Hoy toca entrada de las largas, porque la salida del pasado sábado 30 de noviembre dio mucho de sí en los arrozales y campos de algodón del Brazo del Este, uno de esos lugares donde siempre que vayas te vas a llevar una buena ristra de especies de las buenas.
Si las dehesas son ejemplos de aprovechamiento humano del entorno que sienta bien a la naturaleza, estos arrozales sureños son otro magnífico ejemplo viendo que sirven de sustento diario y refugio para una nutrida comunidad de aves ligadas al medio acuático, muchas de ellas escasas o muy típicas de nuestra geografía.
Así, mirando entre los muchísimas aves de color blanco que parecen sustituir a los cosechados copos de algodón, encontramos especies comunes y numerosas como la cigüeña blanca (Ciconia ciconia) y la garcilla bueyera (Bubulcus ibis) con las que tenemos que tener mucho ojo porque entre ellas están otras también blanquísimas como la espátula (Platalea leucorodia) y la garceta grande (Egretta alba).
Recuerdo a la garceta grande en la sección de aves raras de los libros que leía de niño, y ahora miradla, una invernante cada vez más habitual.
Y también destaca el color blanquinegro de las preciosas cigüeñas negras (Ciconia nigra) que vienen a pasar el invierno desde países europeos con climatología mucho menos benigna. Reconozco sentir debilidad por esta especie, que tan huidiza y tímida se muestra en nuestros ejemplares de las sierras y dehesas, pero más fácil de ver aquí, llegando incluso a contar 13 individuos juntos en un campo.
Justo al observar un de ellas en vuelo, llegó uno de esos momentos intensos en los que se te cruzan muchas especies al mismo tiempo y casi no sabes a dónde mirar...
La cigüeña negra cicleaba con su prima blanca mientras que un halcón peregrino (Falco peregrinus) se cruzó en su trayectoria y unos trompeteos anunciaban la llegada de una pareja de grullas (Grus grus) que volaban para reunirse con un grupo de 9 de sus congéneres. Después de todo, intenté captar todo como buenamente se pudo.
Junto a un confiado mosquitero común (Phylloscopus collybita) que se posaba al borde del camino disfruté de los numerosos calamones (Porphyrio porphyrio) entre los carrizales y del vuelo de los moritos (Plegadis falcinellus) junto a avefrías (Vanellus vanellus).
Las rapaces estuvieron bien representadas por las águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) de ambas fases de color, una de ellas siendo acosada por el valiente y pendenciero cernícalo vulgar (Falco tinnunculus).
Va cayendo la tarde, momento que espero por si se deja caer alguna de las lechuzas campestres, especie que aún no he visto... y que ese día seguí sin poder ver.
Las espátulas se marchan al ocaso (una de ellas porta una anilla roja y amarilla), los moritos sobrevuelan la zona en cantidades tremendas, los calamones se dan su paseo vespertino en unas agrupaciones numerosísimas...
Y salta la sorpresa, porque de pronto sale volando una agachadiza muy sospechosa...
Salió volando a muy poca distancia de mí, en línea recta y sin emitir ningún reclamo, indicios que Miguel Rodríguez me comentó que son propios de la agachadiza chica, por lo que le presté atención entre las muchas agachadizas comunes... y las fotos cutres muestran el pico corto que la revela efectivamente como una agachadiza chica (Lymnocryptes minimus), ¡especie nueva para mí!
Así, con muchísimos aguiluchos laguneros (Circus aeruginosus) cazando al ocaso mientras las cigüeñas negras se agrupaban para pasar la noche, el atardecer mostraba unos colores y reflejos tan bonitos que no pude evitar fotografiar.
La lista de especies vistas se completa con (ojo, que hay algunas novedades en la zona):
- Garza real.
- Garceta común.
- Gaviota sombría.
- Gaviota reidora.
- Cormorán grande.
- Tejedor (no sé la especie por tratarse de una hembra).
- Pechiazul.
- Bisbita común.
- Tarabilla común.
- Rascón (oí reclamos en dos zonas distintas).
- Cigüeñuela.
- Agachadiza común,
- Ratonero.
- Azulón.
- Cerceta común.
- Ánade friso.
- Zampullín chico.
- Focha común.
- Andarríos grande.
- Correlimos común.
- Chorlitejo grande.
| Aquí hay 13 cigüeñas negras, a ver si las encuentras. |