domingo, 29 de agosto de 2021

Muestreos fluviales y generosa dosis de quebrantahuesos

 




Este año se ha declarado el nacimiento del río Segura como Reserva Natural Fluvial y se proyectó un muy completo evento para agosto (de hecho fue hace dos días) al que nos invitaron a participar con BioFoto.
Siendo los insectos y arañas nuestra especialidad, se nos pidió hacer alguna actividad en el reciente sendero que va desde el nacimiento del Segura siguiendo su cauce hasta el pueblo de Pontones. Necesitábamos elaborar una sencilla guía de observación para que los asistentes reconocieran los insectos y arañas que viesen en el sendero, pero para ello teníamos que ir primeros nosotros por nuestra cuenta a finales de julio a muestrear aquello y localizar especies representativas y llamativas. Aunque, como siempre, algunos bichos se quedan sin que sepa ponerles nombre y apellido.



Chinche

Araña tigre (Argiope bruennichi)

Chupaleche (Iphiclides feisthamelii)

Santateresa (Mantis religiosa)

Libélula de anillos dorados (Cordulegaster boltonii)

Mariposa de los muros (Pararge aegeria)

Calopteryx virgo

Cleopatra (Gonepteryx cleopatra)

Araña lobo (Hogna radiata)

Geométrido

Himenóptero

Orthetrum coerulescens

Himenóptero

Ameles spallanzania

Crisomélido


Muchas veces decimos que sería precioso poder estar junto a estos insectos siendo de su mismo tamaño y admirar lo grande que se vería su mundo... hasta que nos damos cuenta de que también podría pasar que tuviéramos al lado una araña y nos depredara.
Como de hecho le ocurrió a esta mosca y a este saltamontes.



Araña Napoleón (Synema globosum)

Araña tigre (Argiope bruennichi)


Era, y aún es, fecha de paso migratorio de abejarucos y nos acompañaron durante el recorrido junto a otras aves como el águila calzada, el mirlo acuático, el gavilán o el quebrantahuesos.


Merops apiaster


Hablando de quebrantahuesos, el 1 de agosto empezamos el mes con estupendos avistamientos de esta especie. Era el objetivo prioritario de una visita que hicieron José Márquez, Jesús Jiménez y Lucía a la vecina Sierra de Cazorla en la que yo les acompañé por la relativa cercanía con Santiago de la Espada.
Les tuve haciendo la cabra montés subiendo por riscales y peñascos hasta que conseguimos una buena atalaya que funcionó a las mil maravillas. Bien es cierto que se hicieron de rogar los quebrantahuesos y fue muy larga la espera sin apenas ver algún buitre o lejana culebrera, pero finalmente llegaron una pareja adulta, su hijo de este año y un ejemplar juvenil más lejano del que borré sin querer la foto que le hice.

Mereció de sobra la dificultosa subida y la larga espera cuando tuvimos así de cerca estas magníficas aves que nunca debieron desaparecer de nuestras sierras.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), macho adulto

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), hembra adulta

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), juvenil


Mis compañeros de fatigas tuvieron un percance con el coche y se tuvieron que retirar, grúa mediante, después de comer. Al cambiar forzosamente los planes para la tarde, volví sin prisas a Santiago de la Espada parando cuando veía algo interesante. Como por ejemplo un joven críalo que se me esfumó, pero gracias a haberme parado para verlo me di cuenta de que tenía un quinto quebrantahuesos cicleando en la zona, mi querida hembra Estela para más señas.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Me parece interesante añadir a este repertorio un alimoche que vi al día siguiente, el 2 de agosto, en mi área habitual de la Sierra de Segura. Este ejemplar y su pareja han tenido dos pollos este año, les deseo lo mejor volando muy pronto y un viaje seguro a África.



Alimoche (Neophron percnopterus)


Pero no puedo terminar sin el fabuloso plato de carne con tomate que despaché después de la salida de quebrantahuesos en el bar El Cabrero. El buen pajareo y el buen comer pueden ir de la mano perfectamente.







jueves, 26 de agosto de 2021

De nuevo en la Sierra de Segura

 

Buitres sobre El Patronato



La semana en Cádiz y varios días más de descanso en Bailén me sentaron muy bien, sin ninguna duda, pero el 28 de julio ya estaba otra vez nuevamente dando guerra en la Sierra de Segura.
La larga ausencia hizo que retomara esta bendita sierra con gran voracidad viendo rapaces e insectos sobre todo. Empecé con muy buen pie viendo una carroñada cerca de la aldea de El Patronato que llamaba mucho la atención desde la carretera al pasar los buitres leonados volando muy bajo sobre ella.





Buitres leonados (Gyps fulvus)


Tanto aquel día como los dos siguientes fueron generosos en aves rapaces y volví a disfrutar como un cosaco con mis queridos quebrantahuesos. Los primeros avistamientos de estos últimos empezaron siendo decepcionantemente lejanos hasta, que un día mientras volvía a casa, una enorme silueta de cola larga que volaba a muy baja altura me hizo pegar uno de esos frenazos antológicos en un carril ante el reencuentro con el macho llamado Rayo (al que conozco desde que aún lucía su plumaje juvenil).
La abubilla obviamente no es una rapaz, pero no podemos negarle aparecer en la serie... ¿y por qué no va a poder?



Abubilla (Upupa epops)

Águila real (Aquila chrysaetos)

Gavilán (Accipiter nisus) con su presa

Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)



Decía más arriba que también disfruté de los insectos. En un rodal de cardos en medio de la nada de los Campos de Hernán Perea se concentraba una cantidad brutal de polinizadores aprovechando bien ese oasis de néctar y polen que no podían dejar pasar.
Abejas y mariposas se llevaban el protagonismo por su cantidad y variedad, aunque también estaban bien presentes las mariquitas o las chinches.



Megachile sp.

Hesperia comma

Anthophora bimaculata

Hippodamia variegata

Sofía (Issoria lathonia)

Amarilla (Colias crocea)


Esto de los insectos me hace echar la vista atrás cuando el 12 de julio hicimos con BioFoto un transecto urbano en Santiago de la Espada mostrando la biodiversidad artrópoda de su casco urbano, ganando de paso la colaboración de los jardineros a la hora de plantar flores que atraigan a estos importantes y necesarios insectos.
Ya que aparece la esfinge colibrí, un amigo de Priego de Córdoba me comentó algo que se dice sobre ella en su pueblo y pienso que no tiene pérdida comentarlo por aquí. Se la conoce en Priego como "el bicho de la visita" porque, según dicen, su presencia en las flores de tus macetas indica que pronto recibirás una visita... nunca dejan de sorprenderme estas historias populares y ésta me hizo especial gracia.



Esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum)

Sírfido

Anthidium sp.

Bombílido

Himenóptero sin identificar

Adalia bipunctata

Araña de laberinto (Agelena labyrinthica)



Y esto es todo de momento, pronto habrá más dosis de insectos y quebrantahuesos porque durante los días siguientes llegaron con cantidad y calidad muy considerables.





lunes, 23 de agosto de 2021

Los alzacolas chiclaneros, La Janda y Trebujena

 




Con esta entrada resumo el resto de lo visto durante la apoteósica semana de julio por la costa gaditana, sin que esto quiera decir para nada que son las sobras ni mucho menos... que aquí todavía quedan por salir muchas especies de enorme interés y hasta alguna sorpresa.

El 20 de julio por la mañana salimos temprano con Chus para ver la Torre de Castilnovo por si aún anduvieran por allí los ibis eremitas que anidan en ella, aunque ya era tarde y no quedaba ni uno. La visita no fue en balde porque en la playa había un grupito de gaviotas de Audouin con la banda sonora de los zarapitos y, de todos modos, ya conseguimos ver los ibis al día siguiente.



Lirios de mar (Pancratium maritimum)

Gaviotas de Audouin (Ichthyaetus audouinii)

Conil de la Frontera

Gaviotas de Audouin (Ichthyaetus audouinii)



En el trayecto de regreso hicimos varias paradas siendo la más provechosa en unos viñedos de Chiclana en los que, además de una buena "mochuelada", hay poblaciones de alzacolas. Eso era así donde aún no esquilman la biodiversidad a base de pesticidas, tal como rezaban numerosos carteles con la palabra VENENO pintada.
La diferencia era más que obvia, allí donde no había porquerías químicas cantaban los alzacolas ofreciendo una estampa cada vez más escasa en nuestros maltratados campos.



Alzacola (Cercotrichas galactotes)

Mochuelo (Athene noctua)

Alzacola (Cercotrichas galactotes)


Por la tarde Chus no podía estar con nosotros, pero teníamos un buen plan yendo con Faustino por La Janda para disfrutar de esa combinación de aves acuáticas con otras propias de las campiñas.
Era de esperar ver muchos moritos junto a andarríos o espátulas, con lo que no contábamos fue con un agradable paseo a pie que nos fue revelando elanios, tórtolas comunes, una gran concentración de abejarucos y la preciosa sorpresa de una joven e inexperta lechuza que se quedó despistada en medio del campo.
Al anochecer encontramos bastantes chotacabras cuellirrojos (presenciamos incluso una cópula) acompañados por la banda sonora del cárabo y los alcaravanes y la aparición muy fugaz de un búho chico.




Brachythemis impartita, hembra

Morito (Plegadis falcinellus)

Tórtola común (Streptopelia turtur)

Elanio (Elanus caeruleus)

Gorrión moruno (Passer hispaniolensis)

Lechuza común (Tyto alba)

Abejaruco (Merops apiaster)

Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis)


El 23 de julio estuvimos José Carlos y yo en excelente compañía al salir con ambas personas, Chus y Faustino, por el entorno de Trebujena.
La idea era ir por el Codo de la Esparraguera viendo aves acuáticas hasta llegar a Trebujena y esperar al atardecer la llegada de las gangas ibéricas. La parte acuática del plan se saldó bien, incluyendo en la ecuación a la amenazada cerceta pardilla después de no haber visto ninguna durante los días anteriores, además del habitual plantel de espátulas, flamencos, avocetas, archibebes y similares aunque no hiciera apenas fotos para no repetirme tanto.
Las gangas sí que nos dejaron a dos velas, conformándonos con oír sus reclamos sin poder verlas en esos campos sobrevolados por el elanio y el aguilucho cenizo, tal vez "no era el momento" como siempre dice José Carlos. Al regresar tuvimos un nuevo encuentro con el alzacola cuando un macho se puso a cantar casi al anochecer ya.



Patos colorados (Netta rufina)

Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Aguilucho cenizo (Circus pygargus)

Elanio (Elanus caeruleus)

Trebujena




El balance final de aquel viaje fue sensacional y le pongo nota muy alta sin dudarlo, tanto por la calidad del pajareo como de la compañía y de las anécdotas. Aunque aún estemos en agosto puedo asegurar que esto ha sido de lo mejor del año.