| Entorno de la laguna de La Posadilla |
Sí señor, todo lo del título se corresponde a una única salida campera, todo junto en el pasado sábado 7 con dos amigos y mi hermano.
Acostumbrados a nuestras quedadas en Daimiel, esta vez nos fuimos directamente a la laguna de Navaseca, que de primeras ofrecía un aspecto muy soso en comparación con el bullir de vida que hemos encontrado en otras ocasiones. Para empezar, sólo había un flamenco (un pollo) y cuatro malvasías, y las demás especies eran escasas.
De todos modos siempre se deja ver algo, como bisbitas comunes (Anthus pratensis), patos cuchara (Anas clypeata), un grupo de ánsares comunes (Anser anser), o los abundantes aguiluchos laguneros (Circus aeruginosus).
A esto sumemos otras especies como (no pongo lista completa, obviando muchas especies comunes):
- Agachadiza común.
- Azulón.
- Cerceta común.
- Garza real.
- Calamón.
- Pardillo común.
- Zampullín chico.
- Bisbita alpino.
- Chorlitejo grande.
En un campo donde abundaban los fringílidos (sobre todo jilgueros), unos tipos estuvieron toda la mañana sentados y esperando algo. Dejo esta fotografía porque mucho me temo que estuvieran capturando pajarillos... a ver qué os parece.
Considero, si es así el caso, muy patético seguir con estas prácticas hoy día, y más aún que se use la palabra "tradición" para defender este tipo de cosas.
En fin... pasemos a la protagonista ornítica de la jornada. Un observador con su telescopio nos avisó de que había un águila moteada (Aquila clanga) posada en un pino de la laguna... ¡¡me dejó echar un vistazo y así era!! Hizo un breve vuelo en el que pudimos determinar además que se trataba de un joven.
Estamos acostumbrados a encontrarnos sorpresillas siempre que venimos, pero ver a una rapaz de la Europa oriental y rareza en nuestro país... eso ya es el colmo, lo nunca esperado.
No es la primera ni la última cita de invernada de esta bonita rapaz que pasa en sus países de origen por unos apuros parecidos a los que tienen aquí algunas rapaces como el milano real.
Estas fotos fueron tomadas en el momento en que remontaba una térmica mientras un aguilucho lagunero le metía caña. No debió gustar nada el nuevo pajarraco del humedal, por lo visto, porque recibió más acosos.
Otras protagonistas de la mañana fueron las grullas (Grus grus), cuando unos nutridos bandos aparecieron en los campos cercanos al Guadiana. Ver las ordenadas filas y escuadras de estas elegantes zancudas con sus característicos coros de trompeteos es una de las escenas más entrañables de nuestra cultura campestre europea.
En esa zona del río y por el camino también se dejaron ver avefrías, cormoranes grandes y unos buenos números de cigüeñas blancas.
Tras una buena comida (con el jamón ibérico capitaneando el asunto) en la localidad de Carrión de Calatrava, empezamos así la exploración de nuevos territorios manchegos.
Estuvimos de acuerdo al planear la salida en visitar las ruinas del castillo de Calatrava la Vieja, aunque al llegar nos encontramos con el decepcionante panorama de una alambrada que cierra la fortaleza al público, excepto para una visita guiada que se estaba realizando en su interior...
De todos modos, mereció la pena verla desde fuera y sentir el pálpito de esos tiempos medievales de acero y fuego durante la Reconquista, con los vuelos y sonidos de las grajillas (Corvus monedula) y la simpática aparición de un mochuelo (Athene noctua) que se aventuró a cazar y comer una presa a muy pocos metros de nosotros.
La siguiente y última parada de nuestra salida, pasando al lado de las ruinas de Alarcos (tan conectadas con la batalla de Las Navas de Tolosa de mi tierra), era la laguna de La Posadilla cerca de Poblete, con la peculiaridad de tener origen volcánico, en un precioso y relajante entorno que combinaba tierras de labor, retamares, monte con encinas y cortados rocosos.
Allí nos recibió una joven gavilana (Accipiter nisus) con la sensacional luz de la tarde mientras intentábamos en vano buscar un ángulo donde el contraluz no fastidiara la panorámica de la laguna.
Así soy yo. El avistamiento del águila moteada ya sería motivo de entrada específica, pero a mí me gustó la jornada entera y espero que os haya gustado, porque yo desde luego me lo pasé en grande.