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martes, 19 de noviembre de 2024

Terminando octubre con las águilas reales

 




Mencioné en la entrada anterior que íbamos a ver mucho por el blog a las orugas de la mariposa macaón (Papilio machaon), bien asentadas en nuestros hinojos y ahora mismo en fase de crisálida, pero eso ya lo veremos a su debido momento.



Comiendo hinojo sin parar

Retrato

Oruga de Papilio machaon



El surtido de aves habitual no reserva sorpresas, aunque bien bonitas que son las especies cotidianas que viven entre bancales de cultivo, pinares y roquedos.



Verdecillo (Serinus serinus)

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Petirrojo (Erithacus rubecula)


Sin embargo, a veces toca premio como cuando una tarde apareció nuevamente la pareja local de águilas reales, volando a baja altura para mi gran satisfacción porque lo normal es ver a esta especie volando a mucha distancia.
Fue una suerte que se acercaran a la casa para ciclear y empezar a tomar altura en las corrientes térmicas hasta perderse en la lejanía.



Águila real (Aquila chrysaetos), hembra

La pareja

Águila real (Aquila chrysaetos), macho


Las orugas de macaón no han sido los únicos bichitos vistos a finales de octubre. También se dejaron ver, por ejemplo, la avispa alfarera que salvé de morir ahogada o los numerosos bracónidos (última foto) que merodean la leña para parasitar coleópteros.
Hay que resaltar también la activa migración de mariposas del género Vanessa, que llama menos la atención que los viajes de las aves pese a ser una asombrosa singladura intergeneracional. 



Avispa alfarera (Eumenes sp.)

Vanesa de los cardos (Vanessa cardui)

Saltamontes narigudo (Truxalis nasuta)

Almirante rojo (Vanessa atalanta)

Iphiaulax impostor


Por la noche llega el turno de otras especies, sumándose a las frecuentes salamanquesas los errantes machos de una especie que no me queda clara entre Ummidia o Amblyocarenum, pues me las llegan a identificar en ambos géneros y no encuentro consenso.


Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus)

Macho errante buscando novia

Pretendiendo que no la veo

Mosca de la humedad


Las noches de finales de octubre, al igual que las de noviembre, son mejores junto a un buen fuego de leña.





lunes, 26 de junio de 2023

Surtido de aves y bicherío

 




Retomo las salidas de mayo por la Sierra Morena de Jaén redisfrutando de mis viejas salidas de siempre.
Despeñaperros siempre ha destacado en este contexto porque es, junto a la manchega Sierra Madrona, el sector más agreste y salvaje de la cordillera. Fui una tarde con la intención de ver la mariposa del madroño exhibiendo sus comportamientos territoriales de hill-topping, sin saber que en la vereda de acceso al cerro escogido me encontraría un insecto de curiosísimo aspecto que anteriormente sólo había visto dos veces.



Phyllomorpha laciniata

Cabra montés (Capra pyrenaica)


Menos mal que la espinosa chinche llegó como protagonista artrópoda porque la mariposa del madroño no quiso cumplir como objetivo, encontrándome en su lugar con otras especies de mariposas diurnas de cierta talla volando y luchando en la rocosa cima del cerro. Aclaro, al igual en otras ocasiones similares, que el llamado hill-topping es el comportamiento territorial de muchos machos de insectos, como las mariposas, que procuran así llamar la atención de las hembras.




Almirante rojo (Vanessa atalanta)

Chupaleche (Iphiclides feisthamelii)

Vanesa de los cardos (Vanessa cardui)



En otra ocasión, con más tiempo, hice un recorrido más largo desde la Sierra de Andújar. Me adentré por despiste en el carril que termina llevando a la aldea minera de El Centenillo, pero decidí continuar por ser también un recuerdo gratificante de mis primeras salidas fotográficas y no me arrepentí en absoluto, pues lo encontrado aportó por igual calidad y variedad de observaciones.
Estuvo realmente bien el repertorio de especies de espacios abiertos, en el que pude incluir con todo el gusto el vuelo cercano de dos rapaces tan emblemáticas del monte mediterráneo como lo son el águila imperial y el buitre negro.



Tórtola común (Streptopelia turtur)

Conejo (Oryctolagus cuniculus)

Ciervo (Cervus elaphus)

Alcaudón común (Lanius senator)

Abubilla (Upupa epops)

Mochuelo (Athene noctua)

Águila imperial (Aquila adalberti)

Buitre negro (Aegypius monachus)


Ese abanico compuesto sobre todo por aves lo pude completar con los artrópodos al parar junto a un rodal de flores (creo que son ruda) cuando vi que alguna mariposa volaba en torno.
Una mirada más cercana y atenta reveló la numerosa presencia de insectos y arañas que, como suele pasar en lugares con mucha floración, se dividían en polinizadores y depredadores.


Araña lince (Oxyopes sp.)

Trichodes leucopsideus

Lachnaia sp.

Posible Rivetina baetica

Pandora (Argynnis pandora)

Scolia sp.


El recorrido tan completo me había encantado, pero aún me quedaba una sorpresa más justo antes de finalizarlo saliendo a la autovía desde La Carolina.
En los campos ondulados que hay en las afueras de esta población vi un ave posada en un cable que debía parar a comprobar qué era, muy buena decisión porque resultó ser una inesperada carraca que redondeó la tarde.



Carraca (Coracias garrulus)


Mi establecida tradición de terminar las publicaciones con algo diferente va a mostrar hoy a estos gatos que, tan llevados por la pasión, se quedaron en medio de una carretera con el riesgo que conlleva.






sábado, 8 de abril de 2023

De Espera a Bornos

 




Tras la cansada excursión senderista del día anterior, decidí que la próxima salida sería más calmada y enfocada a la mera observación de aves dando tranquilos paseos por entornos abiertos y sencillos.
Por el camino, primero, me paré un momento a ver unos moritos que estaban posados sobre un pino seco junto al río Guadalete.



Asamblea de moritos

Morito (Plegadis falcinellus)


El primer destino, tras esa parada improvisada, fue la Laguna Salada de Zorrilla, la única actualmente con agua de todo el complejo endorreico de Espera. Allí estaban los flamencos fieles a su cita junto a algunas anátidas (azulones y cucharas) y los aguiluchos laguneros piando muy encelados.




Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)


Todo muy bonito hasta que me picó en la frente una abeja al acercarme sin querer a una colmena natural que se formó en los agujeros del observatorio de aves.
Esto no me quitó las ganas de ver bichos, precisamente en un rodal de gamones y Fedia cornucopiae había bastantes insectos atraídos por sus flores y eché un buen rato con ellos, algo que siempre echo de menos durante el invierno (y que pronto cambiaría).



Vanesa de los cardos (Vanessa cardui)

No la conozco, así que la llamaré abeja pelirroja

Sírfido

Hemíptero


En la cola del embalse de Bornos tuve mi rato de pajareo también, destacando el brillante colorido nupcial de los moritos adultos, que a la luz directa del sol muestran reflejos metálicos que nada tienen que ver con la oscura apariencia que tienen en otras circunstancias.
 


Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)

Morito (Plegadis falcinellus)

Lavandera blanca (Motacilla alba)

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)


Esperar al atardecer junto a un cortado de arenisca lleno de la rosada floración de las jaras blancas tuvo premio, pues el águila perdicera se dignó a aparecer, y además con una observación mejor que los horribles avistamientos lejanos a los que nos acostumbran.
Poco después los zorzales comunes se iban a sus dormideros y llegaba el turno de los murciélagos indicando que tocaba ir recogiendo.



Águila perdicera (Aquila fasciata)

Jara blanca (Cistus albidus)

Murciélago de especie sin identificar


Un poco de esta variedad se agradece, y más cuando la tienes tan cerca de la sierra.