lunes, 30 de octubre de 2017

Arañando



El Torreón junto al pueblo de Benamahoma

Esto de "arañar" es una expresión que utilizo mucho para cuando voy viendo cosillas poco a poco. Hay salidas, sobre todo las de fin de semana, en las que me pongo realmente las botas, pero lo normal es que entre semana vaya haciendo justamente esto, "arañar" de aquí y allí hasta que cuando me quiero dar cuenta ya llevo un buen lote de material interesante para contar.

Un claro ejemplo de esto es cuando me asomo a la terraza de mi piso en Prado del Rey para ver si pasa alguna rapaz sobre el pueblo, y el día 12 vi pasar un esmerejón (Falco columbarius) mientras veía los típicos buitres leonados (Gyps fulvus).







Otra ocasión así fue cuando tuve que interrumpir una salida al llover en las zonas altas, pero al pasar al nivel forestal y estar viendo los zorzales charlos (Turdus viscivorus) oí los reconocibles reclamos de los mirlos capiblancos (Turdus torquatus) dentro del matorral de majuelos y endrinos. Se ve que estaban por allí en paso porque no los he vuelto a detectar en ese lugar concreto, pero tuve tiempo de hacerles alguna foto como pude e incluso de grabar sus sonidos tan diferentes a los de su pariente el mirlo común.
Por cierto, estas imágenes de mirlos capiblancos no son nada comparado con lo que se avecinará de aquí a un tiempo por el blog, lo voy avisando ya...










A veces he salido por cotas bajas por el puro placer de pasear por entornos de monte mediterráneo, y así es como una tarde me encontré en una arqueta con la salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus), especie que llevaba ya mucho tiempo sin ver. Mirando las olivardas vi insectos como las abejas (Apis melifera), chinches y dípteros sin identificar, y por supuesto no puede faltar en estas sesiones artrópodas la araña negra de los alcornocales (Macrothele calpeiana).












Con estas curiosas imágenes de la luna despido una publicación breve que precede a una muy especial en la que regreso al lugar donde mejor me siento...






viernes, 27 de octubre de 2017

Cosechando




Hoy hace justo tres semanas (el día 6) que fui a Los Palacios y Villafranca para volver a echar una de esas tardes puramente pajareras por el paraje del Brazo del Este, y lo pillé justamente mientras cosechaban el arroz.

Esto se traduce en tránsito casi constante de coches y maquinaria agrícola, con los ruidos y molestias que conlleva no estar tranquilamente a solas, pero también tiene algunas ventajas como cuando las máquinas son seguidas por las aves que aprovechan este momento para ponerse las botas. Es el caso de especies tan llamativas como las espátulas (Platalea leucorodia), las abundantísimas cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) que ahora están por todos lados, las oportunistas garzas reales (Ardea cinerea) y las preciosas cigüeñas negras (Ciconia nigra).












Otros más pequeños no pierden tampoco oportunidad, aunque no depredando invertebrados como en el caso de las zancudas, sino aprovechando el grano caído. Así vemos algunos tejedores amarillos (Euplectes afer) junto a esas agrupaciones tan enormes de gorriones morunos (Passer hispaniolensis) que hace dos años se merecieron una publicación propia (ver aquí).













En cuanto a las especies que frecuentan este humedal, había que buscar en los pocos rincones donde había algo de sosiego para ver entre los azulones (Anas platyrhynchos) algunas cercetas comunes (Anas crecca), los movimientos prudentes de los calamones (Porphyrio porphyrio), el descanso del águila pescadora (Pandion halieatus), las patrullas del aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) o las garcillas cangrejeras (Ardeola ralloides) al atardecer antes de mi marcha.













He estado de nuevo por allí recientemente y los agricultores estaban por entonces quemando rastrojos, un momento realmente incómodo cuando se generalice con sus intensas humaredas, por lo que de momento hago un paréntesis hasta que vuelva en una semana más o menos. Pero de todos modos sigo publicando con atraso cronológico y tardaréis en verlo...