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lunes, 22 de julio de 2024

Por el montañoso interior alicantino

 



El pasado mes de junio tuve la oportunidad de conocer nuevas sierras, algo que siempre me encanta, sobre todo tratándose de sierras calizas como la de Aitana en la provincia de Alicante.

Con Mari Carmen como guía tuve mi primera toma de contacto con esta sierra del Sistema Prebético, comprobando que alberga especies parecidas a mis sierras jiennenses como el bisbita campestre, la culebrera, el buitre leonado, la curruca tomillera o el vencejo real.
En la fuente de l'Arbre pudimos ir viendo algunos pajarillos saciando su sed antes de empezar nuestra ruta de ascenso entre artrópodos y aves.




Petirrojo (Erithacus rubecula)

Saltícido

Verdecillo (Serinus serinus)

Halictus scabiosae

Culebrera (Circaetus gallicus)

Zygaena sp.




Bajo el intenso sol de junio, pero con el alivio de la sombra en los frecuentes tramos de pinar, llegamos hasta las inmediaciones de Peña Forata y el Paso de la Rabosa. En compañía de mosquiteros papialbos, vencejos reales, bisbitas campestres o fringílidos escuchamos el lejano canto de un roquero rojo y vimos esa joya botánica que es la Saxifraga longifolia.




Pandora (Argynnis pandora)


Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli)


Vencejo alpino (Tachymarptis melba)

Pozo de nieve

Saxifraga longifolia



Bajamos nuevamente a la fuente para pasar los calores del mediodía comiendo al fresco, pero sin dejar de bichear del todo como podéis ver.



Oruga sin identificar

Blackstonia sp.

Cigarrilla saltadora



En aquel punto pasamos a hacer un gran recorrido por las montañas del interior de la provincia que tuvo ese toque monumental que me gusta, viendo castillos y pueblos integrados en el rocoso entorno.



Castillo de Confrides

Guadalest con el Bèrnia detrás

Guadalest

Guadalest


Por la Sierra de Aixortà llegamos a través de pistas forestales inesperadas (al navegador se le fue un poco la pinza) al paraje natural de Els Arcs, un genuino producto de la erosión en la roca calcárea que da lugar a estas llamativas formas.



Sphodromantis viridis


Chinche cavadora negra (Cydnus aterrimus)

Els Arcs


El toque cultural de la salida ganó muchísimos puntos cuando decidimos ir por La Vall d'Ebo a ver las pinturas rupestres del Pla de Petracos.
Este santuario cuenta con representaciones de arte Levantino como el ciervo de la primera fotografía, pero lo más destacado son los motivos de arte Macroesquemático que tienen diversas interpretaciones religiosas y agrícolas... aunque yo no puedo evitar pensar en engendros venidos de otra dimensión cuando los veo.










No terminó el bicheo y al volver mientras anochecía continuamos teniendo encuentros artrópodos de camino.


Grillo de matorral


Empusa pennata


Otra cosa alicantina que tenía que probar era la coca, me dijo Mari Carmen que ésta no era de las mejores, pero igualmente me gustó.






jueves, 29 de julio de 2021

Sierra de María-Los Vélez

 




Andalucía sufre como pocos sitios los tópicos y mucha gente no se imaginaría que en el norte de Almería se alza una espléndida sierra caliza con hasta 2.045 metros de altitud en medio de las estepas circundantes. 
La Sierra de María-Los Vélez cuenta con un buen jardín botánico en su umbría y desde BioFoto lo escogimos en el marco de nuestras actividades en las sierras Prebéticas. El 16 de mayo fuimos hasta allí porque no queda muy lejos de Santiago de la Espada con la idea de realizar un transecto de insectos y arácnidos.
Yo, como siempre, no pude evitar hacer algunas paraditas por el camino viendo lo mostrado en las fotos y otras cosillas como unos cernícalos primillas cazando en los campos de cereal.



Gorrión chillón (Petronia petronia)

Puebla de Don Fadrique

La Sagra

Amapola morada (Roemeria hybrida)


Una vez en el botánico Umbría de la Virgen, iniciamos nuestra actividad con los asistentes que quisieron acercarse y examinamos bien los rodales de flores y los montones de madera muerta en busca de estos pequeños habitantes que pasan tan desapercibidos.
Como en otras ocasiones, pongo solamente una muestra para no colapsar la entrada con las toneladas de invertebrados que fotografiamos.


María (el pueblo)

Coleóptero sin identificar, un elatérido tal vez

Hembra de saltícido

Típula

Thomisus onustus con su presa

La Muela, uno de los muchos sitios españoles con ese nombre

Meleagria (Fritillaria lusitanica)

Tijereta

Doncella mayor (Melitaea phoebe) recién emergida



Pero, a pesar de la ebullición primaveral que nos rodeaba, estaba aún por llegar el plato fuerte del lugar.
Y es que en sus cumbres vuela durante el verano esa maravillosa joya de nuestras montañas que es la mariposa apolo, además siendo la subespecie mariae que posee ocelos rojos en vez de los naranjas que tienen las otras subespecies presentes en Andalucía.

Así que el 3 de julio volvimos allí para ascender a sus amplios roquedos en busca de su especialidad lepidóptera. No fue difícil empezar a ver ejemplares, aunque por lo tarde que llegamos a las zonas altas ya estaban muy activas con el calor y no paraban quietas apenas. Pude, no obstante, sacarles algunas fotos y georreferenciamos todas las observaciones para colaborar con el seguimiento de tan amenazada especie. 
Tuve incluso mi ración de ornitología con currucas mirlonas, chovas piquirrojas, buitres leonados, piquituertos, mosquiteros papialbos o una hembra de roquero rojo entre otras especies.


Doncella tímida (Melitaea didyma)

Apolo (Parnassius apollo mariae)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Apolo (Parnassius apollo mariae)

Epipactis kleinii



Yo, aprovechando que estaba allí, me quedé también por la tarde para hacer visitas culturales. Siempre quise conocer el castillo de Vélez Blanco y resulta que se incluían las pinturas rupestres de la Cueva de los Letreros en la misma visita guiada, a mí por supuesto me pareció de lo más oportuno.
Empezamos por el castillo que, con su espíritu palaciego, se ideó al estilo renacentista al igual que el vecino castillo granadino de La Calahorra (aparece en esta entrada).
Debido a las clásicas vicisitudes tan propias de nuestro país de peseteros que no valoran el patrimonio cultural y artístico, su precioso patio con artesanía en mármol acabó en el Museo Metropolitano de Nueva York, aunque a día de hoy la Junta de Andalucía quiere hacer una reproducción utilizando el mismo mármol de Macael que tuvo el ya irrecuperable patio original.










La visita a las pinturas rupestres de estilos esquemático y levantino no fue menos especial. Se conservan aún por ejemplo representaciones de animales y esos arqueros tan recurrentes que acabaron inspirando el simbólico Indalo almeriense. La lástima es que está ya muy deteriorada la famosa pintura que representa una especie de brujo vestido de cabra, entre el desgaste de la caliza y la dichosa costumbre que tenía la gente de arrojar agua a las pinturas para verlas mejor.



Castillo de Xiquena







Para que veáis cómo cambia el paisaje entre mayo y julio, esta foto tan llena de secos tonos amarillos contrastará mucho con la verde lozanía de las fotos iniciales. Al igual que las tapitas que nos tomamos contrastan también un poco con mis habituales gordosidades.