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sábado, 8 de enero de 2022

Almería casi por sorpresa

 




Escribir esto me recuerda a cuando en 2019 hice un estupendo viaje desde Granada a Almería, bajando desde Sierra Nevada hasta Cabo de Gata, precisamente porque hace poco me surgió la oportunidad de ir de nuevo a este último paraje.
José Carlos y Esperanza estaban allí de vacaciones y me propusieron unirme a ellos un fin de semana aprovechando que tenían sitio libre. La distancia desde Santiago de la Espada hacía que me lo pensara bastante, pero no pude dejar pasar la oportunidad de cambiar de escenario con esos entornos áridos dándose la mano con las marismas y costas de abruptos acantilados, añadiendo el atractivo de ver camachuelos trompeteros y chorlitos carambolos.

 El 18 de diciembre ya estábamos por la mañana en una excelente zona para ver estas dos especies, tardando poco en detectar a los camachuelos trompeteros con sus feísimos reclamos (no se llama trompetero por nada). Recuerdo cuando en Marruecos los veía junto a aves como las collalbas de especies desérticas, mientras que en Almería tocó verlos junto a otros fringílidos (principalmente verderones) y a pocos metros de los correlimos de la playa.





Camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus)

Correlimos tridáctilo (Calidris alba)

Bucanetes githagineus




La otra especie objetivo, el chorlito carambolo, costó un poco más de trabajo pero acabamos por encontrar un grupito de estas curiosas limícolas que han elegido invernar en la costa después de criar en la alta montaña o la tundra.
Sin duda tendré una cita nuevamente con estos chorlitos si en el paso migratorio prenupcial vuelven a aparecer en mi Sierra de Segura, con su precioso plumaje de cría en ese caso.







Chorlitos carambolos (Charadrius morinellus)




Después, con los deberes ya hechos, invertimos el resto del tiempo en pajarear por las salinas de la zona. Si bien no son tan productivas como las de Cádiz por ejemplo, debido sobre todo a sus limitados accesos, no puedo decir que estuviera mal el repertorio con lo visto en las fotos y otras especies como la aguja colinegra, el archibebe común o los zarapitos real y trinador.




Chorlito dorado (Pluvialis apricaria)

Avocetas (Recurvirostra avosetta)

Espátulas (Platalea leucorodia)

Flamenco (Phoenicopterus roseus)




Propuse pasar lo que nos quedaba de día con un plan más paisajístico yendo al faro, icónico lugar que proporciona imágenes clásicas del parque natural. Incluso allí no faltó un toque ornitológico al ver varios alcatraces a distancias más cercanas de lo habitual porque, si bien no es que los tuviéramos encima, lo más frecuente es que se vean puntos blancos en el horizonte tratándose de aves pelágicas.





Alcatraz (Morus bassanus)





El domingo 19 de diciembre fue más marismeño al acercarnos a Punta Entinas-Sabinar. 
Empezamos por repasar bien una laguna llena de anátidas, fochas, cormoranes y gaviotas por si aparecía alguna especie de particular interés como sucedió con la amenazada focha moruna, que por estas fechas casi no se reconoce al no tener ahora muy desarrolladas que digamos sus características protuberancias rojas.




Ánades frisos (Mareca strepera)

Focha moruna (Fulica cristata)

Porrón común (Aythya ferina)

Cuchara (Spatula clypeata)

Zampullín común (Tachybaptus rufficollis)


El resto no estuvo tan abundante ni animado como en mi anterior visita de 2019, quién sabe si por el molesto viento que había que soportar. Pero el caso es que tampoco me pude quejar porque estuvo muy bien el abanico con estas especies y otras sin fotografiar como escribano palustre, pechiazul, pato colorado, pájaro moscón o vuelvepiedras.



Correlimos menudo (Calidris minuta)

Gaviota picofina (Chroicocephalus genei)

Archibebe claro (Tringa nebularia)

Los dos anteriores juntos

Archibebe común (Tringa totanus)


Ya después de esto me tenía que volver a Santiago de la Espada, un viaje que no era precisamente corto, con nuevas experiencias almerienses junto a estos dos cafres.
El ilustre artista apodado PEO ejerce su hegemonía marcando su territorio con omnipresentes pintadas que aluden a su flatulento pseudónimo. Se merece que acabe la entrada con él/ella.







sábado, 28 de diciembre de 2019

Chorlitos carambolos y camachuelos trompeteros en Cabo de Gata





Llegó el plato fuerte del viaje que hice con José Márquez durante el puente de la Constitución. Hasta ahora lo visto era de lo más interesante pero el día 8 de diciembre nos esperaban paisajes de indiscutible belleza y las atractivas novedades que nos hicieron ir hasta Almería.

El chorlito carambolo es un ave limícola que cría en tundras y montañas de Europa del norte, por lo que nosotros solamente lo vemos en migración (además de la testimonial población reproductora en los Pirineos). Estos ejemplares que vemos en paso invernan en África, pero está constatada la invernada regular en algunos puntos de nuestra geografía, siendo uno de ellos Cabo de Gata.
Precisamente por ello nos alojamos la noche anterior en San José, pudiendo estar temprano en las playas donde un grupo de esta bonita especie pasa los inviernos y disfrutarlo antes de que empezara a llegar gente al paraje.




Chorlitos carambolos (Charadrius morinellus)

Una vez conseguido el gran objetivo tan rápidamente teníamos toda la mañana para pasear por las salinas de la zona, que la verdad es que nos llegaron a saber a poco en comparación con lo visto el día anterior en Punta Entinas-Sabinar, pero tampoco es nada desdeñable estar viendo grandes bandadas de gaviotas picofinas junto a otras especies como espátulas o zarapitos trinadores.

En la playa pudimos observar aves marinas a distancias algo menores de lo acostumbrado, siendo de lo más curioso estar viendo alcatraces y pardelas mientras oíamos los reclamos de unos lúganos.



Gaviota picofina (Croicocephalus genei)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Pechiazul (Luscinia svecica)

Gaviotas picofinas (Croicocephalus genei)

Correlimos tridáctilo (Calidris alba) y chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus)

Chorlitos grises (Pluvialis squatarola)

Pardelas baleares (Puffinus mauretanicus)

Alcatraz (Morus bassanus)

Charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis)



Quisimos volver a ver los chorlitos carambolos cuando la luz del sol era más favorable que al amanecer, cosa que conseguimos con el premio de ver la otra especie estrella de la zona al escuchar los reclamos de unos camachuelos trompeteros en vuelo.

Estos pequeños fringílidos de origen africano han conseguido colonizar las zonas áridas del sureste peninsular gracias al cambio climático, como tantas otras especies del continente vecino como el vencejo cafre por poner un ejemplo. Yo los había visto en Marruecos el año anterior, pero nunca en España y ni mucho menos conseguí verlos así de bien, por lo que para mí esto ha supuesto una novedad.


Camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus)

Vanesa de los cardos (Vanessa cardui)

Camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus)

Chorlito carambolo (Charadrius morinellus)

La mañana quedó perfectamente saldada en cuanto a deberes ornitológicos como podéis ver, de manera que nos quedó la tarde para poder tomarla de relax haciendo un bonito recorrido paisajístico ya que estábamos en un sitio tan llamativo como el Cabo de Gata.
Cualquiera con un mínimo de sensibilidad no se puede resistir al encanto de sus acantilados, áridas sierras costeras y parajes como de otro continente distinto.


Faro de Cabo de Gata


Collalba negra (Oenanthe leucura)



Isleta del Moro



Collalba negra (Oenanthe leucura)


Torre de los Alumbres

Collalba negra (Oenanthe leucura)

Castillo de San Ramón


El Playazo de Rodalquilar

Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis)

Iglesia de las Salinas


Otra buena cena de celebración

El día 9 tocaba el regreso a nuestros respectivos hogares, pero no sin aprovechar la mañana intentando una zona de esteparias que al final resultó un fiasco. Apenas unos alcaravanes y unas pocas limícolas amenizaron la cosa dando una vuelta por otro paraje costero, hasta que el azar quiso que topáramos por casualidad con un charco al que acudían a beber y bañarse los camachuelos trompeteros brindando la ocasión de verlos y fotografiarlos a placer mientras armaban follón con los graciosos reclamos que les dan nombre.


Bisbita común (Anthus pratensis)



Camachuelos trompeteros (Bucanetes githagineus)

Lavandera blanca (Motacilla alba)



Camachuelos trompeteros (Bucanetes githagineus)

Jilguero común (Carduelis carduelis)

Al igual que hicimos la tarde anterior, al pasar por Tabernas no pudimos evitar darnos otro homenaje paisajístico con su ya famoso entorno desértico que contrastaba fuertemente con las cumbres nevadas de la Sierra de los Filabres, sin olvidar la visita a un par de castillos (quienes me conocen saben lo muchísimo que me gustan).



Calar Alto con su observatorio astronómico

Castillo de Tabernas



Castillo de Gérgal

Y aquí acaba la crónica en tres partes de este viaje de tres días y medio que nos regaló observaciones de gran calidad de las dos especies estrella en medio de ese repertorio tan bestial de especies que mezcla las propias de humedales con las de montaña y las de zonas áridas; del mismo modo con los paisajes pasando por la nieve, la costa y el desierto.
Ésta es la última publicación del año en el blog, pero no quiere decir que sea lo último que he visto en 2019 porque quedan muchísimas cosas por compartir que ya veremos en enero.