La aldea de Los Centenares guarda una triste historia de abandono forzoso como otras tantas de la Sierra de Segura. Con las políticas de deslindes y repoblación forestal en los 50 y la creación de un coto nacional de caza en los años 60 fueron muchos los que tuvieron que dejar sus tierras al ser expropiadas por la dictadura, siendo algunas de estas aldeas incluso dinamitadas.
En más de una ocasión he mostrado la aldea fantasma desde las alturas, pero en esta ocasión la vamos a ver muy de cerca porque el 7 de septiembre me calcé las botas para hacer una buena ruta bajando a verla desde el Mirador de Juan León.
Para ello subí desde el nacimiento del río Segura a los grandes cortados que llaman Mirador de Juan León, bajando luego hasta la Hoya del Ortigal. Hasta aquí es una ruta que ya hice en otra ocasión tomando un sendero la izquierda que lleva a la Hoya de la Albardía, pero aquel día giré a la derecha por el Collado de los Frailes.
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| Abejero (Pernis apivorus) |
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| Águila calzada (Hieraaetus pennatus) |
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| Abeja carpintera (Xylocopa violacea) |
Llegado a este punto el paisaje era totalmente nuevo para mí, en un entorno arenoso de caprichosas formas geológicas bajo unos cortados calizos con el verdor de los pinares asomado a ese inmenso balcón natural.
Fue allí donde tuve un fantástico encuentro con una pareja adulta de quebrantahuesos. Uno de ellos, el macho, portaba dos huesos pero se tuvo que marchar apresuradamente al ser hostigado por una belicosa hembra de azor. La hembra sí estuvo bastante rato cicleando a una agradecida altura y la disfruté largo rato antes de que tomara la misma dirección que su pareja.
Es una bendición tener a estas enormes aves de vuelta en la sierra tras su extinción en años pasados, que mucho tiene que ver también con el coto nacional de caza que sembró de veneno el monte y hasta instaba a tirotear al quebrantahuesos.
Incluso los ungulados presentes en la ruta, gamos y muflones, guardan relación con el tema al ser dos especies introducidas con fines cinegéticos.
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Azor (Accipiter gentilis) |
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| Quebrantahuesos acosado por el azor |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Muflón (Ovis orientalis) |
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| Muflones (Ovis orientalis) |
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| Gamos (Dama dama) |
Ver las ruinosas casas de piedra de Los Centenares impresiona, imaginando cómo serían sus vidas allí en tan remoto rincón de estas montañas, sintiendo melancolía al pensar en el dolor de quienes tuvieron que dejar sus hogares que ahora son la carcasa de lo que antaño estuvo muy vivo.
La única persona que estaba allí era yo, en silencio con los sonidos de la naturaleza en torno con los reclamos de verderones serranos o picos picapinos entre muchos otros y los rastros de otros más discretos como el azor que dejaba los restos de palomas depredadas.
Hacer esta gran bajada supuso que hacer el camino de regreso sería en casi constante subida y fue bastante fatigoso, pero se hizo con gusto después de esta buena jornada de senderismo coronada con la observación de los quebrantahuesos.
Y no es la única espinita que me he quitado, más adelante llegarán más rutas que siempre quise hacer.