Habiendo visto que ya está de vuelta la pareja nidificante de águilas calzadas (Hiraetus pennatus) que encontré en septiembre, pues ya veo por aquí un macho de fase clara y una hembra de fase oscura que deben ser ellos (el macho es segurísimo, porque vuela cerca de donde anidan), decidí darme otra vuelta ayer.
Divisé en la altura al bonito macho, así que decidí subir más por la ladera y buscar una buena zona despejada con amplias vistas por si lo podría fotografiar más cerca.
No lo encontré, pero en la sombra de unos pinos estaba lo que parecía una cabra doméstica... pero acercándome más tuve la sorpresa de ver que era una cabra montés (Capra pyrenaica).
Y no estaba sola, había otras con ella, un total de cuatro hembras en la zona donde acaba el pinar y la ladera se aclara mucho en torno a los incipientes riscos.
Viendo algún abultado vientre, veo que tendrán recentales y estoy encantado, aunque me gustaría encontrar también los impresionantes machos.
Bueno, ya que mencioné al principio el águila calzada, aquí una imagen de esta bellísima rapaz a la que volví a ver cuando bajé para irme a casa.
Otros que he visto que nidifican allí son los cernícalos vulgares (Falco tinnunculus), que de vulgares no tienen nada porque son muy estilosos y bonitos.
Reclamaban mucho, hacían elegantes vuelos encarando el viento, y la hembra se posaba en las peñas mientras llamaba al macho. Aquí tenemos a los dos juntos, macho arriba y hembra abajo.
También vi un gran buitre leonado dando un par de vueltas sobre la cima, y con esto acabo. Ya iré contando si logro encontrar un grupo de machos monteses, ¡y ojalá que os pueda enseñar las crías dentro de un tiempo!
Una vez más, mi amigo Ismael Romero me ha echado una mano dando lustre a las fotos de cabras, si pincháis en su nombre podréis ver su blog.