sábado, 8 de abril de 2023

De Espera a Bornos

 




Tras la cansada excursión senderista del día anterior, decidí que la próxima salida sería más calmada y enfocada a la mera observación de aves dando tranquilos paseos por entornos abiertos y sencillos.
Por el camino, primero, me paré un momento a ver unos moritos que estaban posados sobre un pino seco junto al río Guadalete.



Asamblea de moritos

Morito (Plegadis falcinellus)


El primer destino, tras esa parada improvisada, fue la Laguna Salada de Zorrilla, la única actualmente con agua de todo el complejo endorreico de Espera. Allí estaban los flamencos fieles a su cita junto a algunas anátidas (azulones y cucharas) y los aguiluchos laguneros piando muy encelados.




Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)


Todo muy bonito hasta que me picó en la frente una abeja al acercarme sin querer a una colmena natural que se formó en los agujeros del observatorio de aves.
Esto no me quitó las ganas de ver bichos, precisamente en un rodal de gamones y Fedia cornucopiae había bastantes insectos atraídos por sus flores y eché un buen rato con ellos, algo que siempre echo de menos durante el invierno (y que pronto cambiaría).



Vanesa de los cardos (Vanessa cardui)

No la conozco, así que la llamaré abeja pelirroja

Sírfido

Hemíptero


En la cola del embalse de Bornos tuve mi rato de pajareo también, destacando el brillante colorido nupcial de los moritos adultos, que a la luz directa del sol muestran reflejos metálicos que nada tienen que ver con la oscura apariencia que tienen en otras circunstancias.
 


Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)

Morito (Plegadis falcinellus)

Lavandera blanca (Motacilla alba)

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)


Esperar al atardecer junto a un cortado de arenisca lleno de la rosada floración de las jaras blancas tuvo premio, pues el águila perdicera se dignó a aparecer, y además con una observación mejor que los horribles avistamientos lejanos a los que nos acostumbran.
Poco después los zorzales comunes se iban a sus dormideros y llegaba el turno de los murciélagos indicando que tocaba ir recogiendo.



Águila perdicera (Aquila fasciata)

Jara blanca (Cistus albidus)

Murciélago de especie sin identificar


Un poco de esta variedad se agradece, y más cuando la tienes tan cerca de la sierra.






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