Mostrando entradas con la etiqueta Avión zapador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Avión zapador. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de septiembre de 2023

Parada en el Brazo del Este

 




Después de la breve salida de la entrada anterior, el sábado 19 de agosto tenía prevista una clásica parada de camino hacia mi pueblo. 
Pasando por Sevilla me desvié hacia el paraje del Brazo del Este, que va a peor por la degradación a la que lo someten los garrulos de siempre, aunque las aves acuáticas siguen acudiendo en masa al ser un humedal con agua en verano mientras que Doñana está seca como la mojama.

Este año, por la espantosa sequía, no se ha cultivado apenas arroz y el agua presente es la perteneciente a los meandros del antiguo cauce del Guadalquivir y sus retazos de marisma sobrevivientes, pero era suficiente para concentrar una buena cantidad de aves.



Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Cuchara (Spatula clypeata)

Avoceta (Recurvirostra avosetta)



Los rincones con espesa y alta vegetación palustre tenían especial abundancia de estas aves que buscan descansar y alimentarse, apartadas del trasiego de conductores irrespetuosos.



Nadie se dará cuenta de soy una garceta

Moritos (Plegadis falcinellus)


Cigüeñuela (Himantopus himantopus)

Moritos (Plegadis falcinellus)


Era época de migración como dije en la anterior publicación, llegando a verse incluso un par de cercetas carretonas, nuestros patos estivales que en aquellos momentos no lucían su mejor plumaje como tantas otras anátidas.



Cerceta carretona (Spatula querquedula)

Combatiente (Calidris pugnax)

Flamenco (Phoenicopterus roseus)


Garceta grande (Ardea alba)

Cercetas pardillas (Marmaronetta angustirostris)

Espátula (Platalea leucorodia)


Entre las migradoras destacaban también las grandes cantidades de aviones zapadores junto a las golondrinas comunes y la casi continua presencia de garzas imperiales en el carrizal.
Al igual que la tarde anterior en Cádiz, disfruté de las cercetas pardillas como buen síntoma de que las actuaciones con tan amenazada especie parecen marchar bien.



Avión zapador (Riparia riparia)

Tejedor amarillo (Euplectes afer)

Garza imperial (Ardea purpurea)


Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris)

Cucharas (Spatula clypeata)

Aguilucho cenizo (Circus pygargus)


Merecen salir aparte los flamencos, que se dejan ver de maravilla cuando están tranquilos y no se les molesta. Recalco esto porque hablamos del paraje donde los catetos pasan con sus coches pitando a las aves y otras cosas más contundentes como lo que hacen con los calamones (sí, los matan).








Terminamos con un grupo de cigüeñas blancas descansando, probablemente de las que posteriormente cruzarían el Estrecho rumbo a África por las fechas, aunque durante el otoño llegan otros contingentes buscando comida fácil sin los peligros de una larga migración.





miércoles, 28 de septiembre de 2022

El Brazo del Este muy tranquilo

 



Para el sábado 10 de septiembre tenía decidido ir por la tarde al paraje natural del Brazo del Este pensando en el repertorio general de aves, pero también en el fumarel aliblanco que estaba siendo citado.
Las aves habituales del lugar estaban presentes, como suele pasar allí, en ingentes cantidades. Pese a ello se echaba en falta más variedad, pues otras veces el repertorio es más más amplio y espectacular pese a que estaba en plena época migratoria.



Garceta común (Egretta garzetta)

Moritos (Plegadis falcinellus)

Martinete (Nycticorax nycticorax)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)




No hubo manera con el fumarel aliblanco de marras por más que estuve pendiente durante largo tiempo de las idas y venidas de los fumareles cariblancos allí donde estaban patrullando incansables la lámina de agua. 
Mi amigo Ismael vio durante la mañana de aquel mismo día un fumarel común y un candidato a ser el aliblanco, pero yo no vi más que cariblancos. Desde luego que esto me brindó muy buenas oportunidades para fotografiarlos al estar tan pendiente de ellos, y me permitió ver dos cercetas pardillas que de otro modo me hubieran podido pasar desapercibidas.



Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Moritos con la Sierra de Grazalema al fondo

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris)

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Avión zapador (Riparia riparia)

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)


Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Espátulas (Platalea leucorodia)

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)


Estaba todo muy tranquilo como digo en el título de la entrada, para bien y para mal. No había movimiento de muchas especies, pero también era cierto que se disfrutaba mucho de la serenidad del ambiente al atardecer, cuando esa bonita luz casi otoñal tintaba de tonos especialmente bonitos a aves como los flamencos o las espátulas.



Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Moritos (Plegadis falcinellus)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Garceta grande (Ardea alba)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Espátulas (Platalea leucorodia)


Está, como no podía ser de otro modo allí, el aliciente añadido de ver el atardecer que tan fotogénico resulta en ese ambiente.
Al día siguiente me esperaba una salida más costera en la que sí encontré una variedad mayor, pero se agradeció este relax.