miércoles, 30 de agosto de 2023

Primer intento con la Edelweiss

 





El lunes 24 de julio tuvimos una jornada mucho más tranquila que las anteriores y el resultado es menos llamativo, pero bien se merece su crónica porque cada salida fue distinta y especial.

Nuestro viaje pirenaico nos llevó aquel día por el valle del Sorrosal a través de una recomendación que nos hicieron. No pudimos avanzar mucho por el camino que encontramos porque las vacas lo dejaron tan copiosamente minado de boñigas que llegó un momento en el que aquello estaba muy mezclado con el barro y no había donde pisar con dignidad, por lo que lo rebautizamos como el Cacarral y pensamos en una alternativa cambiando de lugar.






Fresa silvestre


Mycena renatii




Nos fuimos al valle de Bujaruelo, sitio que nos gustó mucho, y repetimos disfrutando de las apacibles orillas del río Ara con un tritón pirenaico que estuvo a nuestro lado mientras comíamos.




Tritón pirenaico (Calotriton asper)

Lagartija roquera (Podarcis muralis)

Para el DNI de la lagartija

Libando sales

Lysandra coridon

Hespérido

Lysandra coridon

Lysandra coridon

Esta pinta tuve al fotografiar las mariposas de arriba


Por la tarde decidimos probar con las flores de las nieves, las míticas Edelwiss, que se estaban viendo en Ordesa.
Un rodal creía sorprendentemente en medio del bosque, y digo sorprendentemente porque yo pensaba que eran muy propias de prados alpinos, de manera que no dejaba de llamarme la atención. Allí estaba, junto a orquídeas Epipactis atrorubens, una de las especies que más ganas tenía de ver del viaje, ya un pelín pasadas pero no importaba porque tras este fantástico aperitivo ya veíamos otro ejemplar más lustroso que aparecerá en su correspondiente publicación.





Edelweiss (Leontopodium alpinum)

Edelweiss (Leontopodium alpinum)


Edelweiss (Leontopodium alpinum)

Edelweiss (Leontopodium alpinum)




Aprovecho para colar un par de fotos del día anterior, que dejé reservadas para que la entrada que le hice quedara centrada en el festival de aves necrófagas que tuvimos.
Yendo a buscar plantas insectívoras del género Drosera no conseguimos nuestro objetivo, y fue entonces cuando fotografié está libélula de vientre plano y un macho de escribano cerillo desgañitándose en uno de sus posaderos.



Libellula depressa

Escribano cerillo (Emberiza citrinella)



Fue un tranquilo paréntesis antes de volver a la carga al día siguiente con otra buena ronda de aves carroñeras en un entorno fabuloso que pronto veréis.







sábado, 26 de agosto de 2023

Carroñeras en la Sierra de Guara

 




El domingo 23 de julio bajamos desde el Pirineo aragonés hacia lo que se conoce como Prepirineo en las estribaciones de la gran cadena montañosa, concretamente a la Sierra de Guara para acudir al aporte de alimento que hacen quincenalmente en un muladar de la zona.

Durante el acceso por accidentado carril de tierra fuimos viendo llegar las hordas de buitres leonados y estuve pendiente de la aparición de la muy diferente silueta del quebrantahuesos, pegando un frenazo y bajando del coche con la cámara como un búfalo desbocado al conseguir ver uno a escasa distancia.

Una vez en el muladar el descaro de los buitres leonados fue tremendo, bajando a comer delante de nuestras narices con el consiguiente festival de gritos, empujones y nubes de polvo que montaron tan ansiosos comensales. Diría que se parecen a mí cuando también me entran las ansias.




Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Tu foto del DNI



Los alimoches y los quebrantahuesos, por el contrario, son más prudentes y recelosos, por lo que tuvimos que retirarnos a la ubicación de un observatorio para dejarles espacio y que ellos también pudieran acudir al apetitoso almuerzo.
Una vez que no hubo moros en la costa, empezaron a llegar ejemplares de ambas especies junto con los buitres leonados que seguían sobrevolando la zona. Incluso vimos un buitre negro que pasó de largo a bastante altura.




Alimoche y quebrantahuesos

Alimoche y quebrantahuesos

Quebrantahuesos junto al buitrerío

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Alimoche (Neophron percnopterus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Fueron varios los alimoches que acudieron, unos siete si no recuerdo mal, mientras que con los quebrantahuesos acudió una pareja adulta que no paró de merodear el lugar y, de cuando en cuando, se atrevían a bajar por comida y pude ver cómo uno de ellos engulló un gran hueso como un tragador de espadas del circo.



Después de engullir un hueso

Buitre leonado y quebrantahuesos

Quebrantahuesos buscando casa

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Alimoche (Neophron percnopterus) joven

Alimoches y quebrantahuesos

Alimoche (Neophron percnopterus) adulto


Durante el trayecto de ida nos llamó la atención la románica iglesia de San Félix en el pueblecito de Apiés, pero no podíamos parar para no llegar tarde y la dejamos para verla tranquilamente al bajar.







Por la tarde nos dedicamos a otros menesteres que incluiré en otra publicación diferente para dejar ésta centrada en las aves necrófagas. Pero no sin antes enseñar una de las buenas hamburguesas caseras que tomamos para cenar.