La primera semana de noviembre tuve visita en Santiago de la Espada al venir José Carlos Sires con Esperanza Poveda a disfrutar de la aún bendita naturaleza de la Sierra de Segura.
A su llegada el 1 de noviembre no pudimos hacer gran cosa debido al tiempo lluvioso, excepto estar acompañado en mi labor fotográfica de los estudios sobre el almendral en ecológico y salir un rato por la noche en busca de anfibios. Con todo lo que llovió no nos fallaron las salamandras viendo tres ejemplares adultos, uno juvenil y numerosas larvas en las mismas afueras del pueblo.
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| Avispa parásita |
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| Larva de crisopa con su (abundante) camuflaje |
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| Araña de especie desconocida que te pone ojitos |
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| Salamandra (Salamandra salamandra), adulta |
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| Salamandra (Salamandra salamandra), larva |
El 2 de noviembre llegó más soleado y por la mañana pude estar viendo algunos lepidópteros en la hora del recreo junto a los críos.
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| C-blanca (Polygonia c-album) |
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| Mariposa de los muros (Pararge aegeria) |
Después de salir del colegio y de comer era el momento de dar una buena vuelta antes de que se volviera a nublar, cosa que inevitablemente llegó con unos nubarrones oscurísimos antes del atardecer.
Por suerte nos dio tiempo a ver un quebrantahuesos de lo más interesante, ya que es un macho que ha llegado a la edad adulta y parece seguir instalado en la zona... digo que lo parece porque ya no porta su emisor y es difícil seguirle la pista.
Otras aves interesantes fueron un gavilán, un par de águilas reales y un grupo de acentores alpinos, aparte del habitual repertorio de pajarillos de la sierra.
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Gavilán (Accipiter nisus) |
La tarde del 3 de noviembre la dedicamos al otoñal cañón del sitio que aquí llaman Royofrío (deriva de Arroyo Frío), en el que disfrutamos de lo lindo con un macho de collalba negra que cantaba incluyendo imitaciones de urraca y pito real. No era el único con ganas de ponerse cantarín porque abajo en el río también se escuchaba el canto de un mirlo acuático que, por cierto, no quiso dejarse ver.
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| Collalba negra (Oenanthe leucura) |
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| Collalba negra (Oenanthe leucura) |
El 4 de noviembre tuvo, nuevamente, un comienzo entomológico a la hora del recreo en la aldea de Marchena.
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| Depredación y cópula al mismo tiempo, culmen de la evolución |
Cuando volvía a casa para comer me llamó la atención la gran cantidad de lúganos que comían semillas de hinojo y otras plantas en las cunetas, dejándose ver desde el coche a un distancia muy agradecida.
No fui yo el único interesado en las bandadas de fringílidos porque sorprendí a un tipo muy sospechoso que estaba sentado en un terraplén cercano. Decía estar buscando setas, pero no llevaba cesta y se marchó de pronto, por lo que lo puse en conocimiento del SEPRONA por si acaso.
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| Lúganos (Spinus spinus) |
Después de comer con José Carlos y Esperanza salimos a intentar colocar una grabadora en los Campos de Hernán Perea, no sin antes pararnos a ver de nuevo los lúganos (con su plumaje ahuecado por el frío que les daba un aspecto muy gordito) porque en las afueras del pueblo se movía un grupo que fácilmente llegaba a los 50 ejemplares y se paraba cerca del coche para beber en un charco y alimentarse de semillas en el suelo.
Después de esto el tiempo empeoró considerablemente y abortamos la misión de la grabadora para volver a casa.
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| Lúgano (Spinus spinus) |
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| Jilguero (Carduelis carduelis) |
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| Con un gorrión común liderándolos |
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| Verdecillo (Serinus serinus) |
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| Lúganos (Spinus spinus) |
El 5 de noviembre fue muy desapacible y ni merece la pena colgar fotos de tan oscuro día, pese a que vimos en la distancia especies tan interesantes como el águila real, el halcón peregrino o el quebrantahuesos.
Estos primeros días del mes, pese a la inestabilidad del tiempo, dieron un repertorio que resulta de lo más jugoso al verlo de esta manera global. También hay que tener en cuenta que mis dos invitados pudieron salir por las mañanas mientras que yo estaba en el colegio, viendo por su cuenta especies como el pinzón real o el quebrantahuesos... casi nada.
Después de esto nos tocó un fin de semana muy disfrutable con tiempo totalmente despejado y un nuevo abanico de especies que veremos en la próxima entrada.