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domingo, 22 de septiembre de 2024

Los atardeceres en El Hondo

 




Estando por tierras alicantinas había que visitar El Hondo, humedal que me encantó desde que lo conocí el año pasado.
Un nublado día de agosto, preludio de la lluvia que caería al día siguiente, era ideal para ir por la tarde libres del sol y calor propios del verano. Unos martinetes volaban desordenados sobre las especies habituales de la zona que se alimentaban metidas en el agua, incluyendo alguna otra sin fotografiar como el avetorillo, la garza imperial o la garcilla cangrejera.



Martinete (Nycticorax nycticorax)

Flamenco (Phoenicopterus roseus)

Calamón (Porphyrio porphyrio)

Flamenco (Phoenicopterus roseus)

Focha moruna (Fulica cristata)



Un juvenil muy pedigüeño de gaviota picofina no paraba de dar la matraca a sus padres, llamándolos con insistencia, mientras que los fumareles patrullaban más silenciosamente con sus plumajes mudando al sobrio estilo invernal.



Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Gaviota picofina (Croicocephalus genei)

Cigüeñuela (Himantopus himantopus)

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Morito (Plegadis falcinellus)

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)


Con la llegada del ocaso muchas bandas de flamencos, gaviotas y moritos se desplazaban de un lado a otro, sobre todo para ir a sus zonas de descanso, aunque los martinetes más bien se preparaban para su actividad crepuscular.











El atardecer era de lo más fotogénico y no podíamos resistirnos a fotografiarlo también.








Ya casi sin luz llegaron las fochas morunas a nuestro lado mientras volvíamos por las pasarelas de madera, viendo una marcada con uno de esos horrorosos collares. Sé de sobra de la importancia del anillamiento científico, y que las aves acuáticas suponen un problema a la hora de mostrar sus códigos en las patas cuando pasan mucho tiempo nadando, pero la extrema fealdad que supone no deja de ser mi personal opinión.



Focha moruna (Fulica cristata)

Ejemplar marcado


Esta última foto resume perfectamente la sensación de estar allí a última hora disfrutando de lo lindo.






jueves, 25 de julio de 2024

Atardeciendo en El Hondo



 



Toca hoy hablar del otro gran humedal alicantino, que por cierto me encanta desde que lo conocí el año pasado.
En junio también tuvimos tiempo de visitar El Hondo, aunque antes de entrar en faena con las aves acuáticas voy a mostrar primero una carraca de las que allí anidan en los palmerales de la zona. Vimos la carraca gracias que paré el coche realmente para ver un alcaraván, el pajareo tiene siempre este componente de azar.



Carraca (Coracias garrulus)


A la entrada del humedal unas cuantas garcillas cangrejeras se movían con sigilo en busca de presas, viendo luego que la temporada de cría de la amenazada focha moruna ha ido bien con sus pollos ya bien crecidos.


Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)

Focha moruna (Fulica cristata)

Canastera (Glareola pratincola)

Garceta común (Egretta garzetta)

Pollos de focha moruna

Morito (Plegadis falcinellus)



Ver fumareles no me sorprendió, aunque sí me llamó la atención que los charrancitos se vieran muy a menudo. Después de todo aquello está muy cerca de las Salinas de Santa Pola, donde estos pequeños estérnidos se reproducen junto a otros charranes y gaviotas.



Charrancito (Sternula albifrons)

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Charrancito (Sternula albifrons)


La focha moruna no es la única especie en peligro que allí cría, vimos una pareja de cercetas pardillas sobre uno de los nidales que les construyen como parte del plan de reintroducción de la anátida más amenazada del Mediterráneo.




Moritos (Plegadis falcinellus)

Carricero común (Acrocephalus scirpaceus)

Calamón (Porphyrio porphyrio)

Cercetas pardillas (Marmaronetta angustirostris)

Flamenco (Phoenicopterus roseus)


La parte del humedal conocida como Carrizales no es menos interesante que el clásico recorrido desde el centro de visitantes, que es el que he enseñado más arriba.
Desde sus observatorios pudimos ver fugaces avetorillos y bastantes ejemplares de garceta grande, una de ellas con sus galas nupciales luciendo esas delicadas plumas del dorso y tonos verdes en la cara.
De entre las limícolas lo más llamativo para mí fueron los dos archibebes oscuros que se alimentaban junto a agujas colinegras y avocetas.



Orthetrum trinacria

Pollo de porrón común

Garceta grande (Ardea alba)

Somormujos (Podiceps cristatus)

Martinete (Nycticorax nycticorax)

Archibebes oscuros (Tringa erythropus)


Le comenté a Mari Carmen que esperar hasta el atardecer en humedales así merece mucho la pena, pues se tiene la oportunidad de disfrutar del relax que transmiten las siluetas de las aves en los colores de fuego del ocaso.
Esto resulta más placentero aún cuando regresas oyendo los reclamos de alcaravanes y chotacabras cuellirrojos.







No será ésta la única publicación con El Hondo como trasfondo, he dejado un puñado de fotos para otra publicación que tendrá otro enfoque más particular.