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miércoles, 4 de septiembre de 2024

Un sábado por la Sierra de Cazorla

 




Poco se puede hacer en verano en cuanto a aventuras camperas se refiere, el horrendo calor del sur ibérico limita mucho las posibilidades de pasar un día de campo completo al cesar casi toda la actividad durante unas largas horas centrales.

Hay, sin embargo, algunos comodines de moderada efectividad a los que podemos recurrir. Uno de ellos es acudir a las grandes sierras, en las que también se nota el calor estival, pero siempre de manera menos infernal que en esa sartén que es la Depresión del Guadalquivir. 
El sábado 20 de julio lo llevamos a cabo yendo por la Sierra de Cazorla, en la que la espléndida floración de los cardos atrae numerosas mariposas (con sus depredadores incluidos) a diferencia de las campiñas circundantes.



Pandora (Argynnis pandora)

Medioluto ibérica (Melanargia lachesis)

Araña cangrejo (Thomisus onustus)

Chupaleche (Iphiclides feisthamelii)

La Pandora se la jugó (mirad bien la flor)

Cleopatra (Gonepteryx cleopatra)

Mediolutos


Los lepidópteros no eran los únicos polinizadores y también acudían abejas y avispas diversas, además de otros insectos como la libélula que escogió mi pierna como posadero.



Cordulegaster boltonii

Megachile sp.

Avispa alfarera



Para pasar los momentos de mayor calor hay pocas cosas como el frescor de un arroyo con su vegetación de ribera. Allí montamos nuestro picnic en compañía de un lagarto ocelado que mirada con ojos golosos las gruesas rodajas de salami de nuestro almuerzo.



Ardilla (Sciurus vulgaris)

Frigánea

Lagarto ocelado (Timon lepidus)

Opiliones


Otras variedades de cardos eran igualmente eficaces a la hora de atraer himenópteros y lepidópteros ansiosos por libar su néctar. Aunque la avispa excavadora (Sphex) iba más bien en busca de una desdichada presa, que acabará paralizada por su picadura y enterrada viva para ser posteriormente devorada por la larva de la avispa.



Chupaleche (Iphiclides feisthamelii)

Sphex sp.

Scolia sp.

Hylaeus variegatus

Himenóptero sin identificar


Llegamos hasta la inmensa planicie de los Campos de Hernán Perea, ya en la Sierra de Segura, en donde la altitud y la llegada de la tarde aliviaron las temperaturas y pudimos disfrutar también de aves y mamíferos.
Fue una pena que no nos cruzáramos con ningún quebrantahuesos, pero es algo que más adelante veremos resarcido...



Collalba rubia (Oenanthe oenanthe)

Gamos (Dama dama)


Escribano soteño (Emberiza cirlus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)


Alcaudón común (Lanius senator)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Todos los días son lunes para este pino

Abubilla (Upupa epops)

Ratoneros (Buteo buteo)


Buitre leonado (Gyps fulvus)

Ciervo (Cervus elaphus)


Cabe reseñar que en el trayecto de ida por la mañana vimos un águila imperial adulta por la campiña olivarera, lugar que además es por lo visto el idóneo para arrojar el Anillo Único. Mirad este cartel si no lo creéis...





sábado, 10 de agosto de 2024

Primera cita ineludible en Pirineos

 




Tras el provechoso viaje parando en Cuenca y Teruel llegamos por fin al Pirineo aragonés, donde nuestra primera salida fue por uno de nuestros sitios favoritos a caballo entre el navarro Valle del Roncal y el aragonés Parque Natural de los Valles Occidentales.

Hicimos nuestra tradicional parada para comprar un queso Roncal y, ya de paso por curiosidad, un poco de requesón. Los alcaudones dorsirrojos nos acompañaron destacadamente así como los milanos reales nos brindaron cercanas pasadas al sobrevolar a baja altura el pueblo de Ansó.




Milano real (Milvus milvus)

Fresas silvestres

Saxifraga longifolia


Barra libre de Zygaena

Suillellus luridus

Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio)




La búsqueda de la orquídea fantasma no dio resultados, pensamos que tal vez no era aún el momento, aunque días más tarde nos enteramos de que sí había florecido y no miramos en el sitio exacto.
De todos modos nuestro otro objetivo se cumplió de sobra al ver hasta cinco ranas pirenaicas en su típico hábitat de arroyo de montaña junto a un tritón pirenaico que fue igualmente muy bien recibido y celebrado.




Tritón pirenaico (Calotriton asper)

Ratonero (Buteo buteo)

Lagartija roquera (Podarcis muralis)

Aquilegia vulgaris

Rana pirenaica (Rana pyrenaica)

Gimnadenia conopsea

Larva de salamandra




Paseando por los hayedos escuchamos el potente chillido del picamaderos negro sin conseguir verlo, del mismo modo que no podemos asegurar si un agateador que fotografié es común o norteño.
No todo son frustraciones y lo pasamos en grande viendo los geranios Geranium phaeum con una floración más abundante que la del año pasado, al haber ido esta vez a primeros de julio, así como las orquídeas del género Platanthera tenían unos tamaños y grosores considerables.




Bichejo sin identificar

El agateador que hubiera querido que sea norteño

Cassida viridis

Platanthera chlorantha

Opilión

Geranium phaeum

Sínfito




En unos prados más abiertos se oían cantar los sapos parteros al ir cayendo la tarde mientras veíamos orquídeas, parando a última hora con unos enormes ejemplares de Lilium martagon que casi nos hacen llegar tarde a cenar porque somos así de ansiosos.




Lilium martagon

Neotinea ustulata

Lilium martagon

Dactylorhiza sp.

Lilium martagon


No ver la orquídea fantasma no nos quitó el apetito, como bien demuestra esta foto con el picnic que nos montamos junto al hayedo.