lunes, 17 de agosto de 2020

Orquídeas estivales en el Guadalquivir



Spiranthes aestivalis


Este año será la primera vez en toda mi trayectoria que pueda repetir centro para el próximo curso escolar en el ya cercano mes de septiembre, por lo que he seguido viviendo durante el verano en Santiago de la Espada para continuar mis correrías por la Sierra de Segura.

Hay quien piensa que ya tengo muy fichada esta sierra, y con razón, pero en una serranía tan extensa y fabulosa siempre hay sorpresas esperando. Algunas sé que eran cuestión de tiempo, como lo que voy a contar hoy, mientras que otras se mantienen esperando en las sombras para mayor asombro.

Mi amigo Carlos Herrera y yo nos solemos enviar las observaciones más interesantes que tenemos por la sierra y, un buen día, me comentó que vio por primera vez la orquídea Spiranthes aestivalis. Yo sí la había visto antes en Despeñaperros y en la Sierra de Grazalema, pero no dejaba de tener la ilusión de verla por Segura y le dije que ya tardábamos en quedar para ir en su busca.
El 9 de julio quedamos bien temprano en el entorno del embalse del Tranco para aprovechar la mañana viendo otras cosas antes de ir por las orquídeas. Me llamó la atención ver milanos negros criando en los pinares que hay en las orillas del embalse, cosa que desconocía, mientras intentamos en vano encontrar una garza imperial que él vio unos días atrás.



Gamos (Dama dama)

Joven sapo común (Bufo spinosus)

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)

Cigarra, la banda sonora del verano

Milano negro (Milvus migrans)

Garzas reales (Ardea cinerea)

Milano negro (Milvus migrans)

Tortuga de Florida y gansos del Nilo... las exóticas invasoras llegan a todas partes


Después nos preparamos para un recorrido por el cauce del aún joven Guadalquivir en busca de las orquídeas estivales. Cuando mi tocayo las descubrió no estaban todavía muy abiertas, pero aquel día las encontramos con mejor aspecto durante este refrescante trayecto fluvial en el que también vimos un fugaz mirlo acuático y el delicado vuelo de muchas especies distintas de libélulas y caballitos del diablo.



Cópula de Calopteryx xanthostoma

Calopteryx xanthostoma, macho

Spiranthes aestivalis

Calopteryx xanthostoma y Calopteryx haemorrhoidalis

Calopteryx xanthostoma, hembra

Spiranthes aestivalis

Onychogomphus forcipatus

Platycnemis latipes

Spiranthes aestivalis con exuvias de odonatos



Tras el fresco recorrido vadeando y recorriendo el lecho del río tocó movernos por entornos más secos, aunque sin separarnos del archifamoso río cuando intentamos sin éxito encontrar alguna culebra de collar.
Tras esta agradable mañana de bicheo llegó el caluroso mediodía y decidimos tomar algo fresquito en un bar de Coto Ríos, no pudiendo finalmente resistir la tentación de tomar también alguna suculenta gordosidad que este caso se tradujo en choto al ajillo y carne de monte.




Vencejo real (Tachymarptis melba)

Mantis religiosa


Lagarto ocelado (Timon lepidus)

Arácnido sin determinar



El mes de julio ha estado de lo más interesante como muestra lo visto en esta publicación, pero ya tuvo un inicio de lo más prometedor unos días antes.
Nos vamos más atrás aún en el tiempo cuando mi mejor amigo de toda la vida tuvo que venir a estas sierras por motivos de trabajo, concretamente a Beas de Segura, por lo que yo ni lo dudé a la hora de acompañarle. Una vez terminadas sus gestiones nos fuimos a pegarnos una  buena comilona en Hornos de Segura y nos dimos una vuelta por la sierra por si pudiéramos ver un quebrantahuesos.

Al no poder acceder con su vehículo (la furgoneta que lleva al trabajo) nos quedamos sin poder llegar a los puntos con mejores opciones de ver al enorme necrófago, pero dimos con otro igualmente grande cuando vimos por casualidad un buitre negro en medio de varios buitres leonados que rondaban una oveja muerta.


Buitre negro junto a uno de los buitres leonados

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre negro (Aegypius monachus)



Julio ha sido más tranquilo que ese mes de junio que tuve tan intensivo y lleno de sorpresas, pero no escasearán los grandes momentos conforme vaya publicando todo lo visto por entonces.


Hornos de Segura





2 comentarios:

  1. Vamos a ver Carlos. El choto al ajillo y la carne de monte no engordan, es dieta mediterránea. Jajaja.
    La foto de Hornos, una vista inédita.
    Saludos desde Sierra Morena.

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    1. Cierto, los que engordamos somos nosotros, jaja.
      La foto la hice viniendo desde el cruce de Cañada Morales.
      ¡Saludos!

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