sábado, 29 de enero de 2022

Viernes salinero

 




El 7 de enero fue nuestra última jornada navideña por tierras gaditanas y, en la línea de haber estado haciendo cosas diferentes, decidimos ir a conocer algunos sitios nuevos.
Casi siempre que voy a Cádiz acabo yendo a los mismos lugares que ya conozco por aquello de ir a tiro fijo y asegurarme buenas y variadas observaciones. En este último viaje, al pasar varios días allí con campamento base en Chiclana de la Frontera, pudimos permitirnos explorar un poco tal y como hicimos aquel día yendo a conocer distintas salinas de la zona.

Es una realidad que en Cádiz, como en casi toda España, los humedales están muy antropizados y las salinas son uno de los medios acuáticos no naturales que más atraen a las aves. Las salinas de Carboneros, hoy día abandonadas, se han convertido en un agradable recorrido marismeño del gusto de muchos paseantes del lugar. Esto último, unido a que el acceso se puede realizar únicamente a pie, nos hizo dudar sobre si conseguiríamos ver aves en paz, pero resultó algo parecido a lo que conté recientemente de la laguna de Navaseca y muchas aves parecían estar acostumbradas al trasiego de transeúntes.

Pese a que incluso la gente llevaba sus perros muy frecuentemente, como aquel simpático golden retriever que se me acercó para hacerse amigo mío, estuvimos viendo aves durante todo el recorrido. Sobre todo había una gran cantidad de limícolas, con los zarapitos y chorlitos grises destacando, y éramos sobrevolados por águilas pescadoras, charranes patinegros y pagazas piquirrojas. Estas últimas estaban acompañadas a veces por los jovenzuelos de primer invierno que emitían esos soniditos lastimeros que no parecen corresponderse con unas aves tan poderosas (los ejemplares adultos emiten roncos graznidos como de garza real).



Silene colorata

Garceta común (Egretta garzetta)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Melkart, el dios fenicio que vigila tus fracasos ornitológicos

Correlimos común (Calidris alpina)

Garceta grande (Ardea alba)


Charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis)

Chorlito gris (Pluvialis squatarola)


Pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia)

Zarapito trinador (Numenius phaeopus)




Después seguimos una recomendación de Chúss yendo a otras salinas, las de Santa María (algo confuso porque parece haber innumerables sitios con ese nombre allí). Para no repetirme mucho dejo unas fotos de flamencos, que se dejaron ver muy cerca del carril, una pagaza piquirroja posada junto a sus primos los charranes y una gaviota reidora... y el momento asqueroso del día cuando creía que una gaviota patiamarilla había atrapado algún tipo de pez, pero las fotos revelaron que aquello era una rata putrefacta y sin pelo con una tonalidad repulsiva, para diversión de José Carlos ante mis exclamaciones de repugnancia.




Gaviota patiamarilla (Larus michahellis)

Flamenco (Phoenicopterus roseus)

Pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)


Una última salina en la que quisimos dar una vuelta fue la de Los Hermanos, nuevamente con cantidades obscenas de limícolas al igual que en las anteriores salinas y buenos números de espátulas y flamencos. 
Curiosamente hablé allí de que me llamaba la atención no ver aguiluchos laguneros en el viaje y, por arte de magia, empezamos a verlos.



Aguja colinegra (Limosa limosa)

Avocetas (Recurvirostra avosetta)

Archibebe claro (Tringa nebularia)


Aún nos quedaba un buen rato de luz y se nos ocurrió que una buena manera de acabar la tarde sería viendo la llegada de los ibis eremitas a su dormidero del campo de golf. Lo malo es que llegamos cuando aún había gente jugando y nos resultaba tedioso tener que esperar a que terminasen para poder ver algo. Tras tanto pajareo como tuvimos no nos pareció mal volver ya para descansar en vista de que al día siguiente tendríamos el largo viaje de regreso a casa.



Elanio (Elanus caeruleus)


Si no se os dan mal las Matemáticas veréis que solamente he relatado tres días de viaje, pero he omitido en estas crónicas los días con los viajes de ida y vuelta porque los dedicamos a parar en el sevillano paraje del Brazo del Este y eso merece su propia entrada de blog, que será la próxima.
Mientras tanto, ya iba tocando una buena gordosidad como éstas de la cena que nos dimos como último homenaje en la Venta El Florín.
Chúss, todo esto te lo debemos a ti, que aunque no estuvieras con nosotros te agradecemos de corazón que nos prestaras tu casa esquivando así los abusivos precios de los alojamientos por Navidad.






miércoles, 26 de enero de 2022

Jornada gaviotera

 




El 6 de enero estábamos José Carlos Sires y yo empezando la mañana en la playa de Montijo, Chipiona, en busca de un limicoleo de los buenos. No estaba la marea como nos hubiera gustado, pero era lo que había porque con esto lo preferible es estar allí antes de que se llene de paseantes que te espanten todas las aves.

Pese a todo el repertorio estuvo muy bien, todo un festival de soniditos y ruiditos graciosos con estas especies de las fotos y otras sin mostrar como zarapitos trinadores, vuelvepiedras, chorlitejos grandes y patinegros, archibebes comunes y correlimos comunes. 
Me hizo especial gracia encontrar una espátula trasteando por el intermareal también, no es para nada raro pero no había visto ninguna allí hasta ahora. Igualmente curioso fue estar en una playa oyendo lúganos, porque este año con la abundante invernada de estos fringílidos todo es posible.




Archibebe claro (Tringa nebularia)

Correlimos tridáctilos (Calidris alba)

Espátula (Platalea leucorodia)

Aguja colipinta (Limosa lapponica)

Chorlito gris (Pluvialis squatarola)


Más tarde nos esperaba Chúss que, aunque nos prestó su casa sin poder acompañarnos, encontró un hueco para nosotros y celebrar el Día de Reyes juntos (roscón incluido) mientras nos enseñaba la famosa gaviota de Delaware que se estaba viendo en un estanque de Costa Ballena.
No estaba nada mal ver esta especie americana acompañada por gaviotas cabecinegras y alguna que otra gaviota cana.



Gaviota de Delaware (Larus delawarensis)

Gaviota cabecinegra (Ichthyaetus melanocephalus)

Gaviota de Delaware (Larus delawarensis)




Justo por entonces se nos unió Manuel Bárcena, pudiendo conocerlo en persona y comprobar que es de lo más simpático y salao. Seguimos un poco por Costa Ballena y después volvimos a Montijo, repitiendo el estupendo cóctel de aves limícolas y disfrutando de los lances de pesca de águilas pescadoras y pagazas piquirrojas.
Antes de que Manuel se marchara estuvimos en el puerto de Chipiona, en el que encontramos un evidente gavión y otro supuesto ejemplar que queda dudoso al existir gaviotas patiamarillas de talla monstruosa en la región mediterránea.



Tarro blanco (Tadorna tadorna)

Vuelvepiedras (Arenaria interpres)

Gaviota picofina (Chroicocephalus genei)

Pagazas piquirrojas (Hydroprogne caspia)

La gaviota dudosa

Gavión (Larus marinus)



Por si no hubo suficiente gavioteo, quién me lo iba a decir a mí con la guasa que siempre tuve con el tema, terminamos la tarde José Carlos y yo de nuevo en la depuradora de las gaviotas enanas. Dada su proximidad nos pareció la mejor idea, sobre todo siendo una especie novedosa que vete a saber cuándo nos vamos a volver a encontrar.









Gaviotas enanas (Hydrocoloeus minutus)


Tengamos en cuenta que la depuradora tenía otros atractivos, obviando el repulsivo olor, con un buen surtido de anátidas acompañadas por garcillas cangrejeras y la aparición de un vencejo moro entre la abundancia de golondrinas comunes y aviones roqueros.



Cucharas (Spatula clypeata)

Vencejo moro (Apus affinis)

Patos colorados (Netta rufina)

Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)



Un consejo antes de terminar. Acuérdate de este pez sapo cuando creas que has tenido un mal día.