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martes, 4 de junio de 2024

El agua de Doñana

 




Esta primavera ha sido bien conocida la noticia de que la Doñana sevillana se llenó bastante de agua y merecía mucho la pena ir a ver la marisma tan llena de vida.
No pierdo de vista que esto no salva al mítico espacio natural, que sigue muy amenazado por las malas prácticas agrarias que le roban continuamente el agua con pozos ilegales (ahora legalizados trapaceramente). Pero no dejaba por ello de ser una visita bonita al no verla así todas las primaveras, pues hoy día la dinámica mareal está perdida y la marisma depende de las lluvias.

Así fue como Mari Carmen, José Carlos y yo pasamos un estupendo día recibiéndonos los nidos sobre acebuches de las descaradas cigüeñas blancas de la Dehesa de Abajo, que se dejan ver de cerca como si nada mientras que los milanos negros vuelan y reclaman alrededor.



Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)

Milano negro (Milvus migrans)


Patos colorados (Netta rufina)



Pato colorado (Netta rufina)


Cerca de la laguna de la Dehesa de Abajo casi sufrimos ataques de garrapatas en la altísima vegetación, por lo que nos pusimos en marcha por los canales frecuentados por zancudas y anátidas.
Allí se ocultaba una gran cantidad de garzas imperiales, todas las que no pudimos ver previamente en el Brazo del Este (de esto ya hablaremos en otra entrada) y nadaban algunas parejas de patos cucharas que serán de los que se reproducen aquí en lugar de migrar más al norte.
Un grupo de pagazas piconegras volaba cerca de una nutrida colonia de cernícalos primillas en vecindad con un gran nido de cigüeñas blancas.



Garza imperial (Ardea purpurea)

Cuchara (Spatula clypeata)

Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)

Cañahejas

Llegando al nido

Crotoreando su bienvenida


Todos los flamencos que nos extrañó no ver en las salinas de la Bahía de Cádiz parecían estar allí, viéndose el horizonte llenísimo de ellos.
Las colonias de cría en los tarajes estaban en pleno frenesí viéndose muy atareadas las aves de esas agrupaciones mixtas como moritos, martinetes, garcetas comunes, garcillas bueyeras o una garcilla cangrejera que nos extrañó que fuera la única en poderse detectar.
Un guía ornitológico tuvo el detalle de avisarnos de la presencia de una carraca que se mostraba muy tranquila y podía observarse cómodamente. Vimos incluso cómo se lanzó al suelo para cazar una escolopendra que, tras manejar con el pico colocándola lo mejor posible, se tragó como si fuera un espagueti.




Carraca (Coracias garrulus)


Martinete (Nycticorax nycticorax)

Moritos (Plegadis falcinellus)

Espátulas (Platalea leucorodia) y flamencos (Phoenicopterus roseus)

Moritos (Plegadis falcinellus)


Las terreras marismeñas ponían una bonita banda sonora al entorno, normalmente dominado por sonidos roncos y graznidos como el de los flamencos, por ejemplo.
Cuando llegó la tarde la luz, tan dura a mediodía, se tornó mucho más agradable junto con la temperatura y el paseo se disfrutaba mejor.



Terrera marismeña (Alaudala rufescens)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Milano negro (Milvus migrans) aliviándose

Flamencos (Phoenicopterus roseus)


Era la hora en la que muchas garzas se desplazan hacia sus zonas de descanso y nos sorprendió mucho que, en una casa de bombas, apareciera junto a las garzas reales una cigüeña negra. En Doñana y otros humedales meridionales llegan cigüeñas negras de otros países (Alemania o Francia entre otros) a pasar el invierno, por lo que ver una en pleno abril fue de lo más curioso.



Garza imperial (Ardea purpurea)

Cernícalo primilla (Falco naumanni)

Martinetes (Nycticorax nycticorax)

Cigüeña negra (Ciconia nigra)


Pasamos una tarde de lo más agradable con tanta agua y especies, sobre todo para Mari Carmen porque era la primera vez que veía aquello y lo disfrutó enormemente.
Aunque tal vez disfrutó más quien dejó esta pintada dentro de un edificio en ruinas que se utiliza para colocar nidales de cernícalo primilla.





miércoles, 13 de diciembre de 2023

De Trebujena al Brazo del Este

 

Narcissus deficiens


Antes de terminar octubre daba tiempo aún a que, junto a dos amigos (los mismos de la entrada serrana anterior), diera una buena vuelta dominical.

Cambiamos la sierra por los humedales y pusimos rumbo a la desembocadura del Guadalquivir, el gran río andaluz que aún posee importantes valores naturales en su estuario pese al maltrato que sufre.
La primera parada justamente fue en unas charcas en las que especies amenazadas como la malvasía nadan junto a basura e inmundicias.



Malvasías (Oxyura leococephala) con fochas comunes (Fulica atra)

Martinete (Nycticorax nycticorax)


Las salinas son un medio antropizado, pero al menos no apestan a porquería. Allí vimos los efectos de las recientes (por entonces) ventoleras que derribaron numerosas torres eléctricas, cosa que los martines pescadores supieron aprovechar utilizándolas como posaderos.



Martines pescadores (Alcedo Atthis)

Tarabilla común (Saxicola rubicola)

Flamenco (Phoenicopterus roseus)


Mi clásica espera para ver águilas pescadoras acabó dando efecto cuanto, tras mucho rato viendo ejemplares lejanos o directamente nada, un ejemplar al fin nos sobrevoló.
Durante la espera encontré una telaraña de la enorme Argiope trifasciata con la curiosidad de tener en ella también a una diminuta Argyodes, araña oportunista y granuja que vive en telaraña ajena para alimentarse de los pequeños insectos allí atrapados.



Araña gota de rocío (Argyrodes sp.)

Argiope trifasciata

Vuelvepiedras (Arenaria interpres)

Terrera marismeña (Alaudala rufescens)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Milano real (Milvus milvus)


El trayecto por la marisma de Trebujena estaba muy desangelado a diferencia de otras veces, pero las salidas de campo es que tienen siempre ese componente impredecible.



Garceta común (Egretta garzetta)

Espiando tras la alambrada

Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis)


Junto al río Gualdaquivir veíamos martinetes posados en prácticamente cualquier poste de madera y la sorpresita de un charrán común volando muy cerca de nosotros mientras a mayor distancia pasaba de cuando en cuando alguna pagaza piquirroja.



Charrán común (Sterna hirundo)

Calamones (Porphyrio porphyrio)

Pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia)


Los calamones de la foto de más arriba anunciaban que estábamos ya cerca del paraje del Brazo del Este, que una vez más recalco como un espacio cada vez más perjudicado.
No obstante, tuvimos nuestro buen repertorio de aves para redondear la jornada pese al deterioro y a que este año hay menos agua por no haberse cultivado arroz.


Avoceta (Recurvirostra avosetta)

Avefrías (Vanellus vanellus)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Espátulas (Platalea leucorodia)

La cigüeña de la derecha está tremendamente sucia

Avocetas (Recurvirostra avosetta)


Este cartel que pongo a modo de despedida no es nada nuevo en este país, pero no dejó de hacerme gracia.