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jueves, 24 de marzo de 2022

Narcisos y la deseada oruga de la mariposa del madroño

 

Narcissus bugei


El 28 de febrero, Día de Andalucía, quedé con el salvaje de Jesús Jiménez en la Subbética Cordobesa para ver algunas especialidades de flora local y, ya de paso, bichear un buen rato.
Primero me enseñó un enorme ejemplar de la orquídea Barlia robertiana, que este año ha desarrollado seis pies, y mis primeras Anacamptis collina de este año junto a muchísimos Narcissus baeticus.




Barlia robertiana

Iris planifolia

Narcissus baeticus

Anacamptis collina


Lo más interesante del bicheo, para mi gusto, fue ver la tarántula Ischnocolus valentinus. 
Sí, habéis leído bien eso de tarántula, pues pertenece a la familia de los terafósidos y es por lo tanto una tarántula en toda regla de nuestra fauna. En mi tierra sólo he sido capaz de verlas en la Sierra Sur de Jaén y llevaba, como quien no quiere la cosa, sin verlas desde que vivía en Ubrique durante el curso 18/19.


Castillo de Carcabuey

Larva de luciérnaga

Creo que la larva de alguna Cicindela

Ischnocolus valentinus

Culebra viperina (Natrix maura)


Un objetivo principal de la jornada era ver los endémicos Narcissus bugei, parientes de los Narcissus longispathus que veo por mi Sierra de Segura y, por lo tanto, realmente similares. Era un espectáculo digno de verse el de su intenso tono amarillo tapizando el extenso rodal que cubrían.







Ahora viene la segunda parte de la jornada con el protagonismo de un bichejo que llevaba mucho tiempo queriendo ver.
La mariposa del madroño (Charaxes jasius) es uno de los lepidópteros más bonitos que tenemos y su oruga no se queda atrás, también en fase larvaria posee un gran atractivo con su cabeza coronada por esa especie de cuernos que le da aspecto de dragoncito.
Para ello nos fuimos a la ciudad de Córdoba, donde resulta que prosperan en unos madroños urbanos junto a una transitada y bulliciosa avenida por la que he pasado muchísimas veces. Tanto buscarlas en el campo para acabar viéndolas en un sitio en el que he buscado aparcamiento en tantas ocasiones, si esto no es una mofa del destino...







Al caer la noche, tras unas observaciones rápidas de un coloradísimo macho de camachuelo, nos fuimos a buscar anfibios. Muchas charcas presentaban un aspecto lamentable por la alarmante falta de lluvias que hubo estos meses atrás, aunque eso no detenía el celo de estos animales tan fogosos allí donde conseguían un nivel aceptable para sus ardientes noches de amor.



Sapo común (Bufo spinosus)

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Escorpiones acuáticos (Nepa cinerea)

Aceitera

Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus)


Con el canto de una pareja de cárabos y la observación muy cercana de una gineta terminamos nuestro día de campo, que también tuvo su buena dosis de buen papeo con estas croquetas y esta empanada.






martes, 3 de noviembre de 2015

La Pandera







Tenía muchas ganas de volver al medio montaraz, que por algo es el mío, siguiendo mi entusiasta misión de ir conociendo mejor la Sierra Sur de Jaén, tan formidable que tengo que darla a conocer mejor a través de esta ventana virtual mía.

Este sábado pasado elegí La Pandera, la mayor altura de esta sierra con sus 1.872 metros y unas panorámicas de categoría. Y, por supuesto, con importantes valores naturales como pude ir viendo.

Miré en internet por dónde podría hacer una ruta, pero al final acabé subiendo hasta la cumbre por donde fui improvisando, cosa que me dio oportunidad de ir disfrutando de su fauna, como un jovencísimo lagarto ocelado (Timon lepidus), unos cuantos acentores alpinos (Prunella collaris) que hace poco habrán llegado a invernar aquí, zorzales charlos (Turdus viscivorus) y dos ejemplares de distinta edad de águila real (Aquila chrysaetos), viendo también desde los primeros momentos las cimas de Sierra Nevada haciendo ya honor a su nombre.


















Una vez arriba me quedé boquiabierto al encontrarme con unas vistas increíbles del embalse del Quiebrajano con la vecina Sierra Mágina de fondo, así como lejanas vistas de la ciudad de Jaén. Un momento gracioso del día fue cuando unos senderistas me encontraron de pronto y se sorprendieron de ver por dónde subí.






Pegalajar

Sierra Mágina

Jaén con su castillo



Esta cumbre me recordó mucho al Yelmo en la Sierra de Segura. La fauna de altura estuvo representada sobre todo por una cabra montés (Capra pyrenaica) con sarna que fue la única que vi, pero espero que no hubiera más en tan malas condiciones, las bulliciosas chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) y los protagonistas de la jornada, los acentores alpinos, en tal cantidad que los disfruté muchísimo. Llegué a contar bandos de 8-12 ejemplares, que en principio se mostraban huidizos durante el momento de máxima afluencia de gente, pero acabé por quedarme solo, y estos pájaros se calmaron y terminaron por mostrar su famoso comportamiento confiado ante mí.

Durante la subida estuve oyendo los reclamos de los acentores con tanta frecuencia que fue un alivio tenerlos por fin a pocos metros mientras se alimentaban a su aire, sin importarles mucho que yo estuviera por allí sentado. Viendo Sierra Nevada desde allí arriba no pude evitar lo sencillo que sería llegar hasta allí volando en línea recta, cosa que debieron hacer a la inversa estas avecillas que allí crían y llegan hasta las sierras de Jaén (y otros lugares) a pasar el invierno.

















También hubo invertebrados en el repertorio; pude detectar la presencia de escorpión en la cumbre y de araña negra de los alcornocales en las laderas, y pude ver unas cuantas aceiteras de especie sin precisar, un ejemplar de Sympecma fusca (Miguel Rodríguez me ha dicho que es de los caballitos del diablo que llegan a soportar el invierno) y un grillo topo (Gryllotalpa gryllotalpa) que rescaté de una arqueta.







A la lista habría que añadir más aves como avión roquero, buitre leonado, colirrojo tizón, escribano montesino, zorzal común, petirrojo, y las mariposas manto bicolor y medioluto inés.
Fue, en definitiva, una salida fatigosa pero altamente satisfactoria, que me deja ya con ganas de volver a seguir descubriendo estas soberbias sierras.

Ya veis que esta vez han sido tres los montajes panorámicos de fotografías que han aparecido en la entrada, que no hacen justicia a las vistas en directo, pero al menos espero que sirvan para que os hagáis a la idea de los entornos que pateo.