sábado, 17 de abril de 2021

El quebrantahuesos haciendo honor a su nombre

 




Tras lo relatado en la anterior publicación, el domingo 20 de marzo Alberto Plata (que estaba de visita bichera) y yo nos encontramos con un día relucientemente soleado que auguraba buenos encuentros con la fauna de la Sierra de Segura.
La mañana transcurrió sorprendentemente sosa, sobre todo con las altísimas expectativas que teníamos de encontrar todo aquello copado de aves muy activas tras el previo mal tiempo. Junto a escribanos, montesinos, chovas piquirrojas y gorriones chillones subimos al Puntal de las Buitreras aún con rastros de la reciente nevada.



Manto bicolor (Lycaena phlaeas)



Volvimos a los Campos de Hernán Perea, al igual que el día anterior pero con un recorrido distinto por esas vastas extensiones de roca desnuda que parecen de otro mundo.
A quienes no conozcáis esto os lo recomiendo absolutamente, es un sitio que cautiva a todos los que recorren sus inmensas soledades.



Zorro (Vulpes vulpes)



Tanta insistencia tuvo su premio cuando vi muy a lo lejos una silueta sospechosa que rápidamente identifiqué como un quebrantahuesos, uno de los grandes objetivos que tenía Alberto al igual que todos los que me visitáis.
Además se trataba de un precioso ejemplar adulto del 2014 que, por si no fuera ya suficiente, portaba un hueso que iba dejando caer para recoger sus trozos e ingerirlos. Por esas increíbles cosas del azar quiso la gran ave acercarse a una ladera rocosa a seguir lanzando su hueso y maravillarnos desde más cerca. No solamente pudimos cumplir viendo un quebrantahuesos, encima es que lo estábamos viendo hacer lo que le da el nombre a una distancia muy agradecida, un espectáculo natural en toda regla.
Por supuesto que no faltó el clásico córvido molesto intentando arrebatarle socarronamente parte de su comida.












Con esto el resto del paseo fue más relajado, ya no sentía la tensión de no conseguir ver lo propuesto y disfrutamos mucho de esta enorme sierra antes de la marcha de Alberto, que se tenía que ir pronto al esperarle un largo viaje de regreso.



Ciervos (Cervus elaphus)


Muflón (Ovis orientalis)


Mucha atención, porque resulta que por la tarde, ya casi al final, llegó todo lo que eché en falta durante la mañana.
Una vez que me quedé solo no tenía ni pizca de ganas de volver ya a casa tan temprano, por lo que escogí un sitio tranquilo y cercano a Santiago de la Espada donde intentar seguir viendo lo que buenamente se pudiera. Desde un buen oteadero empezaron a desfilar todas esas rapaces que debimos ver a lo largo del día. Entre los numerosos buitres leonados distinguí dos buitres negros distintos y, para colmo, llegó un nuevo quebrantahuesos adulto. A esto sumemos la presencia de un milano negro y de un aguilucho lagunero como extras de la inesperada apoteosis.


Ratonero (Buteo buteo)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Buitre leonado (Gyps fulvus) llevando material para el nido

Buitre negro (Aegypius monachus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Milano negro (Milvus migrans)

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)

No hemos terminado todavía, porque no solamente vamos a ver al quebrantahuesos con su comportamiento alimenticio en fotos. Alberto lo grabó en vídeo y a modo de broche final podemos apreciar de manera privilegiada ese vuelo único en el mundo animal.





miércoles, 14 de abril de 2021

Nieve, orquídeas y narcisos

  




Ese ambiente primaveral que he puesto recientemente lleno de insectos y reptiles cambió de golpe cuando empezó a nevar la tarde-noche del 19 de marzo, teniendo al día siguiente una vez más las clásicas estampas de la Sierra de Segura cubierta de blanco. No tantísimo como en la ocasión anterior, eso sí, pero lo suficiente como para que nuevamente Pontones pareciera el Yukón.








Justamente el 20 de marzo, sábado para más señas, llegó Alberto Plata a pasar un fin de semana de bicheo y paisajes sumándose a los muchos que durante este tiempo se han quedado prendados de lo que siempre enseño y quieren conocerlo personalmente.
Los escenarios nevados eran bellos sin ninguna duda, pero el tiempo en las zonas altas de la sierra no iba a dar ningún juego y bajamos a los valles a la altura del embalse del Tranco para empezar la jornada con unas cuantas orquídeas. Cuatro especies de hecho, pues aún era temprano para ellas por aquí, pero teníamos claro que iba a encantarnos esa gran población de Barlia robertiana que descubrí en febrero.


Barlia robertiana

Ophrys tenthredinifera

Ophrys lutea

Ophrys fusca

Barlia robertiana


Continuando con el recorrido botánico fuimos a ver la población del endémico narciso Narcissus longispathus que conozco en la zona de Segura de la Sierra y Orcera. La nieve había llegado hasta allí y la imagen de estas grandes flores de intenso color amarillo con el fondo nevado tenía mucha fuerza expresiva, la naturaleza suele ser como ver pinturas en vivo y esto lo ejemplifica como pocas cosas lo hacen.








El regreso a las zonas altas resultó pobre en avistamientos de fauna, aunque rico en paisajes como sacados de un lugar cualquiera de Canadá... pero no, esto está aquí mismo en Jaén.







Un intento de observación de quebrantahuesos no dio buenos resultados, el intenso frío hacía incómoda la espera y acabamos carrileando tranquilamente por los Campos de Hernán Perea. No estuvo nada mal el paseo viendo a algunos de los habitantes de la sierra buscándose la vida en tan difíciles condiciones.


Petirrojo (Erithacus rubecula)

Banderillas

Culebrera (Circaetus gallicus)

La Sagra

Zorro (Vulpes vulpes) juzgándote con la mirada

Castellón de los Miravetes

Águila real (Aquila chrysaetos)


Ciervo (Cervus elaphus)


Mochuelo (Athene noctua)

Empanadas


La visión de las grandes montañas nevadas, pues muchos de los picos a los que he puesto nombre en las fotos son de los más altos de este macizo, ya fue espectacular como siempre, pero casi más aún ver la vasta altiplanicie con su manto níveo y los tonos purpúreos del ocaso.





Nada mejor que terminar el día cenando buenos productos locales como, por ejemplo, estas chuletitas de cordero segureño entre otras cosas.
Había que estar con la batería bien cargada para el siguiente día, que aviso que traería premio...