lunes, 26 de octubre de 2020

Más naturaleza en la aldea de Marchena

 



Durante el mes de septiembre ha estado bastante bien animado el bicheo en torno a Marchena, la pequeña aldea de Santiago-Pontones donde tengo el colegio.

Pequeñas aves como el reyezuelo encantan a mi pequeñísimo grupo de alumnos cuando damos un paseo al aire libre, algo que no podemos resistirnos a hacer en tan estupendo entorno. Los reptiles han estado muy activos con las pasadas temperaturas, volviendo así a ver a nuestro viejo amigo el lagarto ocelado que ya veíamos en primavera, aunque el protagonismo se lo llevan sin duda los pequeños invertebrados que podemos observar de cerca y fotografiar.
Esto último ha calado tanto en dos alumnas mías que han comenzado a fotografiar insectos y otros bichos con una vieja cámara mía, cosa a la que le dedicaré una publicación concreta más adelante.

El águila calzada que aquí vemos, vista durante una de nuestras sesiones de Educación Física, fue de las últimas que vi hasta que vuelvan en su migración de marzo... las echaré mucho de menos.



Cabra montés (Capra pyrenaica)

Reyezuelo listado (Regulus ignicapilla)

Chinche asesina

Escarabajo del romero (Chrysolina americana)

Licénido

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Escarabajo tigre (Cicindela maroccana)

Lagarto ocelado (Timon lepidus)

Cylindromia brassicaria

Manto bicolor (Lycaena phlaeas)

Lagartija colilarga (Psammodromus algirus)

Santateresa (Mantis religiosa)

Quitando miedos


Al margen del colegio, el entorno de amplios calares y profundos valles donde se encuentra Marchena es escenario de no pocas de mis salidas por las tardes. Entre los numerosos buitres leonados puede aparecer la reconocible silueta del quebrantahuesos para alegrarle la jornada a uno, por no hablar de sorpresas migratorias como la hembra de aguilucho pálido que vi el 29 de septiembre (me encantaría encontrarme al precioso macho como hace nueve años en Torres de Albanchez).


Valle del Zumeta

Corneja negra (Corvus corone)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Aguilucho pálido (Circus cyaneus)

Gavilán (Accipiter nisus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Navalperal en la distancia


Después de salidas de campo así un buen final es contemplar la salida de la luna entre las nubes... pero mejor aún es terminar con una buena ronda de "gordosidades" junto a dos amigos y compañeros de fatigas.









jueves, 22 de octubre de 2020

Un domingo memorable

 




Aquí vamos a ver qué sucedió el 27 de septiembre para que no apareciera incluido en la anterior publicación. Aquel domingo había quedado por la tarde con Carlos Herrera, quien se ha vuelto este verano lector asiduo del blog y seguramente ahora estará leyéndolo, pero quise aprovechar el domingo entero y salí por la mañana en solitario a dar una tranquila vuelta por los Campos de Hernán Perea.

En lugar de atravesar la altiplanicie por la pista central como suelo hacer, preferí ir por la Rambla del Borbotón y luego llegar a Puerto Lézar. Esto me permitió ver en medio de esa inmensidad de roca desnuda una tarabilla norteña, pajarillo que solamente vemos por aquí en paso migratorio, y un joven azor.




Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)

Urraca (Pica pica)


Tarabilla norteña (Saxicola rubetra)


Azor (Accipiter gentilis)

Azafrán de otoño (Crocus serotinus)



Otra especie que en la Sierra de Segura solamente se ve en migración es la lavandera boyera, a diferencia de otros lugares de Andalucía donde sí está presente como reproductora (como por ejemplo en Sevilla). De hecho, es la primera vez que veo la especie en esta sierra y me encantó poder ver varios ejemplares distintos en unos prados encharcados junto a Don Domingo, sobre todo ese deslumbrante adulto con su intenso amarillo cítrico.





Lavanderas boyeras (Motacilla flava)


A mediodía hice tiempo esperando a mi tocayo cerca de La Toba, donde lo que más me amenizó la espera fue una trifulca aérea entre un buitre leonado y un águila real. Leyendo esto cualquiera se imaginaría la clásica escena en la que el águila arremete contra el buitre... pero fue el revés siendo el buitre el hostigador de la perpleja águila.




Águila real (Aquila chrysaetos)


Una vez reunidos los dos Carlos propuse intentar ver lagartijas de Valverde, cosa que afortunadamente no costó trabajo viendo un ejemplar nada más llegar al paredón rocoso escogido. El endémico reptil se comportó tímidamente al principio escondiéndose en una oquedad, pero dejándole distancia terminó por mostrarse al salir a tomar el sol.
Mucho ojo con la última foto, en la que parece que nos está juzgando.




Lagartija de Valverde (Algyroides marchi)


Tras este excelente comienzo tuvimos otro gran momento observando una pareja de quebrantahuesos. Primero vimos al macho portando parte de un cadáver, cicleando como si quisiera que la hembra le viera, cosa que ocurrió al acabar llegando ella y marchándose los dos juntos.
El espacio aéreo estaba también ocupado por buitres leonados, chovas piquirrojas, un joven halcón peregrino y una de las últimas culebreras que vería antes de que todas migraran.



Quebrantahuesos llevando comida

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Quebrantahuesos junto a un buitre leonado

Culebrera (Circaetus gallicus)

Quebrantahuesos delante del Yelmo


Nuestro plan tenía previsto terminar con una buena cena en Pontones, pero como quedaba tiempo aún quisimos seguir probando suerte carrileando un poco y el azar nos brindó un par de chotacabras, uno de ellos posando de maravilla al apartarse cortésmente a la orilla del carril.



Chotacabras gris (Caprimulgus europaeus)


Tras estas fantásticas observaciones ya sí tocaba el homenaje de "gordosidades" para celebrarlo en condiciones.