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sábado, 14 de enero de 2023

Bajo la lluvia

 




Si Cantabria es tan verde es porque llueve mucho, en una explicación muy simplona del clima atlántico.
Con esta obviedad empiezo una publicación en la que toca eso, lluvia, porque pasar unos días de diciembre por aquellas tierras tuvo ese esperable "riesgo" de terminar pasados por agua.

Justamente nos tuvo que caer una buena la mañana que teníamos reservada una salida en barco con Aves Cantábricas por el estuario del Asón. No nos quisimos echar atrás porque era una muy buena oportunidad para ver las especies más señeras del humedal, como las serretas medianas o un colimbo grande que aún mantenía algo del dibujo de su plumaje estival, aunque con una horrenda falta de luz combinada con el remojón que nos dimos.



Colimbo chico (Gavia stellata)

Serreta mediana (Mergus serrator)

Barnaclas carinegras (Branta bernicla)


Colimbo grande (Gavia immer)

Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis)

Colimbo grande (Gavia immer)


Tampoco faltaron a la cita los negrones comunes... ojalá hubieran llegado antes esos negrones especulados que se han estado viendo desde que nosotros nos fuimos.
Al regresar al puerto nos esperaba nuevamente el alca de la entrada de blog anterior, ese ejemplar que parecía llevar algo enganchado en su costado izquierdo como tantas aves marinas que se enredan con la porquería que se tira al mar.



Espátula (Platalea leucorodia)

Negrón común (Melanitta nigra)

Barnaclas carinegras (Branta bernicla)


Barnaclas carinegras (Branta bernicla)

Colimbo grande (Gavia immer)

Alca (Alca torda)


Si algo podíamos sacar de provecho a la lluvia era una buena salida de anfibios. Acompañando a Alberto Benito (y a un enorme y baboso mastín) vimos tres ejemplares de la bonita subespecie fastuosa, yendo gradualmente de más amarilla a más negra en el orden en el que he colgado las fotos, junto a algunos sapos comunes y la novedad de los endémicos caracoles de Quimper, cuya distribución se restringe a la Cornisa Cantábrica y la Bretaña francesa.



Salamandra (Salamandra salamandra fastuosa)

Caracol de Quimper (Elona quimperiana)

Salamandra (Salamandra salamandra fastuosa)

Caracol de Quimper (Elona quimperiana)

Salamandra (Salamandra salamandra fastuosa)

Caracol de Quimper (Elona quimperiana)

Salamandra (Salamandra salamandra fastuosa)

Caracol de Quimper (Elona quimperiana)

Sapo común (Bufo spinosus)


Si te parecen melancólicos los días de lluvia puedes seguir el consejo de esta pintada... o mejor no, que es algo que parecen tomarse de manera muy literal ciertos ganaderos.







sábado, 7 de enero de 2023

El deseado regreso a Cantabria

 




Quien me conoce sabe que he pasado muchos años de mi vida yendo en verano a pasar las vacaciones a Cantabria, habiendo sido incluso escenario de mis primeros intentos con la fotografía de aves y otros animales.
Pero no es lo mismo el verano que el otoño-invierno allí, cambia mucho el panorama durante la invernada y eso es algo digno de ver alguna que otra vez, sobre todo si no se está acostumbrado a ver algunas especies que allí son más regulares.
Por ello fui en diciembre junto a José Carlos y Esperanza a pasar unos días en las Marismas de Santoña, aunque había también firmes planes de visitar la Bahía de Santander, lugar que siempre me trae recuerdos de mis veraneos.

Estar a primera hora en la playa de Laredo equivale a ver barnaclas carinegras y colimbos chicos. Las primeras han arrojado en el censo del pasado mes la cifra de 873 individuos, número que aunque sea el máximo registrado aún puede aumentar hasta febrero. Los colimbos chicos, por su parte, han sido registrados con 12 ejemplares. Estos datos los he tomado de Alberto Benito y su censo del parque natural con el grupo local de SEO.




Barnacla carinegra (Branta bernicla)

Colimbo chico (Gavia stellata)

Barnacla carinegra (Branta bernicla)

Zarapito trinador (Numenius phaeopus)

Comparación de tamaños

Barnaclas carinegras (Branta bernicla)


Barnaclas carinegras (Branta bernicla)


El parque de Las Llamas en Santander es el clásico ejemplo de parque urbano que hace que las anátidas silvestres se comporten de manera muy mansa por la compañía de los patos domésticos y la confianza que otorga acostumbrarse a la presencia de paseantes.
En ese contexto encontramos uno de los muchos falaropos picogruesos que han aparecido por muchos lugares del país tras las borrascas otoñales. Como no podía ser de otro modo, lo vimos ridículamente cerca con sus movimientos propios de un patito de goma en una bañera.



Cuchara (Spatula clypeata)

Silbón (Mareca penelope)

Porrón moñudo (Aythya fuligula)

Falaropo picogrueso (Phalaropus fulicarius)

Mito (Aegithalos caudatus)



Estando en Santander había que aprovechar para ir a Cabo Menor, donde un buen grupete de 15 correlimos oscuros compartía rocoso hábitat con su habitual compañía de vuelvepiedras. Ya de por sí el sitio merecía ser visitado por su precioso paisaje.




Correlimos oscuros (Calidris maritima)

Vuelvepiedras (Arenaria interpres)

Correlimos oscuro (Calidris maritima)




En las Marismas Blancas de Astillero había unas cuantas gaviotas enanas, traídas al igual que el falaropo picogrueso por los temporales a muchos humedales costeros y de interior. Allí las estuvimos disfrutando con sus vuelos como de fumarel antes de dar un último paseo por las praderías de Elechas viendo una lavandera blanca de la subespecie británica y oyendo reclamos de escribano cerillo.




Gaviota enana (Hydrocoeleus minutus), adulta

Gaviota enana (Hydrocoeleus minutus), joven

Lavandera blanca enlutada (Motacilla alba yarrellii)




El toque gastronómico sé que os encanta, por lo que hay que enseñar las especialidades segovianas del viaje de ida con su cochinillo asado y ese gran postre que es el ponche segoviano.







Tampoco he de olvidar mi cada vez mayor costumbre de retratar las pintadas callejeras que reflejan tan bien la estupidez de nuestra sociedad, elegiendo para esta ocasión un observatorio de aves en el que alguien no se resistió a mostrarnos sus grandes conocimientos conspiranoicos.