüeñas blancas.
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| Garza imperial (Ardea purpurea) |
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| Cuchara (Spatula clypeata) |
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| Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica) |
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| Cañahejas |
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| Llegando al nido |
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| Crotoreando su bienvenida |
Todos los flamencos que nos extrañó no ver en las salinas de la Bahía de Cádiz parecían estar allí, viéndose el horizonte llenísimo de ellos.
Las colonias de cría en los tarajes estaban en pleno frenesí viéndose muy atareadas las aves de esas agrupaciones mixtas como moritos, martinetes, garcetas comunes, garcillas bueyeras o una garcilla cangrejera que nos extrañó que fuera la única en poderse detectar.
Un guía ornitológico tuvo el detalle de avisarnos de la presencia de una carraca que se mostraba muy tranquila y podía observarse cómodamente. Vimos incluso cómo se lanzó al suelo para cazar una escolopendra que, tras manejar con el pico colocándola lo mejor posible, se tragó como si fuera un espagueti.
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| Carraca (Coracias garrulus) |
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| Martinete (Nycticorax nycticorax) |
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| Moritos (Plegadis falcinellus) |
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| Espátulas (Platalea leucorodia) y flamencos (Phoenicopterus roseus) |
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| Moritos (Plegadis falcinellus) |
Las terreras marismeñas ponían una bonita banda sonora al entorno, normalmente dominado por sonidos roncos y graznidos como el de los flamencos, por ejemplo.
Cuando llegó la tarde la luz, tan dura a mediodía, se tornó mucho más agradable junto con la temperatura y el paseo se disfrutaba mejor.
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| Terrera marismeña (Alaudala rufescens) |
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| Flamencos (Phoenicopterus roseus) |
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Milano negro (Milvus migrans) aliviándose
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| Flamencos (Phoenicopterus roseus) |
Era la hora en la que muchas garzas se desplazan hacia sus zonas de descanso y nos sorprendió mucho que, en una casa de bombas, apareciera junto a las garzas reales una cigüeña negra. En Doñana y otros humedales meridionales llegan cigüeñas negras de otros países (Alemania o Francia entre otros) a pasar el invierno, por lo que ver una en pleno abril fue de lo más curioso.
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| Garza imperial (Ardea purpurea) |
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| Cernícalo primilla (Falco naumanni) |
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| Martinetes (Nycticorax nycticorax) |
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| Cigüeña negra (Ciconia nigra) |
Pasamos una tarde de lo más agradable con tanta agua y especies, sobre todo para Mari Carmen porque era la primera vez que veía aquello y lo disfrutó enormemente.
Aunque tal vez disfrutó más quien dejó esta pintada dentro de un edificio en ruinas que se utiliza para colocar nidales de cernícalo primilla.