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sábado, 7 de septiembre de 2024

Desde el frescor fluvial a los barrancos resecos

 




Cerca de la recta final de julio decidimos volver a nuestra amada Sierra de Segura, que en la salida anterior sólo visitamos brevemente recorriendo los Campos de Hernán Perea.
Río Madera es de nuestras zonas favoritas porque, entre otras cosas, es un refugio climático excelente para bichear sin sufrir los calores estivales. Allí ambos descubrimos que eso con forma de concha en las hojas resultó ser la puesta de huevos de un tábano, siempre se conocen cosas nuevas.



Nido de avispa alfarera

Calopteryx virgo

Puesta de tábano

Tal vez Lagria hirta

Saltamontes con eritrismo

Este sírfido tuvo un mal día


Algunas moscas estarían en desacuerdo con eso de que sea su sitio favorito, pues no tomaron una buena decisión al posarse en las hojas pegajosas de la planta insectívora Pinguicula vallisneriifolia.




Insecto palo



La amplia variedad de especies de libélulas y caballitos del diablo es una de sus mejores bazas, aunque hay muchas más que las que aquí mostradas como ejemplos en fotografías.


Calopteryx virgo junto a Onychogomphus uncatus

Pyrrhosoma nymphula

Onychogomphus uncatus

Platycnemis latipes

Retrato de Onychogomphus uncatus

Orthetrum brunneum

Onychogomphus uncatus

Calopteryx xanthostoma


Cerca del clásico cartel tiroteado, que nunca falta en todo pareja natural que se precie, se oía entre el chirriar cansino de las cigarras un sonido más extraño. Una rana emitía unos sonidos que nada tienen que ver con su catálogo habitual y, siguiendo de dónde venía, descubrimos que una culebra viperina tenía una rana común bien apresada y comenzaba a ir engulléndola viva desde sus patas traseras. 



Cigarra desconocida

Cicada sp.


Oruga desconocida

Culebra viperina (Natrix maura) empezando a engullir una rana

Zapateros celebrando el verano

Renacuajo de rana común



En esos bosques de ribera rodeados de pinos laricios hay pocas oportunidades para la observación de aves, si bien fue interesantísima la presencia de lúganos en una fecha tan sospechosa como lo fue el 23 de julio. De hecho, en la vecina Cazorla ya se ha registrado también la presencia de pollos del año.

Subiendo a cotas más altas de la sierra, allí donde los barrancos profundos y pedregosos resuenan con el eco de la chova piquirroja al atardecer, nos apostamos en los peñones que tanto he frecuentado años atrás.
Esperábamos tener buenos avistamientos de la pareja de quebrantahuesos local, aves impresionantes que nos dieron la alegría del día al ver que también les acompañaba la hija que han tenido este año, la primera de esta pareja cuya hembra llevo largos años siguiendo con atención hasta que llegase este mágico momento de verla siendo madre.




Culebrera (Circaetus gallicus)

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), pollo de este año

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), pareja adulta

Vencejo real (Tachymarptis melba)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), macho adulto

Gavilán (Accipiter nisus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), hembra adulta

Corneja (Corvus corone)


Mereció la pena el largo rato de espera en la ladera de rocas abrasadas por el sol veraniego, sobre todo con la preciosa noticia de su primera cría.
Aunque también mereció la pena parar durante el camino de vuelta a disfrutar de unas buenas pizzas hechas en horno de leña.







lunes, 17 de abril de 2023

Cazorla/Castril/Segura

 




El sábado 11 de marzo José Márquez tenía ganas de hacer planes y se mostró muy dispuesto a venirse a Jaén para que fuéramos a la Sierra de Cazorla con la idea de ver quebrantahuesos y lo que se terciase.
Ir recorriendo aquellas salvajes serranías siempre me inflama de nuevo el corazón, viendo el correteo de las ardillas y el vuelo de las primeras mariposas con la blancura de Sierra Nevada en la lejanía.




Ardilla (Sciurus vulgaris)


Mariposa de los olmos (Nymphalis polychloros)



Es una sierra de fronteras y no tardamos en alcanzar las planicies de dominios segureños, en las que se sucedieron numerosos avistamientos de quebrantahuesos aunque todos pasaran volando a gran altura.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Una bandada de acentores alpinos nos sorprendió al trepar por cerros de pura roca, pero para nuestro disgusto no mostraron su clásica confianza y no tardaron en marcharse volando a otro lado.
La frontera con la granadina Sierra de Castril también estaba cerca, y allí que nos asomamos a sus profundos y rotundos barrancos de rocosa desolación, en los que las chovas piquirrojas graznaban al viendo y veíamos a las collalbas grises recién llegadas de su migración.



Acentor alpino (Prunella collaris)


Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)


Collalba gris (Oenanthe oenanthe)


La tarde la pasamos igualmente entre terrenos quebrados yendo entre cortados y canchales, en los que en un par de ocasiones un quebrantahuesos adulto nos pasó volando bastante cerca.
Lo estuvimos también viendo volar contra el paisaje de la tarde con sus luces del ocaso e incluso lanzándose a perseguir a un buitre para mostrarle quién manda en esos agrestes parajes.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Corneja (Corvus corone)



Arremetiendo contra el buitre leonado

Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)




La noche aún llegaba pronto por aquellas fechas y regresamos a casa. Yo por mi parte tuve un poco más de bicheo al llegar a mi pueblo cuando nada más bajarme del coche oí los muy sonoros cantos de los sapos corredores.
Se habían formado con las recientes lluvias unos buenos encharcamientos en los solares cercanos, incluso una charca en condiciones con buena profundidad, y estos enceladísimos anfibios no perdieron oportunidad para dar rienda suelta a toda su fogosidad. En las fotos podéis ver machos con sus sacos bucales, parejas en amplexo y hasta una de esas "pelotas" que se forman en ese ambiente tan saturado de hormonas y pasión.
Me pareció gracioso y anecdótico que a no poca gente le llamara la atención darse cuenta del frenesí de estos animalitos, diciendo cosas tales como "mira, está todo lleno de ranas" y parándose a mirar a los sapos con la luz de sus teléfonos móviles.







Sapos corredores (Epidalea calamita)


Una última foto que dejo para terminar la entrada podría ser un chascarrillo sobre sapos borrachines, pero la verdad es que el tema es muy serio porque demuestra hasta qué punto la fauna silvestre tiene que vivir entre nuestra basura.