Mostrando entradas con la etiqueta Zygaena fausta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Zygaena fausta. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de octubre de 2016

Gran variedad por las aldeas segureñas





Justo al día siguiente de la salida de la entrada anterior, el día 8 de octubre, hice un recorrido más tranquilo pasando por distintos puntos de interés que ya he ido conociendo durante estos últimos meses. Como la jornada anterior fue muy intensa, me lo quise tomar con calma, pero acabé por tener un sábado de lo más entretenido y variado como ahora vais a ir viendo.

La mañana empezó muy bien y prometedora con observaciones de grandes mamíferos, concretamente una cabra montés (Capra pyrenaica) y un gamo (Dama dama).







Entre las aldeas de Casas de Carrasco y El Artuñedo había un gran ajetreo de buitres leonados (Gyps fulvus) que no me pasó desapercibido, volando entre ellos un cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) cuatro especies distintas de córvidos que fueron cuervos (Corvus corax), cornejas negras (Corvus corone), chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) y grajillas (Corvus monedula).













Yendo desde allí a Pontones vi una Zygaena fausta y una joven águila real (Aquila chrysaetos) hostigada por los cuervos. Ver a la reina de las aves es siempre emocionante para mí, pero no sabía que aún tendría más ración de águilas en esa salida, porque en la aldea de Poyotello pude ver otro ejemplar juvenil que no paraba de reclamar insistentemente a su madre mientras ésta hacía picados, un espectáculo a la altura de ese impresionante escenario del calar de Gila frente al cañón del Segura.








Vacas berrendas










Ya volviendo a casa, tuve ganas de parar en un par de sitios cercanos a Hornos de Segura para buscar artrópodos en vista de que las temperaturas que había entonces eran favorables para ello, y efectivamente había especies como la limonera (Gonepteryx rhamni), la canela estriada (Lampides boeticus), abejas (Apis mellifera), el ortóptero Phaneroptera nana, la nomeolvides (Utetheisa pulchella), mariquitas de siete puntos (Coccinella septempunctata) y la agradable sorpresita de un par de ninfas de mantis palo (Empusa pennata), además de un lagartija colilarga (Psammodromus algirus).



Madroño












Y ya que se menciona el pueblo de Hornos, una imagen suya aportará un punto final muy estético a la crónica de esta salida, en la que también vi ardillas, ciervos y una mantis Iris oratoria.







domingo, 18 de septiembre de 2016

Desde el nacimiento del Segura a los Campos de Hernán Perea





Tras el paréntesis de Sierra Morena volvemos a la Sierra de Segura para darnos una buena pateada (virtual en el caso del lector). 
Pero primero quisiera repasar una visita que hice con mis dos hermanos la tarde del día 3 de este mes al nacimiento del río Segura, donde yo de paso pude ver una ardilla (Sciurus vulgaris), un águila calzada (Hieraaetus pennatus), una lagartija de Valverde (Algyroides marchi) y la mariposa C-blanca (Polygonia c-album). 






 




Otra cosa interesante que queríamos ver, nueva para mí además, era una serie de pinturas rupestres que hay en el abrigo de la Cañada de la Cruz. Están actualmente tan borrosas que cuesta ver lo que representan, pero una de ellas es claramente una figura humana, y he de decir que le tenía muchas ganas desde que el amigo Javi Reyes me lo comentó (gracias por darme las indicaciones).

Tampoco faltaron los bichos, mi hermano mediano vio una cabra montés (Capra pyrenaica) y en los abrigos rupestres abundaban las lagartijas de Valverde (aunque la de todas las fotos es la misma, un ejemplar más grande que el resto).











Desde allí parten distintas rutas senderistas, y mi hermano menor y yo nos fuimos al día siguiente por la que marcaba el GR-144, viendo al poco de empezar una cabra montés, algún papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca), bastantes abejeros (Pernis apivorus) en migración, un par de alcotanes (Falco subbuteo) y un ratonero (Buteo buteo).
Los abejeros son una de las rapaces más variables en aspecto que podemos ver en nuestra geografía, pero en la tercera foto tenéis un buen ejemplo de la diferencia entre sexos (macho en la parte superior y hembra en la inferior).












Llega un momento en que el bosque se va aclarando y el entorno se vuelve más duro y desolado, al ir llegando a los Campos de Hernán Perea, la altiplanicie más extensa de España con su sensación de inmensa soledad solamente rota por la aparición de rapaces como las que vimos: tres ejemplares distintos de águilas reales (Aquila chrysaetos), un águila calzada y una culebrera (Circaetus gallicus), además de un aguilucho lagunero en migración sin fotografiar.
Nosotros no nos internamos allí y nos conformamos con sentarnos a admirar este paisaje tan distinto al del resto del parque natural, y que hay que respetar porque más de uno se ha llevado sorpresas desagradables al subestimar la peligrosidad del paraje en determinados momentos.















En un medio tan hostil no falta, sin embargo, la nota de color de los insectos alimentándose en los cardos, como en este caso con himenópteros y los lepidópteros Zygaena fausta y Lycaena phlaeas.
Algo interesante que me gustaría añadir antes de acabar es que vimos una balsa de agua a la que colocaron unas ayuditas en sus bordes para que los anfibios puedan entrar a reproducirse y luego salir sin problemas tanto adultos como metamórficos (se sabe que crían en la zona el sapo partero bético y el sapillo moteado ibérico).

Para la próxima tocará algo más refrescante, en contraste con el día de intensa exposición solar que veis aquí.