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jueves, 5 de diciembre de 2024

Primeros de noviembre

 



El pasado mes de noviembre comenzó tranquilo y sin sorpresas. Todas las especies que tuvimos alrededor de casa eran las esperables, aunque no está nada mal poder fotografiar el bonito plumaje del estornino pinto infiltrado entre estorninos negros.


El comedero más feo del mundo

Alcaudón real (Lanius meridionalis)

Cogujada común (Galerida cristata)

Perdiz roja (Alectoris rufa)

Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)

Abubilla (Upupa epops)

Estornino pinto (Sturnus vulgaris)

Mirlo común (Turdus merula)

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala)

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)


Entre los artrópodos tenemos una mantis africana (Sphodromantis viridis) que durante una buena temporada ha escogido los romeros en flor para ocultarse y acechar a sus posibles presas.
Cerca de la leña siempre están los himenópteros bracónidos Iphiaulax impostor, pues son parasitoides que ponen sus huevos en las larvas de escarabajos que viven en la madera.


Sphodromantis viridis

Saltamontes recién mudado

Parasola sp.

Polilla pluma

Iphiaulax impostor


Ir al supermercado o a recoger algo en Correos puede deparar algunas observaciones pajareras por el camino. Las garcillas bueyeras en un sucio solar junto a la oficina de Correos aportan la dosis de sordidez, mientras que las águilas calzadas del contingente invernante se han ido dejando ver mejor conforme les he ido tomando el pulso (cosa que se irá viendo en futuras publicaciones).



Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Mosquitero común (Phylloscopus collybita)


Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)

Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)


Y, para terminar, pocas cosas hay mejores para un domingo que un buen gazpacho manchego casero hecho en la lumbre.





sábado, 28 de septiembre de 2024

Bicheo y pajareo en la Sierra de Crevillent

 



Continuamos un poco más con lo que dio de sí la alicantina Sierra de Crevillent en agosto. Tranquilamente sin salir de casa teníamos a las mariposas Hipparchia encantadísimas con las cáscaras de sandía que les dejábamos y encontramos otros insectos interesantes como las Leucopsis rondando uno de los hoteles de insectos para parasitarlos, las mantis y una novedad para mí que fue Evania appendigaster, la avispa que parasita a las cucarachas para simpatía de cualquiera que lo esté leyendo ahora.



Hipparchia fidia

Leucopsis sp.

Iris oratoria

Anthophora sp.

Evania appendigaster

Tórtola turca (Streptopelia decaocto)


Una tarde descubrimos que podemos acceder al río Chícamo por carriles de tierra, viendo tórtolas europeas y otras especies por el camino, pero el verano es un momento del año que infesta de incívicos domingueros (y su basura) el paraje y es mejor dejarlo para disfrutarlo más adelante.




Calopteryx haemorrhoidalis


Me encantan las collalbas y me alegró mucho ver que en los bancales de almendros crían dos de las tres especies que tenemos en la Península.


Collalba negra (Oenanthe leucura)

Abubilla (Upupa epops)

Esta tórtola turca te juzga con la mirada

Collalba rubia (Oenanthe hispanica), hembra

Collalba rubia (Oenanthe hispanica), macho


En esos mismos cultivos encontramos cardos en flor con una buena cantidad de polinizadores atraídos por la oportunidad de su néctar. No os perdáis el marcado dimorfismo sexual de las abejas del género Meria.



Hembra de Meria sp.

Abejita sin identificar


La casa de Los Muertos, tiene su historia...

Amegilla sp.

Megachile sp.

Macho y hembra de Meria sp.


Volvemos a las aves con uno de los avistamientos estrella, cuando desde la misma casa vimos una pareja local de águilas reales cicleando, algo espectacular en principio, pero además se les unió su hija de este año piando sin parar para reclamar su atención. Es lo que tienen los hijos rebeldes cuando no se quieren emancipar aún.



Pareja de águilas reales

Águila real (Aquila chrysaetos), adulta

Águila real (Aquila chrysaetos), juvenil


Los atardeceres me encantan y los de aquí son fabulosos, no puedo dejar de fotografiarlos y disfrutarlos.









Y, cuando llega la noche, pocas cosas hay mejores que ver una buena serie al aire libre con un proyector y una buena provisión de palomitas.