sábado, 29 de agosto de 2020

Con pinceladas astronómicas






Con este milano negro sobrevolando el casco urbano de La Puerta de Segura el 16 de julio empiezo el repaso a una de las dos entregas de ese mes que aún me quedan. Hay que darle salida también a esta foto de una rapaz que no es muy frecuente de ver por estas sierras, aunque al dato añadido de su presencia en los sotos del río Guadalimar hay que sumar el reciente descubrimiento de su reproducción en el embalse del Tranco.

Tras la breve presentación del milano pasamos ya a una salida propiamente dicha de la tarde del 22 de julio por la Sierra de Segura, confirmándose que este verano está siendo relativamente fácil tener observaciones decentes de verderones serranos (con lo difíciles y ariscos que son normalmente). Y sin faltar el clásico avistamiento de quebrantahuesos, por supuesto.




Milano negro (Milvus migrans)

Verderón serrano (Carduelis citrinella)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Halcón peregrino (Falco peregrinus)


En ese momento había varias personas esperando la caída de la noche para ver el famoso cometa que por entonces se estaba dejando ver, resultándome tentador quedarme yo también para verlo. Lamentablemente unas inoportunas nubes impidieron poder verlo, aunque no desaproveché la espera nocturna para atreverme a fotografiar horrorosamente los planetas Júpiter y Saturno. No se le puede pedir más a una cámara de fotos, pero se llegan a distinguir las franjas de Júpiter e incluso intuir los anillos de Saturno en esa foto que perfectamente podía ser una patata o algo similar puesto en la lente.
Todo ello en compañía de los chotacabras grises volando bastante cerca al comenzar su actividad a esas horas.





Júpiter

Saturno


Al día siguiente, 23 de julio, pasé un buen rato por la mañana con una enorme concentración de buitres leonados en torno a una carroñada. No apareció ningún invitado sorpresa entre ellos, pero sí que me llamó la atención un ejemplar con anilla y marcas alares de color azul perteneciente a un proyecto de Murcia.
Por la tarde me di mi típico paseo por los Campos de Hernán Perea entre collalbas rubias, lagartos ocelados y alcaudones. Mi amigo el mochuelo seguía en el mismo sitio donde lo descubrí dos semanas atrás y la pequeña sorpresa de la tarde llegó en forma de alcotán cazando al atardecer.



Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Abejaruco (Merops apiaster)


Mochuelo (Athene noctua)

Collalba rubia (Oenanthe hispanica)

Gorrión chillón (Petronia petronia)

Lagarto ocelado (Timon lepidus)

Alcotán (Falco subbuteo)

Zorzal charlo (Turdus viscivorus)

Alcaudón común (Lanius senator)

Ciervos (Cervus elaphus)


El día 24 de julio fue poco bichero, más bien me centré en el senderismo probando a alcanzar la cima del Almorchón (1914 metros) desde las afueras de Santiago de la Espada. El recorrido fue sin duda mucho más corto que la ruta oficial que seguí en febrero desde las proximidades de la aldea de Los Teatinos, pero el tramo final por las pedreras sí que fue algo complicado. 
Hubiera podido darse la casualidad de ver algún quebrantahuesos desde su cumbre, ya que a veces los he visto sobrevolarla desde lejos, cosa que al final se quedó en ver solamente buitres, águilas calzadas y ratoneros. De todos modos ya tuve mi avistamiento prescrito de quebrantahuesos en la salida del día 26 junto a un nuevo episodio de vencejos comunes y reales masivamente atraídos por las hormigas aladas.


Collalba gris (Oenanthe oenanthe), juvenil

Vanesa de los cardos (Vanessa cardui)

Gamos con La Matea de fondo

Gamos (Dama dama)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Vencejo real (Tachymarptis melba)

Vencejerío

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Halcón peregrino junto a buitre leonado

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus)


Al regresar a casa atardeciendo vi algunos chotacabras volando sobre el pinar, tal y como muestro en la foto que tenemos aquí encima, así que me animé a buscarlos al llegar la noche. La verdad es que se me dio fatal, viendo solamente tres ejemplares que, para colmo, salieron huyendo sin poder disfrutarlos en absoluto.
Por suerte no volví con las manos vacías viendo algunos pequeños habitantes de la noche, gustándome en especial encontrar en Pontones una hembra adulta de la mantis Empusa pennata después de tres años sin ver ninguna (adulta quiero decir, porque ninfas sí que he visto durante ese tiempo).


Escorpión (Buthus occitanus)

Mantis palo (Empusa pennata)

Sapo común (Bufo spinosus)

Mantis palo (Empusa pennata)


Para acabar no se me ocurre nada mejor que enseñar orgullosamente la cima del Almorchón, que hoy precisamente he observado a lo lejos con una pareja adulta de quebrantahuesos volando muy cerca de su cumbre... ¡Ya podían haberlo hecho aquel día!







miércoles, 26 de agosto de 2020

Un día por Sierra Nevada






Seguimos en las Sierras Béticas pero con un notable cambio yendo a su mayor macizo, que no sólo lo es de Andalucía con sus cumbres que son las más altas de toda la Península Ibérica: la mítica Sierra Nevada con sus vastos paisajes de alta montaña que contienen valiosos endemismos.

No cabe duda del gran atractivo que tiene durante el invierno con su manto blanco de nieve, tal y como mostré en mi visita de diciembre, pero es en verano cuando se puede ir de bicherío con unas temperaturas agradables y presencia de las especies que vamos a ir viendo.

El 17 de julio quedé con los tocayos Jesús Jiménez y Jesús Arca, que sobre todo tenían intención de encontrar la víbora hocicuda en un lugar donde está citada. La búsqueda del arisco vipérido no dio fruto, pero allí había muchas más cosas que ver entre los numerosos bisbitas campestres y collalbas grises bajo la gran silueta característica del Veleta.



Collalba gris (Oenanthe oenanthe), juvenil

Veleta

Cabra montés (Capra pyrenaica)



La situación geográfica de esta sierra, tan accesible y cercana a la ciudad de Granada, propició que en el pasado fuese expoliada y esquilmada sistemáticamente por gentes venidas de todo el continente, acelerando la extinción de especies como el legendario quebrantahuesos (aunque hoy día no es raro ver ejemplares jóvenes divagantes del proyecto de reintroducción).

No obstante, todavía podemos disfrutar de sus endemismos vegetales, sobre todo los asociados a los prados húmedos en torno a los arroyos formados por el deshielo estival, los aquí llamados borreguiles.
Mi favorita es la estrella de las nieves, que de hecho es muy simbólica del Parque Nacional, con sus adaptaciones a la dura y contrastada climatología de estas montañas que incluye fuertes vientos, heladas y la intensa insolación veraniega.
En las acusadas pendientes del arroyo de San Juan, escuchando el canto de un esquivo roquero rojo, volaban por fin algunas mariposas apolo de la subespecie nevadense con sus ocelos naranjas sustituyendo al habitual rojo de la especie. Vimos el también endémico ortóptero Baetica ustulata, insecto áptero bien adaptado a vivir entre las lascas de pizarra de alta montaña.

No fotografié otras especies de plantas, pero para quien tenga curiosidad puede verlas en otra salida que hice hace tres años pinchando aquí.


Siempreviva de Sierra Nevada (Sempervivum minutum)

Apolo (Parnassius apollo nevadensis)

Estrella de las nieves (Plantago nivalis)


Baetica ustulata, macho

Baetica ustulata, hembra


A mediodía fuimos al cercano pueblo de Pinos Genil para comer en el que ya se ha convertido en uno de mis bares de referencia con su sensacional comida casera. No cesó por ello el pajareo, al llegar al pueblo reconocí la silueta de la siempre impresionante águila real y en el río Genil nos esperaba el mirlo acuático tan confiado como es allí habitual.


Águila real (Aquila chrysaetos)


Mirlo acuático (Cinclus cinclus)


La tarde la pasamos visitando varios puntos de cría de anfibios, sobre todo charcas creadas a tal efecto por la Asociación Herpetológica Granadina. Comprobamos la reproducción del sapo partero bético rodeados de numerosas especies de odonatos y con la compañía de un joven lagarto bético que acabó por echarse la siesta ante nuestras narices.
El lagarto es una "especie nueva" para mí, con esas comillas porque a mí esto de sacar tantas especies nuevas a partir de las ya existentes no me convence mucho. El caso es que los adultos con sus tonos pálidos y grisáceos resultan curiosos y fue una pena no poder fotografiar un gran ejemplar adulto que no tardó en escabullirse bajo la enorme roca que le servía tanto como superficie para asolearse como refugio.


Alcazaba y Mulhacén

Pyrrhosoma nymphula

Libellula depressa

Orthetrum brunneum

Lagarto bético (Timon nevadensis)

Rana común (Pelophylax perezi)


Hacía tiempo que no veía mariposas apolo y me apetecía mucho esta salida por Sierra Nevada, por no hablar del atracón de comer en Pinos Genil. Ya volveré en otra ocasión con seguridad.