El sábado 11 de marzo José Márquez tenía ganas de hacer planes y se mostró muy dispuesto a venirse a Jaén para que fuéramos a la Sierra de Cazorla con la idea de ver quebrantahuesos y lo que se terciase.
Ir recorriendo aquellas salvajes serranías siempre me inflama de nuevo el corazón, viendo el correteo de las ardillas y el vuelo de las primeras mariposas con la blancura de Sierra Nevada en la lejanía.
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| Ardilla (Sciurus vulgaris) |
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| Mariposa de los olmos (Nymphalis polychloros) |
Es una sierra de fronteras y no tardamos en alcanzar las planicies de dominios segureños, en las que se sucedieron numerosos avistamientos de quebrantahuesos aunque todos pasaran volando a gran altura.
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
Una bandada de acentores alpinos nos sorprendió al trepar por cerros de pura roca, pero para nuestro disgusto no mostraron su clásica confianza y no tardaron en marcharse volando a otro lado.
La frontera con la granadina Sierra de Castril también estaba cerca, y allí que nos asomamos a sus profundos y rotundos barrancos de rocosa desolación, en los que las chovas piquirrojas graznaban al viendo y veíamos a las collalbas grises recién llegadas de su migración.
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| Acentor alpino (Prunella collaris) |
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| Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) |
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| Collalba gris (Oenanthe oenanthe) |
La tarde la pasamos igualmente entre terrenos quebrados yendo entre cortados y canchales, en los que en un par de ocasiones un quebrantahuesos adulto nos pasó volando bastante cerca.
Lo estuvimos también viendo volar contra el paisaje de la tarde con sus luces del ocaso e incluso lanzándose a perseguir a un buitre para mostrarle quién manda en esos agrestes parajes.
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Corneja (Corvus corone) |
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| Arremetiendo contra el buitre leonado |
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| Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax) |
La noche aún llegaba pronto por aquellas fechas y regresamos a casa. Yo por mi parte tuve un poco más de bicheo al llegar a mi pueblo cuando nada más bajarme del coche oí los muy sonoros cantos de los sapos corredores.
Se habían formado con las recientes lluvias unos buenos encharcamientos en los solares cercanos, incluso una charca en condiciones con buena profundidad, y estos enceladísimos anfibios no perdieron oportunidad para dar rienda suelta a toda su fogosidad. En las fotos podéis ver machos con sus sacos bucales, parejas en amplexo y hasta una de esas "pelotas" que se forman en ese ambiente tan saturado de hormonas y pasión.
Me pareció gracioso y anecdótico que a no poca gente le llamara la atención darse cuenta del frenesí de estos animalitos, diciendo cosas tales como "mira, está todo lleno de ranas" y parándose a mirar a los sapos con la luz de sus teléfonos móviles.
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| Sapos corredores (Epidalea calamita) |
Una última foto que dejo para terminar la entrada podría ser un chascarrillo sobre sapos borrachines, pero la verdad es que el tema es muy serio porque demuestra hasta qué punto la fauna silvestre tiene que vivir entre nuestra basura.
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