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viernes, 4 de enero de 2019

Grazalema y Bornos




Al haber adelantado hace tiempo una tanda de fotos de diciembre me queda todavía el último material de noviembre. Los últimos días de ese mes pude gozar ampliamente de la variedad que ofrece la comarca Sierra de Cádiz al naturalista que tenga a bien conocer sus distintos ecosistemas.

Comenzando con la montaña, el ambiente más obvio hablando de sierras, tuve en las zonas altas de Grazalema una sesión con poco que destacar estando cerca el letárgico invierno. La verdad es que esta temporada está siendo muy floja en cuanto a invernada de paseriformes, nada que ver con aquellas tardes que pasé el año pasado rodeado de mirlos capiblancos y lúganos.


Sierra Nevada en el horizonte haciendo honor a su nombre

Curruca rabilarga (Sylvia undata)

Abeja (Apis melifera)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Ermita de San Gregorio

Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)

Cabra montés (Capra pyrenaica)

Alcaudón real (Lanius meridionalis)

Grazalema

En zonas más bajas tuve, en cambio, más entretenimiento y observaciones más numerosas. En el embalse de Bornos pude ver, aparte del repertorio esperable de aves acuáticas, la grata presencia de un águila pescadora y dos garcetas grandes.
Imitando la paciencia de las ardeidas me escondí a orillas del río Guadalete y algunas de las aves fueron llegando y me dejaron verlas más cerca de lo habitual en ellas.


Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Garceta grande (Egretta alba)

Garza real (Ardea cinerea)

Garcetas grandes (Egretta alba) y comunes (Egretta garzetta)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo)

Garceta común (Egretta garzetta)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Grajillas (Corvus monedula)

Garceta común (Egretta garzetta)

Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis)

Garza real (Ardea cinerea)

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)


Precisamente el embalse cierra la publicación con esta imagen que muestra el pueblo de Bornos en primer término y la Sierra de Grazalema al fondo. Dentro de poco iremos viendo qué más vi por allí en diciembre.






lunes, 30 de octubre de 2017

Arañando



El Torreón junto al pueblo de Benamahoma

Esto de "arañar" es una expresión que utilizo mucho para cuando voy viendo cosillas poco a poco. Hay salidas, sobre todo las de fin de semana, en las que me pongo realmente las botas, pero lo normal es que entre semana vaya haciendo justamente esto, "arañar" de aquí y allí hasta que cuando me quiero dar cuenta ya llevo un buen lote de material interesante para contar.

Un claro ejemplo de esto es cuando me asomo a la terraza de mi piso en Prado del Rey para ver si pasa alguna rapaz sobre el pueblo, y el día 12 vi pasar un esmerejón (Falco columbarius) mientras veía los típicos buitres leonados (Gyps fulvus).







Otra ocasión así fue cuando tuve que interrumpir una salida al llover en las zonas altas, pero al pasar al nivel forestal y estar viendo los zorzales charlos (Turdus viscivorus) oí los reconocibles reclamos de los mirlos capiblancos (Turdus torquatus) dentro del matorral de majuelos y endrinos. Se ve que estaban por allí en paso porque no los he vuelto a detectar en ese lugar concreto, pero tuve tiempo de hacerles alguna foto como pude e incluso de grabar sus sonidos tan diferentes a los de su pariente el mirlo común.
Por cierto, estas imágenes de mirlos capiblancos no son nada comparado con lo que se avecinará de aquí a un tiempo por el blog, lo voy avisando ya...










A veces he salido por cotas bajas por el puro placer de pasear por entornos de monte mediterráneo, y así es como una tarde me encontré en una arqueta con la salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus), especie que llevaba ya mucho tiempo sin ver. Mirando las olivardas vi insectos como las abejas (Apis melifera), chinches y dípteros sin identificar, y por supuesto no puede faltar en estas sesiones artrópodas la araña negra de los alcornocales (Macrothele calpeiana).












Con estas curiosas imágenes de la luna despido una publicación breve que precede a una muy especial en la que regreso al lugar donde mejor me siento...






jueves, 13 de abril de 2017

Torres de Albanchez en su punto





Este curso estoy dándole duro a las zonas altas de la Sierra de Segura desde que me lancé a conocer mejor las montañas del término de Santiago-Pontones, pero no me olvido nunca de las cotas bajas que son precisamente lo primero que conocí de esta tierra segureña.

Torres de Albanchez supuso para mí la puerta de entrada a esta sierra que me dejó tan marcado, cuando hace cinco años (así como quien no quiere la cosa) me destinaron allí y empecé a prendarme de la comarca. Durante el invierno he dejado "en lista de espera" estos pinares cuajados de romeros y enebros hasta que llegara la primavera, que es cuando allí comienza lo interesante.

Volver a visitar los mismos lugares que uno repasó tantísimas veces no deja de reportar satisfacciones, como cuando una tarde me encontré por casualidad con una orquídea de la especie Orchis collina cerca de un sitio por el que habré pasado en incontables ocasiones.
No sólo esta orquídea, nueva para mí en Segura y en Jaén en general, fue lo único florecido, eso por supuesto, desde marzo está todo espléndido y numerosos insectos son atraídos por los romeros y otras plantas en flor. Como ejemplos aquí tenemos abejas (Apis melifera), avispas (Vespula germanica), el escarabajo Tropinota squalida, la chinche rombo (Syromastus rhombeus) y otra chinche que dejo en Carcoporis sp. o la mariposa manto bicolor (Lycaena phlaeas).





















Otras mariposas las trato aparte por lo contento que he quedado al poder fotografiar en condiciones con el macro a las cuatro especies diurnas más grandes que suelen volar por esa zona, dos ninfálidos y dos papiliónidos: vanesa de los cardos (Vanessa cardui), almirante rojo (Vanessa atalanta), chupaleche (Iphiclides podalirius) y macaón (Papilio machaon).

En verdad también debería incluir a la cleopatra por el tamaño, pero no se ve tan frecuentemente como estas cuatro especies y no la conseguí porque es mucho más difícil pillarla parada.







No es para menos con los vertebrados, a los que están siempre entre nosotros se han unido las aves estivales que han vuelto para criar un año más en la sierra y sus cantos son un motivo más para salir a pasear por el bosque. He grabado unos jilgueros y un breve momento en el que se oyó un cuco (pero para una futura publicación tengo mejor material de cucos, ya veréis) como ejemplos.




Las fotografías que ilustran esta publicación fueron tomadas entres tardes distintas de la última semana de marzo, exactamente los días 28, 29 y 30, y es que no pude evitar volver al mismo sitio estando aquello tan lleno de vida. No exagero, eran normales los momentos en los que estaba yo de rodillas captando una mariposa con el macro y me pasaba por encima un águila calzada, o esperando con el teleobjetivo a las rapaces y poniéndose delante los insectos en ese instante.

Os puedo enseñar una ardilla (Sciurus vulgaris), una de las primeras golondrinas dáuricas (Hirundo daurica) que veo por esta sierra, un roquero solitario (Monticola solitarius), un ratonero (Buteo buteo), un gavilán (Accipiter nisus), un buitre leonado (Gyps fulvus) y una culebrera (Circaetus gallicus). Incluso un par de águilas reales (Aquila chrysaetos) me honraron con su presencia, que detecté gracias a los graznidos de los cuervos (Corvus corax) que se lanzaron a hostigarlas.















Entre tantas rapaces no podía faltar una especie que es una de las niñas de mis ojos. Durante esa semana final de marzo vi el regreso de las águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) y una pareja hizo mis delicias durante esas tardes con sus vuelos de cortejo, picados y reclamos. Precisamente tengo una breve grabación de sus reclamos, que curiosamente no me fue fácil pese a que estas rapaces son muy cantarinas, pero ya os decía antes que tuve mucha faena con tanto movimiento de bichos.












Ir descubriendo nuevos rincones en la Sierra de Segura está siendo mi línea durante este curso, pero volver a lo ya conocido también me está dando una vida increíble, y más en la época del año en que más luce como ya veis. Pronto se irán viendo más cosas, y también oyendo, porque he ido grabando material bastante mejor y variado que lo poquito que muestro aquí.