Hay semanas que se dan regular o directamente mal, como últimamente en mis salidas por las tardes con sonados fracasos, mientras que otras son espectaculares y uno acaba viendo de todo. A mediados de mayo se dio este segundo caso, el 11 de mayo me di una vuelta por los Campos de Hernán Perea, que estaban espectaculares vestidos de verde con ese adorno precioso de las peonías en flor.
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| Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli) |
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| Curruca zarcera (Sylvia communis) |
Aquella tarde entre abubillas, currucas, zarceros, mosquiteros y collalbas se vio coronada con la llegada de una hembra adulta de quebrantahuesos portando una pata de ciervo que estuvo lanzando contra las rocas para partirla y poder comerla mejor, se llegaba a oír el chasquido del hueso al golpear la dura caliza. No es habitual ver a estas grandes aves posadas en el suelo (no cuentan aquí esos hides fotográficos de Pirineos) y fue de lo más curioso verla comer hasta que decidió marcharse con viento fresco.
Es Esperanza, el primer ejemplar que ha nacido libre de una de las parejas reproductoras que surgieron a raíz del proyecto de reintroducción de la especie. Si llegara a emparejarse pronto y a reproducirse será todo un hito en el plan.
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
La tarde del día 12, muy ventoso, la dediqué a otros menesteres en sitios resguardados del molesto viento. Mayo es un mes estupendo para disfrutar de la flora de la Sierra de Segura y comencé con un par de especies interesantes que tengo a mano cerca de Santiago de la Espada, incluyendo después en el término de Segura de la Sierra un pie de Orchis papilionacea que resulta curioso por no ser frecuente esta especie en el interior de esta sierra.
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| Orchis purpurea |
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| Cephalanthera damasonium |
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| Orchis papilionacea |
Muy cerca de esta última orquídea tuve el que acabó siendo el hallazgo estrella del día a pesar del variado e interesante repertorio botánico de la tarde. En un herbazal encontré un eslizón ibérico, reptil del que ya tenía constancia en la sierra pero que nunca había conseguido ver por mí mismo, sobra decir que disfruté enormemente de este saurio de minúsculas patas que prefiere avanzar por la hierba serpenteando.
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| Eslizón ibérico (Chalcides bedriagai) |
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| Retrato |
Fui después a tiro fijo a un punto cercano en el que siempre puedo contar con la endémica violeta de Cazorla, planta rupícola que en mayo y junio florece en los roquedos de este conjunto de sierras vecinas y también en Sierra Mágina.
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| Violetas de Cazorla (Viola cazorlensis) |
La idea era seguir bajando hacia Siles para intentar ver unas orquídeas del hombre ahorcado que me comentaron. No habían florecido aún o yo no fui capaz de encontrarlas, sobre todo me temo lo segundo, pero de todos modos tanto en el punto escogido como en la zona de Las Acebeas el abanico visto no estuvo nada mal.
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| Chupaleche (Iphiclides feisthamelii) |
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| Ophrys scolopax |
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| Orchis champagneuxii |
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| Ophrys lutea |
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| Orchis cazorlensis |
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| Cierva (Cervus elaphus) |
El resto de la semana fue más tranquilo, aunque con el premio de ver por fin un macho de colirrojo real después de haber estado todo el tiempo anterior detectando su presencia solamente por el canto. También en el mismo sitio vi dos verderones serranos, aunque muy brevemente y ciertamente mal vistos.
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| Culebra lisa meridional (Coronella girondica) |
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| Abubilla (Upupa epops) |
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| Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) |
El día que bajé hasta Siles llegué por pura casualidad a su pozo de la nieve, construcción que en otros tiempos almacenaba la nieve invernal para poder tener reservas de hielo durante el verano.
Tiene guasa la cosa porque durante un curso, como muchos sabéis, viví en Siles y la verdad es que nunca llegué a conocer este sitio.