miércoles, 28 de diciembre de 2022

Sierra Morena otoñal

 



El Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona me trae recuerdos muy bonitos de cuando lo descubrí durante el curso 2012/2013. Desengañado como estaba con las limitaciones de la muy vallada Cardeña, fue un soplo de libertad y exploración como a mí me gusta.

El 26 de noviembre estuve junto a Jesús y Lucía para echar un buen día de campo en ese remoto y solitario rincón de Sierra Morena. Empezamos por los llanos del Valle de Alcudia con su invernada de grullas antes de acometer la sierra.






Grullas (Grus grus)


Ya en la sierra propiamente dicha vimos que aún quedaba mucho otoño en el follaje de los robles melojos, aunque el tiempo soleado y agradable favorecía que algunos grandes insectos estuvieran activos.




Sympetrum striolatum


Almirante rojo (Vanessa atalanta)




Con Sierra Nevada en el paisaje lejano estuvimos disfrutando del vuelo cercano de los buitres leonados y negros, que llegaban remontándose en las corrientes térmicas junto a alguna especie mucho más pequeña como el gavilán.




Buitre negro (Aegypius monachus)


Buitre leonado (Gyps fulvus)


Buitres negros (Aegypius monachus)


Gavilán (Accipiter nisus)




Este año estoy viendo mucho la planta carnívora de la segunda foto, y aquel día también fuimos a verla para que la conociera Lucía. 




Drosophyllum lusitanicum




Me hacía ilusión ver las pinturas rupestres de Peña Escrita después de tantos años, viendo ya también las de La Batanera primero cuando nos despistamos de carril.
No me podéis negar que son tremendamente curiosas.






Al caer la noche nos paramos un momento en Cardeña a ver algunos anfibios y nos llevamos dos especies bien chulas mientras cantaba un cárabo y ladraba un zorro.
El sapo de espuelas, además, vio su vida salvada cuando Jesús lo sacó de un paso canadiense del que no podía salir. A saber cuánto tiempo llevaría allí dentro el pobre viendo lo flaco que estaba.



Sapillo pintojo (Discoglossus galganoi)

Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)



Antes de acabar pongo un recorte de las pinturas de Peña Escrita de más arriba. ¿Llegasteis a daros cuenta de la salamanquesa?







domingo, 25 de diciembre de 2022

El inesperado falaropo picogrueso

 

Falaropo picogrueso (Phalaropus fulicarius)


Este otoño los fuertes temporales han arrastrado al interior a numerosos falaropos picogruesos, esas curiosas aves limícolas que suelen verse más bien en el mar.

Pero antes de ello vamos a ver otras aves acuáticas que fui viendo en noviembre, pues no es sencillo ni habitual disfrutar a corta distancia y al descubierto de aves tan ariscas y/o discretas como el avetorillo o el martín pescador.



Garceta común (Egretta garzetta)

Martín pescador (Alcedo atthis)

Avetorillo (Ixobrychus minutus)

Gallineta (Gallinula chloropus)

Martín pescador (Alcedo atthis)

Avetorillo (Ixobrychus minutus)

De colegueo

Martín pescador (Alcedo atthis)

Avetorillo (Ixobrychus minutus)


Más llamativo aún fue cuando en noviembre vi, junto a José Márquez, uno de estos falaropos en un embalse de la sierra y tuve que decir un asombrado "hay algo pequeño y blanco ahí nadando", ya imaginando lo que iba a ser.

Había visto este año la especie por primera vez en las salidas en barco para ver aves marinas, pero no se puede comparar para nada con el avistamiento tan cercano y bueno que tuvimos en aquel embalse.
Los falaropos picogruesos se alimentan en la superficie del ave mientras nadan, girando sobre sí mismos, tal como hizo este ejemplar sin parar.

Desde luego disfrutamos enormemente de tan genial observación y cita de un ave que, tras criar en la tundra, migra e inverna en pleno mar y se le ve poquísimo tierra adentro.








jueves, 22 de diciembre de 2022

En la soledad de Sierra Morena

 




Mucho se ha hablado de Sierra Morena en este blog, que por algo elegí su nombre hace ya tantos años.
Su sector oriental sufre del persistente mal del vallado cinegético como en toda la cordillera, aunque afortunadamente en menor proporción y se pueden recorrer numerosos y largos senderos por las soledades del que también es el sector más abrupto y quebrado.

En las tierras llanas aledañas se puede llegar a disfrutar de la invernada de las grullas junto a otras especies de espacios abiertos, experiencia que suma puntos al encontrarte de pronto al lince ibérico mientras te vas adentrando en la sierra tras estar con el trompeteo de las grullas aún metido en el oído.




Grullas (Grus grus)

Avefría (Vanellus vanellus)

Mochuelo (Athene noctua)

Grulla (Grus grus)

Lince (Lynx pardinus)




Su cielo es de los más agradecidos a la hora de levantar la mirada en busca de aves rapaces, pues hay abundantes territorios de especies emblemáticas de nuestra fauna.
En este caso de una salida concreta de noviembre puedo poner como ejemplos al buitre negro y al invernante milano real.




Milano real (Milvus milvus)

Madroños

Buitre negro (Aegypius monachus)




La lluvia por la noche en otoño se traduce, por supuesto, en búsqueda de anfibios. A las salamandras de la subespecie local puedo sumar al sapo partero ibérico, especie que llevaba un año entero sin ver.



Salamandra (Salamandra salamandra morenica)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Salamandra (Salamandra salamandra morenica), hembra grávida

Sapo partero ibérico (Alytes cisternasii)

Salamandra (Salamandra salamandra morenica)

Sapo corredor (Epidalea calamita)



Pronto habrá otra publicación sobre Sierra Morena Oriental, pues hice otra salida más que resultó bien completita.



Este perro ya ha echado el día