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viernes, 10 de noviembre de 2023

De quebrantahuesos por las Prebéticas

 




Este verano fue un puro disfrute ver los quebrantahuesos en sus valles de los Pirineos, unos momentos inolvidables sin duda, pero para mí pocas cosas tienen un halo más especial que la observación de estas increíbles aves en las sierras Prebéticas.

En sus rocosos dominios pude ver el 29 de septiembre un par de ejemplares juveniles, uno ya tomando una curiosa muda, junto a una ingente cantidad de buitres leonados y una joven águila imperial con la que no contaba para nada. 




Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Águila imperial (Aquila adalberti)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)



La fauna más pequeña tuvo también relevancia con una gran araña lobo que parecía estar comiendo lo que creo que es una ooteca de mantis y un díptero a rayas de lo más curioso.


Lycosa hispanica

Majuelo

Mosca de curioso diseño


Las vastísimas altiplanicies de la sierra son un escenario estupendo para intentar ver quebrantahuesos, como el magnífico ejemplar adulto que vi desde muy cerca del carril. A un alcotán no pareció hacerle mucha gracia el enorme pajarraco y lo estuvo acosando sin cesar.
Un clásico de mis salidas por la sierra es la culebra lisa meridional en medio de algún carril, peligrosa costumbre que les conlleva algún que otro atropello, aunque las que se encuentran conmigo tienen la suerte de ser vistas y salvadas.




Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Culebra lisa meridional (Coronella girondica)

Quebrantahuesos hostigado por un alcotán

Retrato de la culebra lisa

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)



Cayó la moche y, pese a no haber llovido nada, algunos sapos salieron a darse un paseo nocturno junto a otros bichejos como el escorpión.



Sapo corredor (Epidalea calamita)

Sapo común (Bufo spinosus)

Muda de culebra de escalera

Un coleóptero casi dorado

Escorpión (Buthus occitanus)




Estas sierras tan generosas siempre deparan fabulosas salidas y al día siguiente tocaría más, porque además iba a estar bien acompañado en busca de orquídeas otoñales y más cosillas.






sábado, 29 de agosto de 2020

Con pinceladas astronómicas






Con este milano negro sobrevolando el casco urbano de La Puerta de Segura el 16 de julio empiezo el repaso a una de las dos entregas de ese mes que aún me quedan. Hay que darle salida también a esta foto de una rapaz que no es muy frecuente de ver por estas sierras, aunque al dato añadido de su presencia en los sotos del río Guadalimar hay que sumar el reciente descubrimiento de su reproducción en el embalse del Tranco.

Tras la breve presentación del milano pasamos ya a una salida propiamente dicha de la tarde del 22 de julio por la Sierra de Segura, confirmándose que este verano está siendo relativamente fácil tener observaciones decentes de verderones serranos (con lo difíciles y ariscos que son normalmente). Y sin faltar el clásico avistamiento de quebrantahuesos, por supuesto.




Milano negro (Milvus migrans)

Verderón serrano (Carduelis citrinella)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Halcón peregrino (Falco peregrinus)


En ese momento había varias personas esperando la caída de la noche para ver el famoso cometa que por entonces se estaba dejando ver, resultándome tentador quedarme yo también para verlo. Lamentablemente unas inoportunas nubes impidieron poder verlo, aunque no desaproveché la espera nocturna para atreverme a fotografiar horrorosamente los planetas Júpiter y Saturno. No se le puede pedir más a una cámara de fotos, pero se llegan a distinguir las franjas de Júpiter e incluso intuir los anillos de Saturno en esa foto que perfectamente podía ser una patata o algo similar puesto en la lente.
Todo ello en compañía de los chotacabras grises volando bastante cerca al comenzar su actividad a esas horas.





Júpiter

Saturno


Al día siguiente, 23 de julio, pasé un buen rato por la mañana con una enorme concentración de buitres leonados en torno a una carroñada. No apareció ningún invitado sorpresa entre ellos, pero sí que me llamó la atención un ejemplar con anilla y marcas alares de color azul perteneciente a un proyecto de Murcia.
Por la tarde me di mi típico paseo por los Campos de Hernán Perea entre collalbas rubias, lagartos ocelados y alcaudones. Mi amigo el mochuelo seguía en el mismo sitio donde lo descubrí dos semanas atrás y la pequeña sorpresa de la tarde llegó en forma de alcotán cazando al atardecer.



Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Abejaruco (Merops apiaster)


Mochuelo (Athene noctua)

Collalba rubia (Oenanthe hispanica)

Gorrión chillón (Petronia petronia)

Lagarto ocelado (Timon lepidus)

Alcotán (Falco subbuteo)

Zorzal charlo (Turdus viscivorus)

Alcaudón común (Lanius senator)

Ciervos (Cervus elaphus)


El día 24 de julio fue poco bichero, más bien me centré en el senderismo probando a alcanzar la cima del Almorchón (1914 metros) desde las afueras de Santiago de la Espada. El recorrido fue sin duda mucho más corto que la ruta oficial que seguí en febrero desde las proximidades de la aldea de Los Teatinos, pero el tramo final por las pedreras sí que fue algo complicado. 
Hubiera podido darse la casualidad de ver algún quebrantahuesos desde su cumbre, ya que a veces los he visto sobrevolarla desde lejos, cosa que al final se quedó en ver solamente buitres, águilas calzadas y ratoneros. De todos modos ya tuve mi avistamiento prescrito de quebrantahuesos en la salida del día 26 junto a un nuevo episodio de vencejos comunes y reales masivamente atraídos por las hormigas aladas.


Collalba gris (Oenanthe oenanthe), juvenil

Vanesa de los cardos (Vanessa cardui)

Gamos con La Matea de fondo

Gamos (Dama dama)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Vencejo real (Tachymarptis melba)

Vencejerío

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Halcón peregrino junto a buitre leonado

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus)


Al regresar a casa atardeciendo vi algunos chotacabras volando sobre el pinar, tal y como muestro en la foto que tenemos aquí encima, así que me animé a buscarlos al llegar la noche. La verdad es que se me dio fatal, viendo solamente tres ejemplares que, para colmo, salieron huyendo sin poder disfrutarlos en absoluto.
Por suerte no volví con las manos vacías viendo algunos pequeños habitantes de la noche, gustándome en especial encontrar en Pontones una hembra adulta de la mantis Empusa pennata después de tres años sin ver ninguna (adulta quiero decir, porque ninfas sí que he visto durante ese tiempo).


Escorpión (Buthus occitanus)

Mantis palo (Empusa pennata)

Sapo común (Bufo spinosus)

Mantis palo (Empusa pennata)


Para acabar no se me ocurre nada mejor que enseñar orgullosamente la cima del Almorchón, que hoy precisamente he observado a lo lejos con una pareja adulta de quebrantahuesos volando muy cerca de su cumbre... ¡Ya podían haberlo hecho aquel día!